Nos fuimos a un paseo corto, pues la Rebeca había trasnochado y no estaba muy enforma. Yo llegué con Raimundo y la Chofa, enojado porque no había logrado traer a mi hija que prefirió quedarse en la cama descansando.
Llegamos a la canaleta y seguimos caminando por el sendero que la bordea, primero hasta el eucalipto donde nos comimos un rico picnic de duraznos en conserva que traía la Mabel de parte de Sergio. Y fue ahí donde decidimos seguir a ver la cascada donde nace la canaleta. Y hasta allá llegamos.
Raimundo se bañó; la Chofa para que decir, venía bañándose por la canaleta, al punto que en ciertos tramos galopaba por dentro. Y la Rebeca se sacó los zapatos y se refrescó en el agua.
La cascada misma estaba estropeada, tapado el sendero de zarza y el pozón lleno de piedras.
A la vuelta bajamos por el acarreo.
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Compartimos el placer del aire limpio, de las vistas amplias de las cumbres, del ejercicio sano, de la conversación franca y alegre, de la naturaleza y de la vida en los cerros
domingo, 30 de marzo de 2008
miércoles, 12 de marzo de 2008
Despedida a Don Hugo Ravera desde la India
Aquí, desde los pies del monte sagrado Arunachala, en Tamil Nadu, estado del sur de la India, monte venerado desde hace muchos siglos por ser la manifestación directa del dios Shiva, y, cuya forma es muy parecida a la del Pochoco, me acabo de enterar, a través de "subcerros", de la perdida irreparable de Hugo Ravera.
Tengo un intenso dolor en mi corazon...
Aprendí a subir cerros con el. Allá por el ano 78 vivía yo en le Arrayán, y me lo presento la dueña de la casa que yo arrendaba y que era muy amiga de el. Cuando supe que su gran amor eran los cerros le pedí que me llevara. Así fue como se inicio una hermosísima amistad. Me enseñó desde a como respirar, que comer en las subidas largas (por 3 o 4 años subimos 3 veces por semana, dos el Pochoco y los Viernes una subida larga como el Provincia, el Infiernillo o el Pintor etc). Y siempre con entretenida conversa...cuando yo ya no daba mas, le pedía que me cantara, así el espacio se llenaba de su voz potente con canciones napolitanas, tangos; (mi preferido era "Uno", porque muchísimo tiempo antes, yo sin tener ni la sospecha que algún día lo conocería en tan distintas circunstancias, lo escuche cantar "Uno" en el restoran Waldorf en la calle Ahumada, que ninguno de los que leen Subecerro de seguro conoció, estoy hablando de muchas décadas atrás. Hugo es uno de los tesoros que he conocido en cuanto a generosidad y humor.
Tengo mucha pena.
Jean Rowe
Tengo un intenso dolor en mi corazon...
Aprendí a subir cerros con el. Allá por el ano 78 vivía yo en le Arrayán, y me lo presento la dueña de la casa que yo arrendaba y que era muy amiga de el. Cuando supe que su gran amor eran los cerros le pedí que me llevara. Así fue como se inicio una hermosísima amistad. Me enseñó desde a como respirar, que comer en las subidas largas (por 3 o 4 años subimos 3 veces por semana, dos el Pochoco y los Viernes una subida larga como el Provincia, el Infiernillo o el Pintor etc). Y siempre con entretenida conversa...cuando yo ya no daba mas, le pedía que me cantara, así el espacio se llenaba de su voz potente con canciones napolitanas, tangos; (mi preferido era "Uno", porque muchísimo tiempo antes, yo sin tener ni la sospecha que algún día lo conocería en tan distintas circunstancias, lo escuche cantar "Uno" en el restoran Waldorf en la calle Ahumada, que ninguno de los que leen Subecerro de seguro conoció, estoy hablando de muchas décadas atrás. Hugo es uno de los tesoros que he conocido en cuanto a generosidad y humor.
Tengo mucha pena.
Jean Rowe
martes, 11 de marzo de 2008
Homenaje a Don Hugo Ravera
Para mis amigos subecerros que mantienen muy vivo el recuerdo de Don Hugo Ravera comparto con ustedes este link que los llevarán a la publicación del blog de el mercurio del dia sábado 8 de marzo escrito en homenaje a Don Hugo.
Este otro link nos lleva a la web de montañismo Andeshandbook en que curiosamente ellos describen el cerro Pochoco donde incluyen a Don Hugo.
Por último un !Gracias!! a Don Hugo por haber dejado inborrables sus huellas no sólo en el cerro Pochoco sino en los corazones de muchas personas.
Este otro link nos lleva a la web de montañismo Andeshandbook en que curiosamente ellos describen el cerro Pochoco donde incluyen a Don Hugo.
