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domingo, 9 de diciembre de 2007

Toro en la canaleta del Alto del Naranjo

Toda subida a los cerros es diferente, pero esta se pasó.

Hoy nos conectamos con la ida del papá de Mabel, con la experiencia de la maternidad en las mujeres y como esta alinea todos los sentidos automática y sutilmente, con mi graduación como coach profesional y un ojo en tinta.

Día soleado, brisa fresca, andar rápido para llegar a objetivos de descanso y conversación; ejercicio.

El andar partió tarde quizás por los temas que nos retuvieron en la YPF. Acordamos mover los horarios a las 8:00 en vez de a las 8:30 en estos días de aproximación al verano desatado.

Y, optamos por tomar la ruta de la canaleta en ánimo relajado. De repente en una vuelta del camino, un enorme toro blanco observó nuestro paso a dos metros de distancia, como quien visita o irrumpe en territorio ajeno, sin mas. Pasamos .. y el toro como que no atinó.

Mas adelante, nos detuvimos a mirar a este toro que permanecía en ese mirador, soberbio en su parada, como recapacitando en esta irrupción irrespetuosa en su territorio. Y .. empieza a bufar, a tirar tierra para atrás con su patas delanteras y .. se las encamina en nuestra ruta.

¿Qué hacemos? retrocedamos a esa roca que nos esconderá un poco de su paso y si arremete contra nosotros nos da una vía de escape.

Y así fue, el toro llegó al poco rato y se detuvo justo debajo de nosotros a nuestra total vista. Mugió fuertemente varias veces, tiró tierra con sus patas delanteras y .. siguió su camino. Nosotros, quietos, quietísimos. No me atreví a sacar una foto por el temor de que el ruido de la cámara atrajera su atención sobre nosotros.

Lo vimos irse y mas adelante seguimos escuchando sus mugidos. Sabíamos que mas allá andaba una pareja, que espero no hayan tenido un encuentro desagradable.

Volvimos a la ruta de la canaleta y volvimos sobre nuestros pasos hasta descansar nuevamente bajo ese eucalipto.

En un momento una bella y enorme mariposa revoloteó sobre nosotros, como visitándonos, mirándonos, saludándonos. Incluso se detuvo dos veces en la mano de María Elena y logré sacarle una foto que pueden ver aquí. Fue un regalo de la naturaleza.

En el eucalipto conversamos y también meditamos conectados con los ruidos del lugar. Otra subida memorable.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Che la suma por el frente de la Ermita

El cerro fue un maestro para varios en el día de hoy. Nuestra conversación era de coaching y la dinámica que se dio en la subida fue coherente con la dinámica que se fue dando en un coaching prácticamente grupal al sujeto de este ejercicio: yo.

Enredados hasta decir ya basta íbamos a contra arbusto, rama, árbol, Jorge, MElena, Mabel, Pancho y Yo. En cuatro patas en algunas partes, gateando en un piso de tierra y hojas que aseguraban excelente tierra de hojas, pero igual levantábamos el polvo que penetró nuestros pulmones y recordó a uno del equipo el riesgo de hanta que esto pudiera ser. Espero que nada le pase a nadie, pues como experiencia fue genial.

La vista hacia el cajón de La Ermita es hermosa. Antes de llegar a la cumbre la disfrutamos acompañados de un viento que refrescaba cualquier calor que el día soleado nos pudiera esta dando.

La vuelta no fue menos escaramuza, pero con la guía del coach (Jorge), todo fue un éxito.

Nos dimos el gusto en un momento de la bajada de experimentar la rabia a chuchá limpia y a todo pulmón, cada uno conectando con lo que fuera les activara esa emoción. Las fotos son elocuentes.
Algunas eran novatas en estas lides vociferantes, así que la conmoción fue de fiesta.

Que completo paseo fue este y un grupo perfecto. Gracias a todos digo yo, el más beneficiado en particular por haberme puesto de coachee en manos del experto Jorge Milla.



sábado, 17 de noviembre de 2007

Por la ruta de las 3 tazas del Alto del Naranjo

Bueno, el domingo pasado partimos Pancho, Mabel, Rebeca, Jorge Milla y Yo, al Alto del Naranjo, pero para variar nos fuimos por el camino que sale hacia abajo justo en la puerta que queda en la primera canaleta.

Pasamos en agua y poco mas allá arrancamos cerro arriba. Bordeamos el esterito que es el que viene de Vallecito y pasamos unos pozones con cascadas incluidas que me recordaron las 7 tazas y jugamos con ponerle las 3 tazas.

Nos fuimos por la vereda oriente del cauce a campo travieso, abriendo camino o mas bien haciendo una ruta a lo derecho hacia arriba. Pancho, quien lideraba al grupa se hirió la frente que sangró su poco.





En un momento definimos irnos buscando la pasada hacia la ruta que llega a Vallecito y volver por la ruta habitual de bajada del Alto del Naranjo.

Llegamos hasta una roca donde puedes ver al grupo descansando y de ahí en adelante fue prácticamente de bajada.

