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miércoles, 8 de junio de 2011

Al Morro del Guayacán

Junta extraoficial a la hora programada; me recoge Pancho en la bencinera y partimos raudos al encuentro matinal de los domingos en el camino a Farellones. Llega puntualmente la María Elena con su amiga y compañera de trabajo Sofía (música y chelista), un poco más tarde se suma Francisco Valdivieso. El día nublado y con aires de lluvia nos pone  un poco impacientes porque las ganas de que llueva es una cosa, y que esta nos pueda pillar en el camino y empaparnos, es otra.
Sofía, Rebeca, María Elena y Pancho

Vamos con destino a Las Varas, al morro del cerro Guayacán, lugar que nos ha conquistado por sus vistas panorámicas a la ciudad de Santiago y porque sus senderos son amables dando tregua para recuperar el aliento. El frío del comienzo nos abliga a sacar hasta los guantes, sin embargo la sensación térmica cambia luego de los primeros minutos de caminata, pasando a ser mucho más cálida y las gotas que esperamos caigan del cielo, más bien comienzan a caer de nuestros cuerpos.

                                          
La María Elena y Sofía nos ponen al día del programa de actividades y exposiciones del Centro Cultural de la Moneda, actualmente se está presentando la expo de juguetes chilenos . Esta ha sido muy existosa y disfrutada especialmente por los jóvenes cincuentones que vuelven a su infancia observando caballitos de palo, muñecas y autitos, objetos que revelan y hablan por si solos de la sociedad que fuimos...hoy los juegos de niños son distintos porque se han incorporado las tecnologias a ellos, aunque perduran algunos como las pelotas de futbol, los columpios y los monopatines, aunque ahora con luces incluídas.
Arrieros en el camino contando vacas
 Siguiendo la ruta de ascenso, nos topamos con dos arrieros a caballo que andaban contando vacas, siguen su camino mientras vemos un par de ejemplares vacunos en los cerros de abajo. Con alegría plena recibimos  al fín algunas gotas del cielo, la tierra suelta como el aserrín, agradecen instantáneamente este regalo tan preciado...y nosotros también.
Con vista panorámica a San Carlos de Apoquindo
 Apuramos el paso para evitar el chapurrón, y arriba nos encontramos con un amigo subecerro que nos advierte de otra ruta para bajar, la que tomaremos más adelante luego del breve descanso comiéndo naranjas de Pancho contemplando una gloriosa vista panorámica aérea, un primer plano lleno de construcciones de San Carlos de Apoquindo que vamos reconociéndo y nombrando. Al fondo se observa el cerro San Crstóbal y más allá, la misma cordillera de la costa.

Entre nubarrones vuelan plácidamente una pareja de cóndores
Bajamos por la ruta recomendada la que nos lleva directamente hasta el auto siguiéndo el camino de los ciclistas que aparecen en bandadas, como así también, visualizamos repentinamente a una pareja de cóndores que aprovechan los vientos de la tormenta que se avecina, para volar sobre nuestros gorros, dándonos un felíz espectáculo de planeo que se asemeja  a un baile nupcial.

Francisco, María Elena y Sofía disfrutando empanadas de la Rosalía

Ya de vuelta, invitamos a Francisco a desviarnos hasta El Arrayán para hacer  un tentempié de empanadas donde la Rosalía, la famosa que ha ganado premio a la mejor empanada. Terminamos este goteado paseo al morro mientras en el auto nos vamos escuchando a Francisco cantando temas de Leonardo Favio, Sandro y de José Luis Perales a pedido de las mujeres que lo acompañamos con los coros. !Gran cantante Francisco!!

