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domingo, 22 de junio de 2008

La piadosa subida de La Hermita

El grupo crece; hoy fuimos 10. Llegó Mabel con Sergio y la Jóse, hija de Sergio; Jorge Bunster, mi sobrino; Pancho, la Consuelo y la Rebeca; Jorge Milla y Yo; la Anamaría, amiga de la Rebeca, que va por segunda vez y empieza a instalarse en el grupo.

El grupo de la Mabel, pide desde su mesa del lado, un cerro con piedad. Pancho, nuestro líder de iniciativas variadas, conversa con ellos y luego de algún debate, decidimos repetir el cerro del domingo pasado: la Hermita a la izquierda.

Pancho es nominado por aclamación nuevamente nuestro líder. El problema fue que había gente joven, que se fueron con él, e incluso se le adelantaban. Eso cambió al líder que tuvimos la semana pasada. La cosa fue mas desordenada.

Con dos coaches en el equipo la subida se anima con interpretaciones notables. Esto de ejercer de líder da para una sesión completa de coach, sin duda.

El día estaba mas frío que el domingo pasado, así que subí con polar y no me lo saqué nunca; en parte también porque estuve resfriado en la semana.

Bueno, la subida está llena de voces diversas y hecho de menos mas voces hablando. Aunque sea en la forma de comentarios. No los hacen o los hacen poco; nada. ¿Qué será? me pregunto; ¿Será que piensan que este es un espacio mío?

Llegamos a la cumbre con hartos recovecos y vueltas en un áspero ascenso, por zonas difíciles y algunas arriesgadas. Vi a Pancho deslizarse por una roca, de espaldas, con un cactus que le lamía la cara; con una Jóse que le pedía perdón por haberlo metido en ese entuerto. Yo busqué por otro lado; no quise entrar en esa vereda.

Así, de piadosa la ruta no tuvo nada. Y los que la pidieron juraron nunca más hacer pedidos de ese tipo, y los responsables torcieron los argumentos diciendo que habían interpretado una ruta piadosa como una en que los que subían pidieran el algún momento "piedad".

Arriba, descansamos en exactamente el mismo punto en que el domingo pasado cantamos con Miguel. Esta vez el hecho relevante fue un rito dirigido por Jorge Milla, en que nos tomamos las manos, cerramos los ojos, miramos hacia el cosmos y pedimos lo que cada uno quería pedirle al cosmos. Esto en conmemoración de que ayer, 21 de Junio, día mas corto del año, es a la vez el año nuevo de los mayas y un día muy especial en el calendario maya, donde el planeta sufre un cambio de vibración importante, para mejor.

Comimos, entre otras cosas los manjares de Sergio, que fue tema un rato.

Eludiendo el frío partimos nuestro descenso. Me tocó ser el guía y opté por innovar por una nueva ruta, que una parte me hizo rebotar de vuelta por impasable. Nos salvó el liderazgo de Mabel, llegando sanos y salvos a los autos.

Fue una entretenida bajada, de igual forma que fue la subida. De piadosa no tuvo nada.

Algunos pasamos adonde Dn Gabriel a comernos unas empanadas y unos panes amasados con mantequilla.

Otra mañana memorable y me alegro mucho que nos haya acompañado mi sobrino Jorge Bunster, que fue acogido por este grupo excelentemente.

domingo, 15 de junio de 2008

A la Hermita por la izquierda

El día de hoy amaneció despejado y helado; mucho frío. Nos reunimos 8 en la bomba Tercel (ex YPF) y después se nos reunió Andrés Reutter.
Se juntó un buen lote: Pancho, la Mabel, Miguel Durand que llegó de sorpresa por segunda vez, la Rebeca y su amiga Ana María, la Consuelo, Jorge Milla y Yo.

Pancho propuso la Hermita, hacia la izquierda. Después, por aclamación fue nuestro líder abriendo una ruta nueva hacia la izquierda de la izquierda.
El día con el sol, se fue entibiando. Dejé mi polar en el auto de Pancho (donde se me quedó a final de cuentas) y no lo eché de menos.

Pancho mostró su estilo de líder. Ojo que iban dos coaches certificados en el grupo; que se fueron caldeando la escena haciendo observaciones de coach. La verdad el estilo de liderazgo de Pancho quedó bien representado en ese ejercicio. Cuando está de líder rinde al menos el doble de lo habitual y su liderazgo es adelantándose y dejando al grupo a su arbitrio y después los arenga.

