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martes, 12 de julio de 2011

Paseo a Isla Negra

Puro Chile es tu cielo azulado...

Grupo en Isla Negra

Muy alegres y entusiasmadas partimos el sábado tempranito a Isla Negra a la casa de los Balart-Armendaríz, las amigas invitadas eramos cinco...Paula, María Elena, Consuelo, Isabel y Rebeca. Luego de algunos mails de idas y de vueltas, la comunicación instantánea  y fluida, hizo que este panorama de fin de semana resultara todo un éxito, con almuerzos y aperitivos memorables, gloriosas caminatas, tardes de cine arte, y todo esto gracias a los anfitriones de lujo que nos hicieron sentir en casa.

Consuelo contemplativa

Almuerzo: Siendo un grupo de animadas mujeres subecerros, luego del almuerzo del  sábado, esquisitamente preparado y servido por las encargadas Consuelo y María Elena que se habían esmerado con un buen plato de lasaña y papayas de postre, vemos a Pancho que caballerosamente se preocupa de completar las copas y hacernos sentir a gusto. Luego, salimos a caminar por las rocas que son casi parte  del jardín de la casa, caminata que nos sirve para hacer ejercicio y bajar la guatita por todas esas calorías extra que habíamos consumido en el almuerzo, como también para contemplar de cerca ese mar que tranquilo te baña; como dice el himno patrio.
Lobito de mar ¿perdido y flaquito?

Concentradas nos encontrábamos saltando de una roca en otra, cuando aparece ante nuestra vista para sorpresa nuestra, un precioso  ejemplar de lobito de mar que andaba medio perdido según Pancho. Se queda observando el agua un buen rato, hasta que decide volver a sumergirse. Gran regalo para los ojos, fue también poder presenciar la maravillosa puesta de sol esa tarde.


La invitacion incluye puesta de sol

Tarde de cine a todo color, con pantalla panorámica con fotos de la Patagonía nos traía la Paula desde su "Mallín Colorado", lugar privilegiado que es parte de nuestro campo de flores bordados, que es la copia feliz del edén... el paraíso mismo que tenemos los chilenos. Paula con su espontánea alegría, nos acerca a este maravilloso mundo de Aysén a través de imágenes que acompaña con amenas descripciones, anécdotas e historias que hicieron de este sueño familiar, una realidad que la llevan a pasar la mitad del año recibiendo visitas de turistas que acoge en adorables cabañas y que además incluye paseos y caminatas a lugares paradisiacos de la zona.


Paula, la fotógrafa nos acerca a la Patagonía

Mientras tanto, seguimos dándole al mastique para ejercitar los sentidos del gusto y saborear los manjares finos que Isabel y Paula nos ponen al frente.!Super atletas tod@s!.

Rebeca  llorando de la risa

Y ese mar que tranquilo te baña, te promete futuro esplendor: así fue, de mañanita bajo a preparar desayuno y me encuentro con la María Elena meditando en el living, aprovecho entonces de hacer mis ejercicios de yoga, mientras la Consuelo se pone hacendosa en la cocina. El desayuno es mi pega junto a Andrea y María Elena que ayudan, esperamos al resto con aguita y pancito caliente, para entrar en calor y despertar definitivamente para hacer nuestra caminata matinal de los domingos que promete. Pancho y sus invitadas nos disponemos a la caminata, justo entonces aparece nuestro vecino Rony quién nos acompaña a las rocas de Punta de Tralca muy a gusto se encontraba en la compañía de abundantes féminas.

close-up de Isabel

Nos dirigimos por camino plano a la punta rocosa donde nos encaramamos tomando altura buscando la vista panorámica, esa que nos permite visualizar toda la costa ya que la majestuosa blanca montaña se  nos quedó en Santiago junto al pisco sour de la Isabel. Bajamos después a la playa y aspiramos profundo para que ese olorcito a mar nos acompañara mucho rato.