Por último un !Gracias!! a Don Hugo por haber dejado inborrables sus huellas no sólo en el cerro Pochoco sino en los corazones de muchas personas.
lunes, 10 de marzo de 2008
Hugo Ravera
Se fue a los 81. Mi padre se fue el año pasado a los 80 y yo le decía, apréndele a Hugo que sube cerros como una gacela a sus 80.
Hugo Ravera, el gestor de la cofradía del Pochoco, a partir de sus bastones que regalaba, siempre que la persona hubiera subido al menos 3 veces hasta la cumbre.
La verdad, yo iba en mi tercer Pochoquero, como les decimos, pues cada vez que se me gastaba mucho, él gentilmente me lo cambiaba por uno nuevo. Aunque quizás era uno viejo al que le cambiaba la punta y lo re pintaba.
Hugo fue un personaje memorable para todos los que subimos por años el Pochoco. Encontrarse con él era siempre una fiesta, por su alegría, cordialidad y buena onda. Cada vez que me encontraba con él además me contaba dos chistes; chistes que en los últimos años, yo le reclamaba.
Hugo era un gran conversador; iba los domingos al Pochoco siendo este su día social, pues durante la semana subía al menos tres veces distintos cerros. Normalmente estaba detenido conversando con alguien. Todo el mundo lo conocía.
Recuerdo muchas historias y recomendaciones del escalador. Como abrocharse los zapatos, como ponerse calcetines y de que tipo. Anécdotas de subidas; accidentes, la momia del Plomo, etc.
Hugo nos hará falta. Le daba un espíritu al cerro que espero perdure en toda la gente a la que él influyó.
Al Pochoco el domingo
Nos reunimos 7 el domingo a las 8 de la mañana, después de los meses de verano para varios. Francisco Toyos nos cuenta que Hugo Ravera ha muerto; ufff; so nos sorprendió y caló hondo.
Francisco propuso que fueramos al Pochoco en homenaje a Hugo; acogida cerrada; para allá partimos.
Iban Francisco Toyos, Gonzalo, M.Elene, Consuelo, Rebeca, Mabel y Yo, Gabriel.

Pasamos a ver la gruta que algunas vez había hecho Don Hugo y nos encontramos que tenía virgencita nueva y unas guirnaldas; una clara señal de homenaje a él por su partida.
Mas arriba en la primera cumbre, nos detuvimos frente a ese cartel
que también había puesto don Hugo, luchando contra los destructores del cerro.
El día estaba despejado, con algunas nubes por aquí y por allá que generaban sombras en la ciudad y un aire fresco en algunas partes, que nos recordaban la tormenta de truenos, relámpagos y granizo de unos días atrás.
En la cumbre el tema fue Hugo Ravera, con gente que se nos acercó pues oyeron de lo que hablabamos y quisieron enterarse sorprendidos por la noticia. La verdad nadie pensaba que un hombre como Hugo Ravera se fuera a morir ya que estaba, de antes que lo mordiera ese perro en la casa que arrendaba, prácticamente mejor que todos nosotros.

Supimos que había ido al hospital por malestares y le dijeron que tenía problemas al corazón y que considerara la posibilidad de un by pass, cosa a la que él declinó.
Bueno, se fue a temprana edad pero se fue de la mejor manera según la idea de muchos; sin mayor alboroto.

María Elena hizo un pequeño discurso y soltó una lágrimas sinceras, que nos conectó con lo pasajera de esta vida y lo importante que es vivir y disfrutar y que mejor manera que esta de subir cerros a la que Don Hugo Ravera nos influyó en instalar como práctica estable y anhelada cada fin de semana.

Hasta un chiste contamos, también en su memoria.
Bajamos rápidamente y nos fuimos adonde la Rosalia a comernos unas ricas empanadas y motes con huesillo. Y aprovechamos de sacarnos una foto con la
Rosalia para el recuerdo. Ella pidió salir con sus empanadas (la pueden ver en la foto).
Iban Francisco Toyos, Gonzalo, M.Elene, Consuelo, Rebeca, Mabel y Yo, Gabriel.
Mas arriba en la primera cumbre, nos detuvimos frente a ese cartel
El día estaba despejado, con algunas nubes por aquí y por allá que generaban sombras en la ciudad y un aire fresco en algunas partes, que nos recordaban la tormenta de truenos, relámpagos y granizo de unos días atrás.
Supimos que había ido al hospital por malestares y le dijeron que tenía problemas al corazón y que considerara la posibilidad de un by pass, cosa a la que él declinó.
Bueno, se fue a temprana edad pero se fue de la mejor manera según la idea de muchos; sin mayor alboroto.
María Elena hizo un pequeño discurso y soltó una lágrimas sinceras, que nos conectó con lo pasajera de esta vida y lo importante que es vivir y disfrutar y que mejor manera que esta de subir cerros a la que Don Hugo Ravera nos influyó en instalar como práctica estable y anhelada cada fin de semana.