Hoy comentábamos que lo mejor del cerro lejos son las conversaciones que en estos grupos se dan; y eso no se ve desde lejos. Y además son a veces de tal intimidad que no se pueden comentar aquí. Si 5 horas de compartir son mucho rato; y en espacios y contextos como este, cualquiera.

Arriba, en la cumbre, el aire tibio, buen picnic; gracias Sergio. Innovamos con nuestro amigo Miguel que nos hizo improvisar un coro semi catártico, resultó, de voces aleatorias, libres, que resultó notable. A lo John Cage. No se si el audio quedará muy bueno, pero como experiencia fue notable. Veremos si Reutter que filmó se pone con la grabación; si cumple mínimas expectativas, lo publicaremos.

La bajada fue por una ruta mas tradicional. Lideró Andrés la mayor parte. Bien, sin problemas.

De ahí, nos fuimos al local de Don Gabriel en la Hermita, donde nos comimos una empanaditas, de queso algunos, pino otros. Y calabaza.

Un exquisito día, un exquisito paseo, un mejor grupo.

Apartado: nuestro inspirador del día de hoy en su dimensión musical, John Cage con su Imaginary Landscape (no se Miguel si te captamos la idea cuando hicimos nuestra improvisación):



sábado, 14 de junio de 2008

Las buenas conversaciones subiendo y bajando al Alto del Naranjo

El domingo pasado fuimos al Alto del Naranjo, ruta tradicional. La idea era hacerles fácil la pega a los sobrinos de la María Elena: la Teresita, Javier y Pedro (espero no estar errando en estos nombres).

De subida, yo al menos, me fui en grande conversa con Jorge Milla. Este Coach de la puta madre, me dio unas interpretaciones de mis éxitos y fracasos, que me movió en algo, mi cuadrante de ruta.
Una buena conversa en estos paisajes y en estas dinámicas del cuerpo y las emociones, son santo remedio. Por favor, que gran regalo es tener un buen grupo de amigos y una afición como esta.

Arriba, unas naranjitas de Pancho, agua, unas fotos y para abajo que el frío era un personaje de la temporada.

Y de bajada la conversa fue con la Mabel y Pancho. Uf, de las buenas también.

Otro domingo redondo. Gracias, gracias a todos los que me lo hicieron así.

domingo, 1 de junio de 2008

Carreras en el Alto del Naranjo

Día frío; primer día de junio; camiseta, camisa y polar encima. Recojo a mi amigo Miguel Durand en la Escuela Militar; es nuevo en el circuito; está de paso por Chile; viene desde Canadá y Francia; intenta hacer redes en Chile; es notable como estas se evaporan cuando uno desaparece por muchos años.

Nos encontramos en la ex YPF de Arrayán a las 8:30, la Rebeca, la Consuelo, Pancho (que duerme en el auto cuando llego), Miguel y Yo; ah y aparece Reutter; estará con nosotros un rato pues a las 11:30 llega su hija la Bea a Pudahuel y la irá a buscar. Mas tarde nos uniremos con Carlos Valdivielso.

Miguel conversa con unos y con otros; aparece su conocimiento de las dietas y la alimentación; yo vuelvo a contar que estoy en la alimentación con los polvos Herbalife; Miguel refuta; señala que mientras mas cerca de la naturaleza, mejor es la alimentación.

Aparece que Miguel es músico aficionado y quizás profesional; aprendió en el conservatorio de la Chile desde los 13 años; hoy compone incluso con la ayuda del computador y la tecnología; ahí se instalan a conversar con la profesora de música Rebeca; hablamos de la crisis de la industria de la música y yo argumento de las bondades de esta crisis y de las posibilidades que se abren para los no famosos, con el tema de la "larga cola" y la Internet.

Bueno, la conversar no falta; temas publicables y temas privados, pues el cerro y esta cofradía de amigos que habituamos dedicarnos en estos parajes 4 y hasta 5 horas continuadas a la semana, se crea una intimidad que los que solo miran los cerros no ven como oportunidad.

Los polar, se ponían y se sacaban; al final incluso salió el sol. Un día precioso; vimos unos cóndores planeando cerca de nosotros. Faltó la Mabel; habrá hecho ya campamento en su nuevo hogar y ya no nos necesita? los mejores deseos igual.