encaramándose por las rocas

De vuelta a casa nos esperaba Andrea con la mesa muy bien puesta para el almuerzo, el menú: "paella a lo Andrea", luciendo su especialidad y buena mano, mientras Pancho colabora con servirnos y completar copas. Como era de esperarse, conversaciones pintorescas de todo tipo de aves y  las recetas que van y vienen en la cocina llena de mujeres.
Exquisita paella a lo Andrea...mmm, para chuparse los dedos


Luego de una relajada siesta, nos preparamos para otra sesión de cine-arte con la producción que Rony de su viaje en el 2006 a India y Nepal. Imposible pasar inadvertido este valioso material que nuestro amigo alemán, con calidad profesional nos ofrece. Se nos queda en la retina entre otras cosas, los cultos y rituales, los vivos colores de las telas, las calles repletas de gentes y animales que nos parece caótico, pero en definitiva estamos lejanos de entender su cultura porque somos muy distintos.

Pancho...!al agua no!, tú no eres lobito de mar
Un homenaje a nuestro querido amigo Pancho, porque él y su mujer Andrea cariñosamente nos abren sus puertas y nos acogen de corazón, en nombre de todas las muchachas subecerros que compartimos este panorama, un enorme y sentido abrazo por compartir con nosotras un feliz y gozoso fin de semana en la costa de nuestro Puro Chile.

domingo, 8 de agosto de 2010

Nublado sin lluvia en los cerros

Otro encuentro dominical en la ruta a Farellones 8:30 am. Puntualmente llegamos a la cita auto de Pancho, esta vez me trae  mi amiga Paula Christensen, se suman la Consuelo y María Elena. En total somos 5 buenas damas y Pancho que bendito sea entre todas las mujeres.!Grande Pancho!.

El clima frio y nublado con pronóstico de lluvias nos tiene a todos super forrados. Nuestra amiga María Elena viene convaleciente y delicada de salud  por lo que tomamos rumbo al cerro camino a las Ñipas para hacer suave caminata cosa que la novata Paula agradece.



Maria Elena nos cuenta en pocas palabras su problema de salud que la ha tenido ausente últimamente de las actividades deportivas y su estado físico se resiente ante la intensa agenda profesional, un cariñoso estímulo a superar el momento son los que el grupo le transmite... Paula trae una nueva cámara fotográfica casi más grande que su mochila la que aprovecha de estrenar capturando escenas de esta su primera subida con nosotros.


 Atento el grupo escucha a Paula que se explaya en la descripción de su trabajo de administradora de "Mallín Colorado Ecolodge", maravilloso lugar ubicado en el fin del mundo en la Regíon de Aysén. Turistas de distintas partes del mundo son los que ella atiende durante cinco meses del año, el resto del tiempo se dedica organizar la siguiente temporada lo que implica viajar a diferentes puntos del planeta para su promoción. Una manera bastante particular de ganarse la vida, mucho compartir con personas de todo el mundo, tiene su toque aventurero y social.



Cactus y más cactus, planta que abunda en estos cerros son los que a Paula le llaman la atención, punzantes espinas en contraste con esas flores rojas que adornan su cuello como collares que le dan un toque de feminidad a su erizado cuerpo...observando la foto viene a mi mente otra vez la certeza de que lo femenino y masculino se trenzan en una amistad y diálogo permanente en esta preciada naturaleza.


Excelente salida que termina con reencuentro con Andrés que viene bajando con su hijo Cristóbal abajo en los estacionamientos del naranjo. Estos paseos siempre ofrecen algo distinto y novedoso, gloriosos reencuentros con los que se pierden por temporadas, caras nuevas para acoger y recoger. La naturaleza es muy sabia, nada pasa porque sí. !Hasta la próxima!