Hasta un chiste contamos, también en su memoria.
Bajamos rápidamente y nos fuimos adonde la Rosalia a comernos unas ricas empanadas y motes con huesillo. Y aprovechamos de sacarnos una foto con la
sábado, 8 de marzo de 2008
Subida a los tres laguitos, arriba del Tinquilco
El lunes 25 de febrero partimos desde el Caburgua al Tinquilco para subir a los tres laguitos, nuestro panorama infaltable de todos los años. Iba con mi hija Andrea y su pareja, Raimundo, en su auto.
Bueno, llegamos al Tinquilco y al parque Huerquehue. Ahí nos
Ah, $ 2.500 por persona los adultos chilenos y $ 4.000 por persona los extranjeros. ¿Por que esa diferencia? Contesté, que ¿querís pagar $ 4.000? No. Mira, parece que en todas partes (países), existe esta práctica segregacionista.
La cosa es que al partir nos encontramos con una señalización que nos invitaba a entrar por un sendero por dentro del bosque, llamado Ñirrico, que nos llevaría hasta nuestro destino, por la orilla del lago, prácticamente, con vistas y panoramas preciosos. Un gran descubrimiento y muy recomendable.
Al final del lago, en la entrada del camping, la Andrea se compró una bebida. Eso me permitió descubrir una piscina llena de salmones.
Y nos fuimos para arriba. Las fotos ilustran la belleza del paisaje; realmente maravilloso.
Abajo, cansados y hambrientos, entramos al Refugio Tinquilco a comernos algo. Pero, la porción de kuchen costaba $ 2.200 y las bebidas $ 1.000 … chao; nos
Poco mas allá, una señora en un puesto vendía la misma porción de kuchen en $ 800 y la bebida en $ 700. Ahí nos instalamos.
Bueno, fue un excelente paseo, hecho con calma y desplegando las horas del día a nuestro deleite.
miércoles, 2 de enero de 2008
Año Nuevo en el Elqui
Nos invitó la María Elena al Valle de Elquí entre subidas domingueras y las empanadas exquisitas de doña Rosalía en el Arrayán, mientras hablaba de su terreno en Pisco Elqui que compartía con su hermana Isabel.


Partimos muy temprano el jueves en la mañana para sacar el jugo al tiempo que teníamos. Las fiestas que rematan el cierre del año transforman los últimos dias del año en agotadoras y tensas horas, !uff! tanto evento y ceremonia nos tenían a todas muy cansadas y con ganas de poner la guatita al sol un rato.
Las invitadas eramos la Marcela, la Rebeca y Consuelo que finalmente también se decidió a acompañarnos.
El viaje a Serena fué espléndido, tanto ese dia como los demás gozamos de un clima muy agradable ya que a pesar del calor corría un viento un tanto anormal para esa zona, pero que refrescaba las tardes de guatita al sol en el río.
Todo funcionó perfecto y nuestra anfitriona Elenin además se transformó en nuestra manager, productora, madrina, maestra etcétera ya que ella no paró en todo el viaje de sacar las cuentas, de armar los panoramas, y tutti cuantti: por eso durante toda la estadía no se cansó de repetirnos su frase favorita: "No nos podemos quejar"., palabras que se transformaron en el lema de toda la jornada.
Hicimos varios paseos y recorrimos gran parte de hoteles, hospederías, cabañas, hostales preguntando precios, observamos una variedad impresionante de dormitorios, baños, jardines, restaurantes. Algunos nos asombraron mucho no solo por el maravilloso paisaje que le acompañaba sino por el hermoso trabajo de restauración como "La Casona Distante" en Alcohuaz. Otra actividad totalmente turística fué la visita guiada al Museo del Pisco que está frente a la plaza de Pisco Elqui, también estuvimos con Ramón Luis, un huaso típico que ofrece cabalgatas y excursiones a los turistas, con nuestro grupo él se portó muy bien facilitándonos la entrada al rio y principalmente dando a conocer al hombre de esas tierras a través de algunas de sus interesantes historias y aventuras.
Fueron muchos los momentos inolvidables, algunos de ellos nos llevaron a la infancia, nos divertimos mucho escuchando las sabias lecturas de el libro "El Secreto" que esperamos todas aprender a poner en práctica, las gratas conversaciones y compañía amorosa de Isabel, hermana de la Elenin y su amiga Pilar, la subida al cerro en el atardecer observando el Valle en plenitud, luego una segunda esforzada subida durante la última mañana del 2007 a un empinado cerro hacia La Isla.