Ah, cuando llegamos al puente en la partida, se preparaba una carrera hasta el Alto del Naranjo con unos 50 corredores que iban de un lado al otro precalentando; apuramos el tranco y nos instalamos en el primer descanso/Mirador y desde ahí los vimos pasar en su apresurado paso hasta la punta; mayoría de hombres y algunas mujeres.

Ya subiendo, los empezamos a ver pasando de vuelta, así que fue un día con el cerro con mucho tráfico, mas que nunca; buena onda en todo caso.

domingo, 25 de mayo de 2008

El Pochoco con el suelo mojado

Parto esta nota mirando esta foto en que aparece el grupo en amena conversa de temas relacionados con el DAV, su historia, refugios que construyeron en distintas partes, logros, altura de miras, alemanes, un club que se ha ido abriendo a la diversidad, a pesar de que algunos se han alejado añorando viejos tiempos.

Nos encontramos en la ex YPF, en que se nota el cambio de mano pues los mismos cafés chicos subieron de $350 a $500.
Los presentes, María Elena, Gonzalo, Pancho y Yo, decidimos irnos al Pochoco.

El día estaba como para subir con polar, pues no amenazaba lluvia, pero el tiempo se notaba helado, empeorando, después de unos días de temporales, hace un par de días. Por eso el suelo estaba húmedo, ideal para el agarre.

Herbalife, fue un tema que yo puse. Fui a un par de reuniones y ando en fase de investigación. Nos reímos de buena gana, pues Pancho puso en nuestra imaginación el símil con la comida Wiska de los gatos. Igual las referencias fueron favorables.

Unas peques de unos 10 a 12 años engancharon con nosotros y las desafiamos a quien llegaba primero a la cumbre; notable como una simple provocación como esta hizo que siempre empujaron al grupo de adultos con que iban, pues lo normal es que niños así son empujados por sus padres en la ruta de ascenso. Llegaron felices a la cumbre y les saqué la foto que aquí expongo; eran chilenas de padres peruanos; muy buena onda ellas.

La M. Elena, convalesciente de una gripe, llegó con cierta dificultad a la punta, donde se pegó un ataque de tos al principio. Igual coincidimos en que el cerro es lo mejor que hay, para poner nuestro cuerpo y siquis a punto, para retomar la semana que empieza al día siguiente.

Bueno, fue una excelente subida, donde nos encontramos con Eduardo Quezada y la Pilar, amigos de la M. Elena, que me entero, participa en el consejo superior del DAV.

lunes, 12 de mayo de 2008

Paseo a Patarate

Esta cumbre es la que este grupo de subecerros tiene que empezar a mentalizar porque un subecerro como Andrés Reutter no puede seguir en esa propiedad sin que nadie de su tribu la conquiste.

Nos acercamos lo suficiente como para empezar a pensar en el lado por donde se le puede entrarle.
Esta foto muestra una vista hacia el sur y donde se aprecia el límite entre bosques y altas cumbres y el tipo de vegetación.

Bueno, esa mañana de domingo partimos con toda calma y mucha energía con el objeto de realizar un acercamiento al Manzano y desde ahí ver cuales son nuestras posibilidades.

El camino corresponde a huellas amplias de carreta por donde hace un 40 años estimábamos con Andrés, cosecharon toda la madera de esos bosques y lo que vemos son básicamente renovales y por aquí y por allá podemos encontrarnos con un viejo tronco o árbol.

En uno de ellos, al que le había prendido fuego en un base e interior, había una cavidad en que tranquilamente entramos 3 personas y nos fotografiamos.

El bosque en esta época del año está precioso; muchas hojas en el suelo y los árboles coloreándose en tonos rojo, naranjo y amarillo. Esto contrastado con un cielo azul azul de los días totalmente despejados que nos tocaron, hicieron de nuestro paseo un deleite.

A la Andrea Armendaris ese domingo, no le vimos ni el polvo. Francisco, que no tomó un atajo en una parte del camino, se encontró con ella que oteaba silenciosa a un pájaro carpintero que con su repiqueteo delataba su presencia. Y siguió ella, con sus infaltables anteojos de larga vista, siguiendo a sus amados pájaros, que aparte de presentarles a ella su belleza, la ponen en esos estados de atención concentrada propios de la meditación y por ello poderosamente relajantes y sanadores.

