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domingo, 6 de mayo de 2012

Once al Guayacán en día cerrado de neblina

El día amanece con neblina cerrada. Ninguna duda en partir. Las dudas son si encontraré a alguien en el punto de encuentro.

Me encuentro con un llamado perdido de la Paula a la que procedo a llamar de inmediato. Claramente la he despertado. Dos palabras y acordamos que en 10 minutos la recojo en la esquina de Vespucio con presidente Riesco.

Llegamos más de 10 minutos atrasados y oh sorpresa, nueve personas nos esperan ya en el punto de encuentro. Seremos once.

De izq a der: Lucho, Alfonso, Manena, Chepa, Jeannie, Francisco
Gabriel, Eugenio, Isabel y Pancho
(fotógrafa: Paula Christensen)
Guayacan gana democráticamente. Nos movemos a dejar algunos autos por ahí y reducir el movimiento vehicular al punto de partida.

Es un grupo rico en individualidades que conversan y conversan. Hay muchos temas al parecer. Será de ida y de vuelta un grupo que conversa, en pares, tríos o grupos mayores.

Pancho y la Isabel puntuando
atrás Alfonso, Eugenio y Lucho (se aprecia la niebla del fondo)
Hay un tema que se me queda y es el de personas de nuestra edad, mayoritariamente pasados los 50, que se quedan sin pega y concluyen que hace falta un esfuerzo no menor de re-inventarse laboralmente. Un tema que es causa de angustias en algunas casos y una buena razón para que ese proceso sea apoyado por amigos en grupos como este o incluso de otro tipo, más enfocado a ello.

Miro la foto que acabo de poner, la primera y no puedo dejar de reírme al saber que Pancho y yo hacemos claros esfuerzos por entrar la guata para la foto.

con la nube abajo nuestro
Otro tema será la Paula Christensen, que inaugura su temporada Santiaguina con esta subida de cerros, con este grupo que tanto aprecia, contando sus peripecias con los líos de Aysen, que afectaron gravemente el fluir de su negocio turístico de Mallín Colorado.
Bueno, igual se le ve positiva y con ánimos de seguir y seguir su propia vida.

Francisco, Eugenio, Manena, Lucho y ..
Las historias de Lucho Latorre, dan para cuento o blog aparte. Veremos si a este escritor y ocurrente nato, aparte de tener buena pluma, lo podemos sacar del closet. Nadie piense mal de este rambo venido a menos, pero rambo al fin.

Nuestro tema de re-diseñar la pareja, tema iniciado en subidas anteriores, no dio para re tomarlo, a pesar de haberse insinuado, yo creo, por lo difícil de la materia. Y sin solución quizás.

Manena y Lucho Latorre
Claro, efectivamente, tuvimos a media subida, el apetecido aparecer del cielo azul tan anhelado en esta fría mañana. Santiago figuraba cubierto bajo un manto blanco matinal de espesa neblina, que veíamos de ahí en adelante, allá abajo.
La vista hacia el Plomo se veía especialmente bella esta mañana, lo que me hizo, a mi y a otros pocos, situarnos en nuestro asiento de cumbre, mirando hacia el interior de la cordillera y no hacia Santiago, como se pusieron la mayoría.

foto de cumbre
El grupo luego de ponerse de pie para partir, se percató que no quería bajar aun y ahí nos quedamos de pie, mirándonos las caras un buen rato, conversando y bromeando, y lo que salió fue el acuerdo de un encuentro grupal para ver fotos de viajes y paisajes sureños. La organización quedó semi asignada, con casa asignada, mailing asignado y la Manena distribuirá el que lleva cada quien.

Finalmente emprendimos el regreso, en lento y distanciados, grupos, pares, de animada conversación.

Alfonso
Este grupo es un deleite, en todo sentido. Un saludo especial a la Chepa, nuestra increíble nueva amiga que aparte de haberse tirado en paracaídas, volado en parapente, es piloto de avión vigente, que opera en su tierra Chillán.