La fiesta de Año Nuevo la vivimos compartiendo un rico asado y ensaladas las cuatro amigas e Isabel, nos esmeramos esa tarde en hacer un buen trabajo de equipo: La Marcela se encargó de hacer el fuego y cocinar la carne en la parrilla. La maestra junto a su hermana se preocuparon de las ensaladas y Consuelo y Rebeca de dar cuerpo a nuestra invitada especial que fué una mona que fabricamos con prendas que cada una quiso sacrificar en señal de desprendimiento de lo antiguo para dar paso a lo nuevo (tradición nortina). Fué un maravilloso acto de psicomagia al más puro estilo de Jodorowsky ya que un poco antes de las doce de la noche, le prendimos fuego y vimos quemarse a nuestra mona tal Juana de Arco en la hoguera.
Dentro de los cambios surgidos en este viaje el más impresionante fué el destape de la Consuelo, tanto así que justificaba todo con la frase "onda Elquí".
En todos esos momentos inolvidables, nos acompañó la magia del paisaje, la energía del sol, el sonido continuo del agua y las noches estrelladas. Todos fueron ingredientes para conseguir un añorado descanso y comenzar un 2008 de una manera muy auspiciosa: desde el paraíso.
"Gracias a la vida que nos dió este tremendo regalo"
Partimos muy temprano el jueves en la mañana para sacar el jugo al tiempo que teníamos. Las fiestas que rematan el cierre del año transforman los últimos dias del año en agotadoras y tensas horas, !uff! tanto evento y ceremonia nos tenían a todas muy cansadas y con ganas de poner la guatita al sol un rato.
Las invitadas eramos la Marcela, la Rebeca y Consuelo que finalmente también se decidió a acompañarnos.
El viaje a Serena fué espléndido, tanto ese dia como los demás gozamos de un clima muy agradable ya que a pesar del calor corría un viento un tanto anormal para esa zona, pero que refrescaba las tardes de guatita al sol en el río.
Todo funcionó perfecto y nuestra anfitriona Elenin además se transformó en nuestra manager, productora, madrina, maestra etcétera ya que ella no paró en todo el viaje de sacar las cuentas, de armar los panoramas, y tutti cuantti: por eso durante toda la estadía no se cansó de repetirnos su frase favorita: "No nos podemos quejar"., palabras que se transformaron en el lema de toda la jornada.
Hicimos varios paseos y recorrimos gran parte de hoteles, hospederías, cabañas, hostales preguntando precios, observamos una variedad impresionante de dormitorios, baños, jardines, restaurantes. Algunos nos asombraron mucho no solo por el maravilloso paisaje que le acompañaba sino por el hermoso trabajo de restauración como "La Casona Distante" en Alcohuaz. Otra actividad totalmente turística fué la visita guiada al Museo del Pisco que está frente a la plaza de Pisco Elqui, también estuvimos con Ramón Luis, un huaso típico que ofrece cabalgatas y excursiones a los turistas, con nuestro grupo él se portó muy bien facilitándonos la entrada al rio y principalmente dando a conocer al hombre de esas tierras a través de algunas de sus interesantes historias y aventuras.
Fueron muchos los momentos inolvidables, algunos de ellos nos llevaron a la infancia, nos divertimos mucho escuchando las sabias lecturas de el libro "El Secreto" que esperamos todas aprender a poner en práctica, las gratas conversaciones y compañía amorosa de Isabel, hermana de la Elenin y su amiga Pilar, la subida al cerro en el atardecer observando el Valle en plenitud, luego una segunda esforzada subida durante la última mañana del 2007 a un empinado cerro hacia La Isla.
La fiesta de Año Nuevo la vivimos compartiendo un rico asado y ensaladas las cuatro amigas e Isabel, nos esmeramos esa tarde en hacer un buen trabajo de equipo: La Marcela se encargó de hacer el fuego y cocinar la carne en la parrilla. La maestra junto a su hermana se preocuparon de las ensaladas y Consuelo y Rebeca de dar cuerpo a nuestra invitada especial que fué una mona que fabricamos con prendas que cada una quiso sacrificar en señal de desprendimiento de lo antiguo para dar paso a lo nuevo (tradición nortina). Fué un maravilloso acto de psicomagia al más puro estilo de Jodorowsky ya que un poco antes de las doce de la noche, le prendimos fuego y vimos quemarse a nuestra mona tal Juana de Arco en la hoguera.
Dentro de los cambios surgidos en este viaje el más impresionante fué el destape de la Consuelo, tanto así que justificaba todo con la frase "onda Elquí".
En todos esos momentos inolvidables, nos acompañó la magia del paisaje, la energía del sol, el sonido continuo del agua y las noches estrelladas. Todos fueron ingredientes para conseguir un añorado descanso y comenzar un 2008 de una manera muy auspiciosa: desde el paraíso.
"Gracias a la vida que nos dió este tremendo regalo"
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