lunes, 30 de mayo de 2011

Encantadora subida a la cumbre del Guayacán

Luego de dilucidar en mi cama si me levanto o no una vez más muy temprano en domingo para juntarme con los amigos Subecerros y de recordar esa imagen imborrable mirando la ciudad de Santiago desde lo alto, llego pasadito las 8:30 a la Terpel. Estaban Gabriel y Pancho esperando.
cactus a contra luz (Paula Christensen)
Apenas subimos al auto de Pancho, comenzó la conversa en torno al tema de Hidroaysén. Estos amigos no estaban muy enterados de algunos detalles del tema y como yo estoy más o menos relacionada con Aysén, nos pusimos a hablar de energías alternativas, de generación eléctrica, de impacto ambiental, impacto socio-cultural, una serie de aristas que nos mantuvo entretenidos hasta que el cerro se puso más escarpado y el sol más fuerte. El día estaba precioso. El cielo azul a rabiar, relucían los filudos cactus en contra del sol, se mostraba La Dehesa completamente despejada y limpia, pero ya comenzaba la nube gris sobre Santiago a subir lentamente. Y nosotros también.
Gabriel y Pancho (foto de Paula Christensen)
El sendero está muy bueno, “éste es fácil” dice Gabriel, cuando mi lengua llegaba casi al suelo y necesitaba un poco de descanso. Mirando hacia la cumbre, divisamos que alguien venía bajando raudo por nuestro camino. De 70 años de edad, un caballero habitante de las casas de más abajo, había subido hasta la parte más alta a arreglar el agua, cosa que hacía habitualmente. No sabía nada de Hidroaysén, nos hablaba de las torres que había allá abajo, o quizá ya no escuchaba bien.

vista norte
Seguimos subiendo y subiendo, cada vez más cactus y un amarillo precioso de algunos arbustos, el sendero seco y un poco suelto. Nos detuvimos justo al lado del pequeño canal por donde baja el agua para disfrutar de un rico chocolate, naranjas y el jugo de papaya con manzana, exquisito, que llevaba Pancho. Variados temas como siempre surgen en este clásico momento de nuestros domingos en la mañana; la última charla, nuevas tendencias, comportamientos humanos, innovación, coaching, la infaltable web, etc. Mis dos compañeros ilustraban magníficamente el paisaje con sus poleras coloridas.
cielo azul
Entusiasmados de nuevo por llegar a la cumbre, recogimos nuestras cosas y retomamos ruta cerro arriba. Más suelto, más seco, más caluroso y más empolvado que antes, el sendero nos llevó sin parar hasta la parte más alta. Nos sentamos a todo sol y comenzamos de nuevo otra conversa, esta vez con preguntas a la dama presente acerca de su vida personal. Por suerte Gabriel tenía que estar más temprano en Santiago, me salvé, jejejeje

Una mañana encantadora, el día exquisito, excelente compañía. Sin duda vale la pena
al fondo Santiago
levantarse temprano los domingos para subir los cerros aledaños a nuestra ciudad con estos amigos.
Hay más información acerca de la posible construcción de represas en la Patagonia, estudios de energías no convencionales, fotos, etc. en mi página de Facebook.

Quedamos en que haríamos una presentación de fotos de Aysén en la casa de Pancho. Avisaremos la fecha próximamente.

Ah, otra cosa Gabriel, me metí a la página clerkhotel.com que me recomendaste y el creador del programa estuvo en Mallin Colorado hace unos 7 años? El programa es super bueno, lo voy a bajar ¡Qué chico es el mundo, gracias por insistir en este dato!

Texto y fotos de Paula Christensen, la de Mallín Colorado.

Paula Christensen

domingo, 22 de mayo de 2011

Fiesta de paisajes en la curva 32

         Suite Inglesa de Juan Sebastián Bach
Hoy nos fuimos a las alturas, casi chocamos con el cielo y las espesas nubes que cubrían las cumbres de las montañas, parecian prometer fiesta de paisajes. Nuestro destino; la curva 32 de la subida a Farellones, todo el grupo en el auto de Pancho, ibamos cinco: Gabriel de piloto, Pancho, la Consuelo y la Isabel en el asiento de atrás, y yo (Rebeca), de copiloto.

prometedora fiesta de paisajes de montaña



 Las alturas nos ofrecieron un espectáculo conmovedor, gruesas nubes se tomaron las cumbres y lucian como las tibetanas, con los rayos de sol colándose entre ellas y produciéndo una luminosidad desde lo alto hacia el valle como de cuento, o como las de esas imágenes fotochopeadas que se ven en internet.

Rebeca, Isabel, Consuelo y Pancho
Mientras hacemos viaje hasta nuestro destino, Pancho venía cargado de preguntas, que sin aviso larga una a una, esto nos obliga a despertar ya que nuestras neuronas venían aún algo adormecidas...por suerte las sabias respuestas y de grueso calibre comenzaron a surgir sin problemas, los temas eran bastante extremos... de esos que incomodan porque bordean los límites de la tolerancia: Legalidad de matrimonios entre homosexsuales, legalidad que estos mismos puedan tener y criar hijos, la opción de legalizar las drogas. La palabra "rustica" de la Consuelo la escuchamos en varias oportunidades y la terminamos usando todos para  argumentar respuestas  extremas.