Cuando veo es esa foto a la Rebeca, la Consuelo y Andrés en la cavidad dejada adentro de un viejo árbol por el fuego, pienso en como serían estos bosques si no hubieran sido arrasados por las explotaciones forestales. Pero sin son árboles enormes.

Estuvimos una noche repartidos en carpas bajo unos quinchos. Pancho pasó frío y el resto en general durmió bastante bien.

Las instalaciones desde la última que yo había ido, han mejorado ostensiblemente. Con un super quincho con chimenea, a unos baños hechos y derechos con water, ducha y tina con agua caliente y lavatorio. Salvaje. Faltan algunos detallitos, pero esto está para ir bastante mas seguido de lo que pensaba.

Si de hecho, conversamos de Juan Pablo, el hijo de la Rebeca y soñábamos que si pusieran Wifi podría trabajar desde un lugar tan distante de la civilización como este, ganando 500 lucas mensuales, vendiendo sus creaciones en el ciberespacio digital. Incluso podría hacer un centro de entrenamiento aquí mismo, adonde los aprendices viajaran desde distintas partes del mundo.
Es un sueño sin duda, pero de seguro, el trabajo global a cualquier parte del mundo, permitirá que mas gente viva en estos parajes y será fantástico.

Bueno, en cuanto a lo doméstico, lo pasamos la mayor parte del tiempo trajinando en torno al fuego al lado del super quincho. Sorprendente, pues como que quisiéramos seguir a la intemperie y bajo el nuevo techo, la buena mesa y la b¿nueva chimenea.
El quincho quedó como backup ante eventualidades de frío extremo o franco mal tiempo.

Ahí mantuvimos el buen fuego, cocinamos, descansamos y conversamos. Incluso en la noche que estuvimos ahí, en que la noche de verdad empieza y se siente tipo 6:30, por lo que a las 10 yo exhausto me fui a acostar silenciosamente, quizás avergonzado de irme tan temprano.

Dormí muy bien, con una salida al baño a media noche con mu super nueva linterna que llevaba en mi frente cual minero de socavón.

Fue un paseo redondo, bien comido, bien compartido con el estupendo grupo que fuimos, bien dormido, salvo Pancho y con una buena escalada de 4,5 horas según los cálculos que hizo el mismo Pancho.

Gracias Andrés y Marisol por la invitación y espero que alguno de nosotros llegue a la cumbre del Manzano, mas temprano que tarde.

lunes, 5 de mayo de 2008

Al Manquehue por La Dehesa



Este domingo fuimos Pancho Balart y yo al cerro Manquehue. Para Pancho un cerro muy conocido ya que en sus comienzos de "subecerro" lo recorre innumerables veces con Francisco Toyos y Carlos Valdivieso. En el camino me fui enterando de las muchas rutas que para llegar a la cumbre tiene. Nosotros subimos por la ruta de la Dehesa que al parecer no es tan conocida como otras.

Para mi fué una novedad ya que como la mayoría de los miles de habitantes de Santiago, nunca había subido. Ambos estábamos con ánimo de hacer una caminata fácil o hacer un estilo "paseo". Le propuse el Manquehue pensando que era un "cerro corto, bajo, fácil" y muchos adjetivos menos preciadores de este imponente cerro que divide la urbe santiaguina.

De a poco y tranquilamente nos fuimos entre conversaciones y paradas para observar el fabuloso paisaje que con la altura iba ganando hermosura. Sorprendida avanzaba y no dejaba de comentar mi admiración a la belleza panorámica que ofrecía el "lugar de cóndores" nombre que los mapuches llamaron a este cerro.

Al llegar a la cumbre y luego de comer las naranjas de Pancho seguimos apreciando las distintas vistas...la cordillera impecablemente blanca y pura en penoso contraste con la negrura del cielo sucio de nuestra ciudad especialmente mirando hacia el centro.

¿Qué pensaría un originario de la zona (mapuche) o el mismo Pedro de Valdivia al observar Santiago hoy? las consecuencias del progreso nos preocupa pero ¿qué hacemos? o más bien...¿qué se puede hacer?. Son preguntas que muchas veces nos hacemos cuando estamos desde arriba viendo lo que pasa abajo.

Abstraerse, mirar desde afuera, observar-se...¿eso hacemos cuando salimos a los cerros? Les dejo la pregunta para los comentarios o para el próximo cerro.