domingo, 18 de julio de 2010

Vacas en vacaciones



Llegada por bus hasta la usual esquina del encuentro, adentro del auto de Pancho esperan Alfonso, Tito, Pancho y yo...¿quién más viene? me preguntan y no tengo respuesta. Quince minutos de espera y partimos hasta la subida del puente Ñilhué, lugar que frecuentamos este invierno haciéndo el quite a los numerosos esquiadores que congestionan el camino.
Vamos a repetir la ruta del domingo pasado...todo verde y húmedo provoca repetirse el plato del hermoso paisaje disfrutado segundo a segundo el domingo pasado. Curiosas vacas de vacaciones invaden el camino de las torres al comienzo... a pesar de nuestro acercamiento, ellas no quieren moverse y dejarnos la pasada. Ellas parecieran decirnos que estan de vacaciones, pero  nosotros no. Finalmente avanzamos y ellas adelante, nosotros atrás. 


Alfonso lider de la ruta mientras Tito conversa libremente liderando la conversación que se torna inquietante cuando hablamos de religión, de la fé y la crisis que ha provocado tanto daño a los creyentes después de los últimos sucesos conocidos por todos protagonizados por líderes de la iglesia católica...el desconcierto es tremendo y a Tito le sale la rabia. Los demás aportamos con nuestras propias creencias, si vamos o no a encontrarnos con nuestros padres después de la muerte no es algo que nos preocupe a todos.

Hoy traemos desayuno, nuestro amigo Alfonso lo había anunciado y su mochila hoy lucia más cargada que otras veces. Las ganas de cafecito en la cima apura la caminata hacia arriba. LLegamos e instalamos campamento. Alfonso trae de todo, café, azúcar, vasos y cucharas...agua para calentar también. Aparecen las naranjas de Pancho y el chocolate de Tito. Luego saco de mi mochila unos sanguchitos de queso y jamón.


 El agua hierve y atiendo a mis amigos haciéndo los cafecitos a los que le agregamos la malicia...chorritos de licor para calentar el alma que ha quedado un tanto maltrecha después de la discusión de la fé en cuestión.

Delicioso tomar y comer en este extraordinario espectáculo natural, las vacas de vacaciones se quedaron atrás porque ellas no quisieron seguirnos el tranco y nos dejaron pasar...Paso a contar a mis compañeros la fantástica oportunidad de seguir aprendiendo cosas nuevas tras preparar las actividades y materiales para el taller de artes para niños que realizo con dos amigas los sábados en la mañana en el club manquehue.

Después de la comilona, viene la sesión de vistazos a los cerros de al frente, osea a la subida del alto del naranjo y los acarreos. Lejos apenas se divisan manchones blancos de nieve y un solitario caballo café moro, se amplifica la mirada trás los lentes de aumento y los detalles aparecen. Mientras inquieto está Tito sacando fotos sin medida; de adelante, atrás, de grupo, panoramica,...incansable fotógrafo que  pretende dejar todo registrado.
 Mientras bajamos, Alfonso nos cuenta de sus planes de viajar en octubre para asistir como público al concurso internacional de piano Frederic Chopin a realizarse en Varsovia, esto gracias a su buen y fino gusto que manifiesta por este instrumento musical y las composiciones de Chopin, Beethoven y sus sonatas especialmente...esto mientras escuchamos música de su colección de favoritas.


Otro domingo despejado con olor a campo; bostas de vacas en vacaciones por doquier aportan con aroma y color, mucha luz que parecen  iluminar también nuestras conversaciones y lo principal: amistad de la buena.

domingo, 18 de abril de 2010

Música y otoño en el potrero

Al potrerito de la Diputada partimos esta mañana nublada y un poco fría de otoño: lugar de singular paisaje que tiene un encanto especial, algo como místico y mágico que lo envuelve con nosotros dentro cada vez que lo visitamos estos domingos de subecerros. Hacemos grupo de cinco con Pancho, la Consuelo, Gabriel, Paulina  y yo (Rebeca). Algo así como sueño o ensueño sorprende a la Consuelo que olvida sus bastones en la bencinera y ya desde el auto la urgencia obliga a conectarnos con la Terpel para avisar y pedir su resguardo.