Pancho observa vista hacia Santiago

Al comenzar la caminata, para mayor sorpresa nuestra, comenzaron a caer sobre nuestras cabezas, unos finos y redonditos copos de nieve, los que nos acompañaron casi todo el paseo. Con grandes carcajadas recordamos al gringo que había anunciado que ayer era el fin del mundo...ufff!!! menos mal que se equivocó el compadre porque nos hubieramos perdido este espectáculo. Entre risas y risas ayer, cuenta Gabriel, su familia a la hora de almuerzo, dejaron todos de hacer régimen porque como era el fin del mundo...se lo comieron todo.
Pancho e Isabel contemplando el paisaje
 La caminata a la altura de las nubes es distinta; el aire es frío, huele a bosta de caballos, es silencioso, hay poca vegetación y los pasos se dan más lentos en las subidas. Caminamos hasta un grupo de torres, luego las esquivamos y seguimos hasta otra torre en donde hacemos la parada para las naranjas.
Gabriel e Isabel



Pena dá ver lo sucio que aparecen estos lugares en donde estan las torres, llenas de basura en sus alrededores. Cuestiones que nos parecen básicas como limpiar luego de ensuciar, aún no se instalan en la consciencia de los chilenos. Por eso aprovecho de poner un enlace a la carta de la tierra, que es una guía para hacer los cambios necesarios (urgentes) para el cuidado de el planeta, planeta que pasa a ser parte de nuestro propio cuerpo que habitamos.
Torres a la vista
 Al bajar, entre curva y curva, aparece nuevamente nuestro amigo Pancho con sus preguntas extremas, que terminan siendo respondidas con total soltura luego de venir de las alturas, estas nos han gatillado nuevas visiones que flexibilizan nuestras neuronas que vienen algo empapadas de tolerancia y respeto, el nivel de consciencia viene altísimo, las respuestas son por tanto "magistrales" y "rústicas". 

Rebeca, Isabel y Consuelo con cielo azulado de fondo
 Finalmente para dejar tranquilas las neuronas, nos concentramos en las recetas de arroz y de martini, que nos despiertan el apetito y presurosos nos dirijimos a nuestras casas. Las palabras quedan chicas para describir lo grato, lo ameno y alegre de este paseo. Y con algo más de Bach los dejo acá con un video de Bobby McFerrin; famoso cantante que con su voz hace maravillas.


lunes, 16 de mayo de 2011

Por la ruta del Guayacán con la Jeannie

el grupo junto a los autos chatarra
Ayer tuvimos otro hermoso día soleado. Esto parece una buena cosa, pero también se puede leer como mala, pues los cerros necesitan agua y la sequía empieza a campear.

Hoy fue un día muy especial, pues apareció la Jeannie, que nos visita desde su estadía ya larga, en la India. Viene a arreglar unas cosas que tienen que ver con su patrimonio y se vuelve a su quehacer en Asia.

Jean Rowe
Un mes estará con nosotros, y recomiendo verla en instancias sociales, para escucharla hablar del mundo que está viendo por allá. A mi me quedó en la retina una frase que dijo en el sentido que esa cultura de la India vive desde el corazón, en cambio la nuestra del occidente, vivimos desde la cabeza, el penseque; y que eso se siente, y parece que se siente mejor que como se siente lo de acá.

Curiosamente,  los hombres arremetimos adelante y las mujeres, cinco en total, nos seguían a cierta distancia, la que aumentaba, pues a ellas aparentemente nada las apuraba, en cambio a nosotros, al go nos impulsaba a ir más rápido. En las bifurcaciones optábamos por esperarlas, para que no se nos fueran a ir por otro lado.

Entramos por la misma Hacienda las Varas, dejamos los autos en el mismo lugar que el domingo pasado y pusimos nuestro norte en la cumbre de atrás del cerro Guayacán al que había ido en esa ocasión.

Martín Wieland, Francisco Valdivieso y Pancho Balart
La conversación fue animada. En grupos, de a pares, tríos, etc.
Los hombres tendemos a irnos a los temas de negocios, curiosamente.
Las mujeres hablan de otras cosas.