Ojo, que en esta ocasión tuvimos fotógrafa profesional, que fue Paula Christensen.

foto artística (equipo de Gabriel)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Domingo abochornado de primavera

abochornado domingo
brumoso dia primaveral

La mañana partió apurada, me desperté atrasada y tenía sólo diez minutos para salir de la casa hacia el punto de encuentro. La Isabel me pasa a buscar puntualmente y en otros diez minutos estábamos divisando el auto de Pancho estacionado en la ex-Terpel, junto a él se vislumbraba un buen grupo de caminantes a la espera del momento de partida para encaramarse por los cerros. 
De izquierda a derecha: Francisco, Isabel, Alejandra, Pancho, Rebeca, Consuelo, Gabriel, Raúl y Lucho. Abajo: Martin

El numeroso grupo listos y dispuestos a emprender altura este abochornado domingo de primavera está registrado en esta foto que tomamos en la cumbre. Los invitados especiales Carolina y Raúl; la pareja de colombianos quepor internet nos ubicaron y se comunicaron con nosotros. Luego de breves presentaciones durante otros diez minutos, partimos raudos a "Las Varas" para volver temprano y celebrar a Pancho que está de cumpleaños. Lo que supimos después es que nuestra amiga Paula Christensen llegó diez minutos después a la reunión y ya no estábamos. Conclusión: por sólo minutos, podemos hacer una GRAN diferencia. 
Carolina de Colombia
Raúl de Colombia









Al bajarnos de los autos busco en mi mochila un preciado encargo que me había dejado la Jeannie antes de irse la última vez. Hago entrega entonces a Alejandra del regalito que nuestra querida amiga le habia dejado, esa mujer que partió un dia a la India y algo de ella nos acompaña desde la distancia cada domingo porque la recordamos mucho y sabemos volverá a acompañarnos en estas subidas. Fué un bonito momento para recordar a nuestra amiga, cumplir con su encargo y contemplar la alegría de Alejandra al recibirlo. 

Le hago entrega del regalo de la Jeannie a la Alejandra
Cielo parcial nublado, brumoso y con temperatura ambiental cálida casi calurosa por describir un día tipicamente abochornado. Lo que estaba en el aire eran ánimos de fiesta, ganas de hacer ejercicio, de desestresarse, ansias de reencontrarse con esa tierra sólida que aplastas con cada paso, tierra que recibe nuestro peso y nos contiene enteros. El aire hace su parte contribuyendo con la humedad que no tarda en mojarnos las poleras manga corta y las conversaciones entonces brotan a borbotones, palabras van y vienen y en corporal movimiento avanzamos a la cima. 

Subiéndo cuesta arriba
Grupo en el descanso


Cerro corto significa subir y hacerla cortita, bajar temprano...estas eran las instrucciones. Nos fuimos por Las Varas hacia la canaleta, llegando a ella luego de un breve descanso y algunos sorbos de líquido para el cuerpo, nos desplazamos por la izquierda hacia una pre-cumbre donde hicimos nuestra parada oficial y compartimos una deliciosa merienda que nos convidaron nuestro amigos colombianos Carolina y Raúl. que consistía en una mezcla de queso con dulce de membrillo. La mezcla agridulce que ellos en su país la comen con guayaba. !Rico! !esquisito!.
Los risueños subecerros
Lucho nos hizo un paréntesis de las palabras claves que los políticos y los medios de comunicación "ponen de moda", la última de ellas se suscitó con el apagón del sábado recién pasado...la palabra novedosa fué "blackout", al parecer los chilenos estamos recibiéndo clases de inglés "gratis"...osea que no toda la educación en Chile tiene fines de lucro. Las estadísticas ayudan a entender los fenómenos sociales, creo que la palabra Educación es lejos la más rankeada de todas ultimamente y pasó a ser un tema importante...! por fín!. Les dejo este vídeo de la última movilización tomado por mi hijo Manuel que ha sido super galardoneado por youtube en estos dias y las cifras de vistas suman varios cientos. 