De entrada, las imponentes rocas de todos los tamaños y formas, sus relieves finamente moldeados sugieren un sinfín de personajes y objetos que a cualquiera le aviva la imaginación y te traslada automáticamente tanto a escenas  del lejano oeste como de ciencia ficción. Lugar soñado para cualquier grupo de niños que llama a jugar a las escondidas o a la guerra de indios y soldados: acá estamos nosotros algo crecidos respirando aire puro con olor a madera y flores, y sin otra pretensión que tomar contacto con la belleza natural que nos anima a movernos y  a comunicarnos.


 El potrerito nos espera y recibe con aplausos después de una agitada y presurosa subida sin detenciones, sobre la gran piedra alguién ha dejado un portaretratos sin foto que vuelve a invitarnos a echar a  volar la imaginación y sin esfuerzo alguno y entre risas y bromas aparecen distintas imágenes y posibles eventos celebrados acá en alguna ocasión a la que no fuimos invitados. Entretenidos de tanto especular, nos ponemos nuevamente de pie para seguir subiéndo por la izquierda.


Arriba aparecen las naranjas dulces de Pancho y mis manies sin sal, también el corretaje de propiedades que a Paulina ocupa, y la foto de aves que nos sobrevuelan y otras especies que nos observan sin temor como silenciosos participantes de la informal reunión.

Las conversaciones de hoy hablan de la percepción de que estamos viviéndo el cambio de era, somos parte de las generaciones que provocan el cambio junto a nuestros hijos y nietos que ya vienen muy distintos. Límites y tradiciones se funden como el metal trastocando y debilitando rígidas posiciones y roles que ya no hay autoridad que sostenga "la verdad absoluta" tal como la aprendimos, hoy más bien se habla de respetar las interpretaciones personales. Sin duda que el cambio me lleva a contemplar este paisaje natural muchas veces visitado, sin embargo no puedo decir que ha permanecido igual o ni siquiera parecido al que guardaba en mis recuerdos de ayer o antes de ayer.

En la bajada con Gabriel y Pancho nos explayamos en acalorada conversación sobre la música y su función terapéutica, salgo a explicar la música y sus beneficios sanadores a mis dos amigos, pero lo hago algo insegura y al parecer sueno poco convincente porque el discurso me agota...y el prejuicio me acogota. Se dice que el ser humano se expresa a través del arte, que los artistas anticipan los cambios, sin embargo la sociedad mercancista los ignora y no reconoce su valor. La música o arte de los sonidos, entra sin filtros adentro de cada uno de nosotros, nos produce emociones que nos conectan y movilizan. La inteligencia musical no es sólo dos palabras juntas sino el resultado de acusiosas investigaciones  que han levantado luces para entender científicamente su significado y tomarlo más en serio. (Visita este blog en donde se presenta una serie de estudios sobre este tema).


El paisaje de vuelta habla por si solo de  lo bueno de este paseo, las preciosas flores rojas que se enredan en árboles y cactus que aparecen tan divinas...fotos y más fotos, de pronto nos aclara la Consuelo que se trata de una plaga que les quita fuerza  tal como una enfermedad humana.

La música finalmente no sólo sana y reconforta el espíritu, sino también puede convocar a millones de personas desde distintos países del mundo incluído el nuestro, músicos, coros, cantantes todos al mismo tiempo cantan la famosa canción de The Beatles: "All you need is love".El objetivo de esta experiencia es concienciar a la gente para luchar contra el SIDA en África.


Un excelente final para una conclusión genial: "todo lo que necesitamos es amar"...dicho con música entre todos el mensaje crece más y resuena como una gran cadena de oración...¿Se habrá imaginado John Lennon alguna vez lo grandioso de esta hermosa canción?

martes, 29 de diciembre de 2009

AVE MARIA PURISIMA EL PASEO PA LINDO

El del domingo pasado fue un paseo singular, mezcla de día de campo con paseo de curso. De montaña tuvo poco (más bien fue de potrero) pero igual estuvo harto bonito y entretenido.