La presencia de Martín Wieland, es factor clave para que al menos entre los hombres, las carcajadas abunden; un regalo.

Llegamos, algunos, hasta una cumbre y buscamos un mirador hacia el otro lado, donde allá abajo estaba el Estadio de la Católica y en los cerros hacia abajo se veían grupos de personas subiendo y bajando, que de seguro arrancaban desde las mismas casas que tocaban estos mismos cerros, pero ya del lado de la ciudad.

Francisco, Alejandra, Pancho y la Consuelo
Desde ese punto vi que si seguíamos hacia la izquierda la ruta nos llevaba directamente al Alto del Naranjo; una opción para otra ocasión con más tiempo.

Mucho tema de iglesia, en particular del reciente intento de suicido del sacerdote Luis Eugenio Silva. El grupo tiene una amplia diversidad de posiciones y tuve la sensación que los más elocuentes eran los cuestionadores de la iglesia, mientras que los más cercanos, optaban por guardar silencio, a menos que se les preguntara. Un claro síntoma de como están las cosas con esta iglesia que en estos tiempos ventila sus peores partes.

Un amplio grupo de nueve fuimos este día: Jeannie, Alejandra Cambiaso, Rebeca, Consuelo, Isabel Eguiguren, Martín Wieland, Francisco Valdivieso, Pancho Balart y Gabriel Bunster, que escribe.

lunes, 9 de mayo de 2011

Al cerro Guayacán en Las Varas


 
"Comienzo" de Antonio Restucci (Chile) 
 Brillante y despejada mañana otoñal de mayo, día especial por venir con eventos mil: cambio de hora, día de la madre según dicen los comerciales, especial también porque vuelve al redil nuestra amiga Paula desde Mallín Colorado acompañada por Weston Boyles, de Aspen Colorado (USA) y mi amiga y compañera de trabajo Isabel Eguiguren. 
Isabel, Francisco, Weston, Rebeca, Pancho, Paula sentada.
Junto a ellas nos encontramos con Pancho, Francisco y Gabriel para partir a la Hacienda Las Varas detrás de una nueva ruta descubierta y probada ya por Pancho y Gabriel el domingo pasado.

Grupo subiéndo el cerro, Rebeca liderando
El día estaba espectacular, veniamos abrigados porque las mañanas están frias, pero muy luego comenzamos a sacarnos ropa por lo que nuestras mochilas comenzaron a engordar a medida que avanzábamos. La hora que ganamos de luz y calor, la ibamos perdiéndo con las pausas varias para hidratarnos y observar los preciosos paisajes que aparecen detrás de cada lomita conquistada.

Sombras humanas en fila india
Caminando por el filo del cerro, aprovechando que la luz nos juega  a favor y refleja nuestras sombras, podemos entonces jugar con ella mientras la Paula se entretiene tomando fotos de este grupo de seis en fila india, otra novedad de este dia especial.

Pancho Balart
Isabel Eguiguren
Paula Christensen
Rebeca Domínguez

Gabriel Bunster
Weston Boyles
Los fotógrafos para esta salida Gabriel y la Paula, hacen de este recorrido algo mucho más ilustrativo y ameno para postear. Ella con su singular e inagotable sonrisa, nos captura con el zoom de su super cámara en varias oportunidades, mientras Gabriel más piolita, las toma sin previo aviso como es su estilo, por lo que no nos quedamos faltos de artistas expresándose visualmente en esta cálida mañana de mayo.

 El gringo Weston, nos cuenta de su último proyecto audiovisual de índole social - educacional, que lo ha tenido muy ocupado estos dias ya que trata de un documental donde se rescata el ejemplo de uno de esos héroes de estas latitudes que tiene un club de kayak y dedica una mañana a adiestrar a niños de escasos recursos en un recóndito pueblo del sur. Nos quedamos espectantes de ver su trabajo en algún futuro cercano.


 Caminando las conversaciones vienen y van, el incendio de los cerros durante la semana fué preocupante y lamentable, como también lo es el impulso de los negocios turísticos de la Patagonía cuyos aperrados emprendedores son especie que protege el ecosistema, tema muy en boga hoy en dia por los megaproyectos hidroeléctricos que se pretenden instalar. Gabriel nos cuenta del felíz resultado del proyecto Khan Academy en USA que utiliza vídeos para enseñar las ciencias.