Foto de la Paula
Foto de Carolina
La primavera aparece esplendorosa este domingo llenando de colores y aromas los cerros. Fotos para no olvidar esa rica sensación de caminar entre jardines en flor. Algunas golondrinas revolotendo por los aires nos acompañan a media mañana y completan el paisaje una que otra mariposa que cuidamos de no asustar.
Niños de Las Varas posan para internet
 Abajo ya de vuelta nos encontramos con Paula que un poco acongojada nos cuenta su acontecida caminata solitaria con más pena que gloria a causa de su dificultad por salir de la cama tan temprano el dia domingo., diez minutos hacen una gran diferencia. En castigo, nos tomó una foto con los niños que partian a jugar por los campos. Me arrimo al más pequeño de ellos que con la promesa de salir en internet, posaron con nosotros al finalizar esta jornada. Sin pena y mucha gloria partimos apurados todos por irnos a preparar para acompañar  a Pancho en su celebración de cumpleaños.

miércoles, 8 de junio de 2011

Al Morro del Guayacán

Junta extraoficial a la hora programada; me recoge Pancho en la bencinera y partimos raudos al encuentro matinal de los domingos en el camino a Farellones. Llega puntualmente la María Elena con su amiga y compañera de trabajo Sofía (música y chelista), un poco más tarde se suma Francisco Valdivieso. El día nublado y con aires de lluvia nos pone  un poco impacientes porque las ganas de que llueva es una cosa, y que esta nos pueda pillar en el camino y empaparnos, es otra.
Sofía, Rebeca, María Elena y Pancho

Vamos con destino a Las Varas, al morro del cerro Guayacán, lugar que nos ha conquistado por sus vistas panorámicas a la ciudad de Santiago y porque sus senderos son amables dando tregua para recuperar el aliento. El frío del comienzo nos abliga a sacar hasta los guantes, sin embargo la sensación térmica cambia luego de los primeros minutos de caminata, pasando a ser mucho más cálida y las gotas que esperamos caigan del cielo, más bien comienzan a caer de nuestros cuerpos.

                                          
La María Elena y Sofía nos ponen al día del programa de actividades y exposiciones del Centro Cultural de la Moneda, actualmente se está presentando la expo de juguetes chilenos . Esta ha sido muy existosa y disfrutada especialmente por los jóvenes cincuentones que vuelven a su infancia observando caballitos de palo, muñecas y autitos, objetos que revelan y hablan por si solos de la sociedad que fuimos...hoy los juegos de niños son distintos porque se han incorporado las tecnologias a ellos, aunque perduran algunos como las pelotas de futbol, los columpios y los monopatines, aunque ahora con luces incluídas.
Arrieros en el camino contando vacas
 Siguiendo la ruta de ascenso, nos topamos con dos arrieros a caballo que andaban contando vacas, siguen su camino mientras vemos un par de ejemplares vacunos en los cerros de abajo. Con alegría plena recibimos  al fín algunas gotas del cielo, la tierra suelta como el aserrín, agradecen instantáneamente este regalo tan preciado...y nosotros también.
Con vista panorámica a San Carlos de Apoquindo
 Apuramos el paso para evitar el chapurrón, y arriba nos encontramos con un amigo subecerro que nos advierte de otra ruta para bajar, la que tomaremos más adelante luego del breve descanso comiéndo naranjas de Pancho contemplando una gloriosa vista panorámica aérea, un primer plano lleno de construcciones de San Carlos de Apoquindo que vamos reconociéndo y nombrando. Al fondo se observa el cerro San Crstóbal y más allá, la misma cordillera de la costa.

Entre nubarrones vuelan plácidamente una pareja de cóndores
Bajamos por la ruta recomendada la que nos lleva directamente hasta el auto siguiéndo el camino de los ciclistas que aparecen en bandadas, como así también, visualizamos repentinamente a una pareja de cóndores que aprovechan los vientos de la tormenta que se avecina, para volar sobre nuestros gorros, dándonos un felíz espectáculo de planeo que se asemeja  a un baile nupcial.

Francisco, María Elena y Sofía disfrutando empanadas de la Rosalía

Ya de vuelta, invitamos a Francisco a desviarnos hasta El Arrayán para hacer  un tentempié de empanadas donde la Rosalía, la famosa que ha ganado premio a la mejor empanada. Terminamos este goteado paseo al morro mientras en el auto nos vamos escuchando a Francisco cantando temas de Leonardo Favio, Sandro y de José Luis Perales a pedido de las mujeres que lo acompañamos con los coros. !Gran cantante Francisco!!