En Vallecito nos topamos con muchos jóvenes que en distintos grupos jugaban y hacían sus actividades como los que fotografié en esta imagen. Buena onda y cordiales los chiquillos, me dijeron "sáquenos otra tío".

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Pancracio, el gato

El domingo fuimos al alto la Maria Elena, Martín, Pancracio y yo.

La idea era dejar al gato en libertad, devolverlo a su ambiente natural, ese lugar que le corresponde a los animales, vivir cerca de la tierra del agua, las plantas, árboles y flores. Y para comer muchas ratas y conejos...todo un festín.

Pancracio iba entregado, él ya sabia lo que le esperaba...me había escuchado tantas veces reclamar. !Nadie cuida a este gato que maulla tanto! ¿quién le va a dar comida?, y ¿porqué no lo sacan afuera para que sepa lo que es la vida?
Era incomprensible para mí que el gato viviera enjaulado entre cuatro paredes, acaso ¿era un gato sin curiosidad?. Manuel un par de veces bajó con él al jardín del edificio y tiritaba de susto., se escondía debajo de las terrazas paralizado , !increíble pero cierto! Habíamos criado un gato maricón.

Pancracio: espero verte un dia de estos en los cerros, espero que hayas podido sobrevivir a pesar de la poca experiencia en terreno o por último; espero que al fin hayas podido disfrutar algunos momentos de libertad.

domingo, 28 de octubre de 2007

Ruta al Alto del Naranjo florida

Después del cumpleaños de Mabel, llegamos los siguientes tres: Rebeca, Consuelo y Gabriel; y decidimos ir por la ruta del Alto del Naranjo, hasta el canal, pues nuestro cuerpo estaba mas cansado y apaleado que en otras ocasiones.
Las flores fueron el tema del día.
La verdad fuimos quedando extasiados. Nuestra sensibilidad, mas bien mi sensibilidad a los colores se fue acentuando, no así la de la Rebeca que siempre fue y siguió siendo la auditiva. Ella escucha, el ruido del agua, los pájaros, el viento.

En esta época del año, el cerro se llena de flores y una inmersión en su belleza nos deja extasiados

y los colores, brillos y opacidades, el movimiento de las flores al viento del cerro, su fragilidad y magestuosidad a la vez

nos deja mudos y extasiados.

domingo, 21 de octubre de 2007

Y nos fuimos al Pochoco

Hoy domingo 21 de octubre, un día soleado, el pequeño grupo que se juntó en la YPF 8:30 decidió darse una vuelta por el Pochoco. Eramos, Jorge Milla, Mabel y Sergio, Consuelo y Gabriel.

Hugo Ravera no fue habido; esperaba topármelo. Un conocido me dijo que estaba imposibilitado de subir cerros por orden médica, luego que un perro le mordiera gravemente el brazo izquierdo. Este perro cuidaba la casa de abajo de donde él vive, que de hecho es suya y arrienda. Entró y el perro lo desconoció y ... por suerte está vivo. Espero Hugo, salgas adelante de esta y vuelvas a estos parajes.

La conversa para arriba fue abundante. Un cerro bastante traficado, con las rutas de los senderos bastante deterioradas.

Hicimos un descanso en el mirador, donde empezó nuestra sesión de fotos.

Mabel ratificó su fiesta de cumpleaños e invitó ademas a Jorge y wife.

Curiosamente no me crucé con nadie conocido, cosa que me sorprendió. Habitualmente así ocurre en este concurrido cerro.

Arriba descansamos muy largamente, casi una hora diría yo, por lo grato del sol, la temperatura y la compañía.

Los temas por los que nos paseamos, para dar una idea de la tónica, fueron:

- los hechos de la vida nos hacen revisar nuestras estructuras mentales y nos abren a nuevas dimensiones, que cuando las acogemos nos pueden llenar de regalos y aprendizaje

- la dimensión espiritual está algo desprestigiada, sin embargo tiene sin duda una presencia en el tipo de ser que somos, por lo tanto quienes se impregnen de conocimientos renovados de esta faceta de la vida serán importantes en nuestro crecimiento; pero tienen que renovar el discurso

- el matonaje de los que se sienten tienen en sus manos como es la cosa, en la dimensión que sea, tendremos que movernos a posturas mas aceptadoras de la diversidad, especialmente en estos tiempos de falta de verdades absolutas y sin sentido

- el amor es .. (ya empecé) la experiencia de estar con otro en real aceptación del otro, sintiendo que quien soy se puede desplegar libre y ampliamente y mientras más lo hace más se maravilla el otro; y los que andan tocando estos espacios iluminan los espacios y cumbres de los cerros

Bueno, los que no son parte de estos espacios que creamos los que subimos estos cerros, quizás ni se imaginan que estar entre 4 y 5 horas juntos da para tantas profundidades.

Y además hacemos ejercicio y disfrutamos de la vista de la naturaleza y cóndores que hoy nos acompañaron en la cumbre.

PD: resto de las fotos en Flickr