Y así ponemos fin a la marcha de este buen domingo de mayo otoñal en el camino a Farellones, encuentro de montaña, aire más puro, sendero y grupo amistoso que gusta de disfrutar estos paisajes para poner mente y  cuerpo en armonía desde adentro hacia afuera y vicecersa.

lunes, 18 de abril de 2011

Canturreos bajando del Potrerito

Aviso: a partir del próximo domingo la hora de encuentro es a las 8:30 am, horario de invierno.


Día completamente despejado, con un aire bastante más traslúcido que el habitual en Santiago.
Llegamos al punto de encuentro con la Rebeca, comentando que esto de salir prácticamente oscuro de nuestras casas se empieza a hacer incómodo.

Rebeca punteando, luego Consuelo, Alejandra y Francisco

Vemos a la Consuelo que ya ha llegado y se apronta a dejar su auto a la vuelta.
Luego llega Francisco Valdivieso, con sus zapatos nuevos puestos, detrás la Alejandra Cambiaso y un poco tarde, pues prácticamente venía desde la costa, Pancho Balart. Y se armó el grupo.

Al frente figuraba un tremendo grupo, de unas 30 personas, desde donde cruza la calle la Ana Cox a saludarnos y contarnos que iba con el grupo de los Malayos a la Ñipas por el día.

Francisco y Consuelo
Decidimos ir al potrerito en las cercanías de la puerta de entrada de la Disputada, principalmente por que en un lugar como ese, se apreciaría aun más la belleza del día.

Nos fuimos en dos autos, en animada conversación. El tema de mi auto (el de Balart), fue la estafa que sufrió mi hija esta semana, que documenté en esta entrada de mi blog.

recta final
Sorpresa, estupor, rabia fueron las reacciones de los que iban en el auto. Y las reflexiones del crimen a la confianza ambiental, un bien tan apreciado. Después de esto te puede pasar que si se te acerca alguien a preguntarte por la dirección de una calle, salgas arrancando aterrorizado, sin que el turista entienda nada de lo que está pasando.

Íbamos en tan animada conversación que si no es porque me gritan (yo iba manejando), me paso del punto de destino.

Alejandra, Rebeca y Consuelo
Bromeamos con el estado calamitoso del cartel que prohibe la entrada a ese recinto privado.

El aire era para mascarlo, el día fresco (yo iba con polar al principio), ninguna gota de nieve en los cerros adyacentes, en esta época del año, con amplias y traslúcidas vistas.

Arremetimos con cierta rapidez hasta el potrerito y de ahí seguimos casi sin parar, por la vereda derecha, del agua.

Pancho y Francisco
Cuando llegamos a las rocas, que muchas veces fueron nuestro punto final, Pancho que iba de puntero siguió derecho cuesta arriba.
Seguimos un buen rato más hasta unas rocas con forma de hondonada, donde incluso imaginamos un spa incrustado.
Ahí establecimos nuestro punto de cima, abrimos nuestras mochilas y compartimos los alimentos.


Las naranjas de Pancho fueron muy apreciadas, lo mismo que los plátanos de la Alejandra.
Esta última se animo y arremetió sola hasta la siguiente cumbre que se veía desde donde estábamos.

Después de un tiempo ahí de disfrute, descanso y animada y franca conversación, decidimos emprender el retorno.

Rebeca
Pancho encontró en Francisco un par empresario y no pararon de hablar hasta los autos.

Las tres mujeres no pararon de hablar, en una mucho más animada conversación, quizás por la agitación de los nuevos idilios de la Rebeca y Alejandra.

Alejandra
Yo me dediqué a sacar fotos a cierta distancia y a deleitarme del paisaje en un ánimo más contemplativo.