Vamos desmenuzando. La invitación – que Rebeca mandó principiando la semana - prometía un paseo tranquilo y relajado, que incluiría una celebración findeañera in situ. A la Terpel puntualmente llegamos Rebeca, Consuelo, Gabriel, Pancho y yo, más César y Martín que habían andado medio desaparecidos, pero que a la voz de festejo se asomaron raudamente.

Decidimos hacer el mismo recorrido que Pancho, Gabriel y yo habíamos hecho la semana pasada, por ser un paseo suavecito (la Rebeca aun estaba lesionada), por ser harto lindo y porque incluía para los valientes la posibilidad de un remojón en el río. Cerro Los Retamos se llama el lugar, de eso nos enteramos más tarde por César.

Ya llegados a esos pagos, se nos unió el Lipigas, el vivaracho y simpático perrito de raza misteriosa que ya nos había acompañado el domingo pasado. No se nos despegó más el moreno.

Íbamos comenzando recién la marcha pero parece que los ánimos no estaban mucho para caminata, sino que de llegar luego al río y empezar con el comistrajo y el brindis. Tanto así que hicimos dedo al primer camión que pasó. Nos avanzó varios metros. Podrían haber sido más pero alguien le chifló al perro, el chofer pensó que queríamos bajarnos y hasta ahí nomás duró el acarreo. No quedó otra que seguir caminando (bueno, se supone que a eso habíamos ido, no?)

El calor se hizo sentir desde temprano, mal que mal, el verano había empezado oficialmente pocos días antes. Seguimos el camino que va bordeando el río por lo alto. Una preciosura los paisajes; potreros en los más variados tonos de verde, muchos árboles y todo tipo de animales: caballos, vacas, pájaros. Harto tráfico había también; bicicletas, autos y hasta motos nos cruzamos.

Pronto decidimos dejar hasta ahí nomás la caminata y bajar al río. La pierna de la Rebeca estaba mandando avisos, bastante esfuerzo había hecho ya. Nos metimos por un portón cerrado con candado, en evidente violación a la propiedad privada. Nos salió un hombretón, que resultó ser de buen corazón y amplio entendimiento, que hasta nos indicó por donde bajar para evitar las colmenas que había más abajo.

Nos pusimos a buscar un lugar donde instalarnos. Idealmente, debía tener arena, rocas donde sentarse, un arbolito con sombra, el agüita cerca (ojalá un pozón) y estar lejos de las abejas. Alguna otra cosita? Pronto debimos conformamos con quedarnos junto a unas rocas y la poca sombra que había se la adueñó rápidamente el Lipigas.

Pero la celebración empezó igual. Pa´l mastique hubo de un cuanto hay, verbigracia, mariscos en conserva que trajo el Pancho, maní salado, un quesito Camembert con galletitas que llevó la Rebeca y un sublime pan de pascua preparado por las propias manos de la Consuelo. Y pa´ la sed y la calor, champaña (espumante mejor, para que no nos demanden los franceses), pisquito sour bien helado y hasta vinito tinto (que lo vi pasar nomás porque creo que ni se abrió).

Cuando el calor ya fue mucho, Gabriel decidió bañarse. El no haber traído traje de baño no fue impedimento porque - cual Adán en la fuente del paraíso - se metió al río y chapoteó de lo lindo. Las mujeres presentes, por respeto y decencia, preferimos no mirar. Pronto se entusiasmaron la Consuelo y la Rebeca (con traje de baño, eso si) y cual náyades desafiaron las heladas aguas del río. Algunos más púdicos (como la que escribe) nos limitamos a mojarnos las patitas.