Un exquisito día de un grupo que en su entusiasmo terminó cantando en grupo en animadas y felices interpretaciones. Volver, volver, volver y Yo soy el rey, fueron algunas de ellas.

potrerito

lunes, 4 de abril de 2011

Hacendado alemán en Las Condes

Gabriel, Anita, Francisco, Rebeca y Pancho
Un paseo novedoso, agradable y placentero hicimos hoy domingo junto a Caco Salazar, la Anita, Gabriel, Francisco Valdivieso, Pancho y yo (Rebeca). Partimos primero con rumbo al potrerito en camino a La Diputada...al poco andar y casi llegando a la Ermita, había volcado un camión que transportaba ácido sulfúrico según nos dijeron camioneros que al igual que nosotros, esperabamos en fila india, que carabineros nos dieran la pasada. Lamentable hecho que ocurran este tipo de accidentes, pudimos apreciar que la carga tóxica cayó, junto con el camión, a las aguas del rio contaminándolo.

Caco Salazar
Medios enojados, nos dimos la vuelta y cambiamos la ruta por otra que Caco propuso; este lugar era conocido por él ya que fué su caminata a los cerros por muchos años, esto porque  el lugar  forma parte de su vecindario en el sector de Quinchamalí en Las Condes. Nos cuenta él, que estas tierras pertenecen a un alemán que ha ido, con el tiempo y con mucho afán, invirtiéndo recursos para hacerlo productivo y hermoso, cosa que vamos confirmando a medida que avanzamos comprobando con admiración el extraordinario espacio que brilla en contraste con los terrenos vecinos.

Grupo en el estacionamento
Dejamos los autos estacionados junto a otros autos; antiguos modelos americanos de los años 50' y 60' que figuraban algo desgatados por el abandono, dando inicio a la caminata entre casas de pobladores que trabajan estas tierras. Nos llama la atención a primera vista, el relieve de grandes rocas en los cerros que abundan en este  lugar, podemos también divisar la casa del dueño sobre una de las cimas cercanas, rodeada de jardines y árboles.
Pancho probando, Rebeca observando
Un poco más allá, nos encontramos con un cazador que viene bajando con un moderno rifle a postones, venía de los cerros cazando conejos y en pocos minutos nos muestra y demuestra la alta tecnología de su arma, cosa que entretiene especialmente a los hombres del grupo. A pesar de tanta modernidad, la cacería había sido nula, en ese momento me entero con asombro, que existe una real plaga de conejos en la zona por la escasez de zorros que, según nos asegura Caco, es el depredador mata conejos calificado. Entre zorros y conejos, divisamos a lo lejos un ejemplar de zorro que viene presuroso bajando hacia la quebrada, usando su conocida astucia, deja atrás y medios perdidos a tres perros que lo persiguen. !Qué mañana más entretenida es la que estamos teniéndo!, especialmente siendo testigos y cómplices de esta desgarrada persecusión, inevitablemente me inclino por el solitario y peludo zorrito que al parecer, se libra de esta amenaza perruna por ahora.
Potrero al fondo
La caminata se hace amena con tanto acontecimiento y las conversaciones se centran en las bondades que ofrece el paisaje que vamos descubriéndo y disfrutando cada minuto. Pasamos por la famosa laguna (tranque), que siempre observábamos desde otros cerros contiguos como el Pochoco que está al frente y el Provincia que se perfila al lado izquierdo. Incluso hicimos un aro para compartir líquido, frutas y pan sentados al borde de la canaleta que conocíamos en la subida al Alto del Naranjo.

¿quieres una naranja?...pregunta Pancho


La caminata se hizo fácil y muy cómoda hasta que Gabriel propone escalar cerro arriba hasta la próxima cumbre que se veía muy cerca. Sin mediar objeción, Francisco y Caco son los primeros en partir la empinada cuesta sin sendero, el grupo sigue detrás luchando con los resbalones y la vegetación, hasta que para evitar accidentes de común acuerdo echámos pie atrás volviéndo a la canaleta y desde ahí camino de vuelta a casa.

cerro abajo
Otra parada y la última, la hicimos en el tranque sentados en una cómoda mesa bajo un parrón en donde comentamos y hasta filósofamos sobre los sucesos noticiosos del caso Karadima, (entre otros),que en los últimos dias han producido gran impacto y que afectan a cada uno de nosotros y a la sociedad chilena entera.

Planeando el próximo aperitivo
Gran lugar, excelente aporte del Caco, sin duda seguiremos visitando ya que observamos distintas variantes que ofrecen muchas posibilidades de explorar en estos faldeos de Las Condes. Buen grupo, grato encuentro de  amigos con estos hermosos parajes que siempre ofrecen novedades y sorpresas. !Hasta la próxima!

Orillando el tranque de los olivos