Ya terminado el baño, agotadas las provisiones y limpiado cuidadosamente el lugar (los subecerros son ecológicos, sepa usted), emprendimos el regreso por el mismo camino de la ida. Algunos cansados (no sé de qué) y también avispados (la única con justificativo era la Rebeca) hicieron la última parte del recorrido a bordo de una camioneta a la cual hicieron dedo. Los demás, como dignos y esforzados Subecerros, llegamos caminando como Dios manda hasta el auto.

Así fue el último paseo del año, muy lindo y entretenido, como seguramente serán los que nos esperan en el 2010. Feliz año a todos.

lunes, 6 de octubre de 2008

Escalada en las termas de Jahuel

Desperté temprano y a las 7 salí de mi pieza, subrepticiamente. Pantalones cortos, chaleco, sobre una camisa debajo de la cual llevaba una camiseta.
Salí y dudé de volver a ponerme pantalones largos, pues estaba nublado cerrado, frio.

Pasé al comedor y había desayuno para servirse. Nunca vi a ningún mozo. Comí hasta huevos revueltos y cargué mi "cantimplora" con jugo de naranjas.
Y partí siguiendo las indicaciones que me llevaban a "las mesetas".

Efectivamente, poco más arriba hay una zona plana muy bella. Pasto verde en esta época del año. Arboles y arbustos por todos lados; espacios entremedio que a uno le permiten avanzar sin problemas mas o menos en la dirección que uno quiere ir.

Atravesé toda esta zona más bien plana y llegué a la zona donde ya el cerro se empina. Me tiré a lo derecho hacia arriba. En partes la pendiente era fuerte y tenía que tener cuidado de resbalar hacia abajo. Traspiraba copiosamente. Sentía el esfuerzo del ejercicio y me sentía bien, trabajando el cuerpo y disfrutando de su energía y capacidad que me acompaña.

Mas arriba se suaviza la pendiente y se sigue el ascenso. Ya más arriba veo un piño de cabras que suben un risco bastante empinado. Son unas 40 cabras, que en partes siguen una perfecta fila india. Me detengo, busco mis anteojos de larga vista y las observo. Observo a los machos; me parecen cabras mas grandes, mas vivas. Al final viene una cabra claramente embarazada y la miro como apechuga cerro arriba, siguiendo a su familia o clan.

Sigo hacia arriba y de repente empalmo con una huella de motos, mas bien parece. Va como subiendo, pero mas bien hacia el lado; sigo el sendero, que me lleva hasta la cumbre suavemente, una cumbre más a la izquierda y que termina siendo la más alta del sector.

Un par de pájaros grandes, que no eran cóndores emprenden el vuelo al verme llegar a la cumbre, desde un quillay que ahí descansaba.
Paso directamente a mirar la vista hacia atrás. Saco fotos; estoy cerca de la altura de la nieve del cerro de enfrente. Unos copos caen uno por aquí otro por allá.

Busco un lugar donde me siento a descansar y a disfruta de la vista. A lo lejos veo como las cabras avanzan alejándose. Me como tres mandarinas que recogí del comedor abajo en las termas. Tomo unos tragos del exquisito jugo de naranja y pienso.

Pienso en .. tantas cosas. Inicio el descenso. El día a medida que bajo va aclarando y el sol empieza a iluminar de otra forma el terreno. La belleza del lugar me maravilla. En un plateau con pasto, me pongo de espaldas en el suelo, descanso mirando el cielo y las nubes que se mueven allá arriba.

La bajada la hago completamente siguiendo la huella de las motos. Bajo por el cerro del lado del por el que subí. La bajada es suave, sin tropiezos.
Disfruto el paseo del plateau de "las mesestas". Pienso en como serían unas canchas de golf aquí; fantástico.

Llegó de vuelta al hotel justo a las 11. Estuve prácticamente 4 horas fuera, en un paseo y ejercicio, maravilloso.

Me ducho, afeito y me voy a las piscinas de agua caliente a encontrarme con la familia. Después participaré de un asado y cena familiar, para luego dormirme la siesta del fin de semana.