Páginas

Mostrando las entradas con la etiqueta Las Papas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Las Papas. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2022

Y llegó marzo

 Llegó Marzo y comentamos lo rápido que llegó, ya esta semana viene el cambio de mando. Por supuesto que entre los caminantes, Pancho, Víctor, Francisco T, Anne Marie y yo, Soledad, la conversación giró en gran parte en la política contingente y en la lamentable guerra entre Rusia y Ucrania. Echamos de menos a Gabriel que nos diera una visión alentadora de la convención constitucional.


Pancho nos llevó al morro las papas por la ruta más empinada, que a mí, por lo menos que hacía un par de meses que no me sumaba, me resultó desafiante. El día estaba maravilloso, nubes matizaron la temperatura y la vista hacia Santiago despejado nos hacía soñar con días sin smog y un invierno lluvioso. Nos sumamos a la iniciativa de llevar un litro de agua a un arbusto que lo necesite. Al llegar a la cima, nos encontramos con muchos caminantes que suben por la UC, sin embargo encontramos un rincón con linda vista a los cerros sin nieve Carpa y varias cadenas montañosas que culminan con el Plomo que es el único con su glaciar blanquecino. En la “colación compartida” siempre disfrutamos las naranjas de Pancho y las frutas secas de Anne Marie.


Las vacaciones sureñas relataron los temas candentes como la planteada prohibición de motores en los lagos, a lo que Pancho respondió sugiriendo motores eléctricos. La pandemia mejoró la pesca en otros ríos y lagos, el Toltén permitió dejarse llevar en sus aguas con chalecos salvavidas e incluso darse un chapuzón a la mamá de Anne Marie que debe bordear los 85

Las películas recomendadas en Netflix : Yara, policial italiana de un caso real; Bonus family en serie sueca que plantea muchísimos aspectos de la vida diaria y se ha usado para detener y conversar: “que harías tu en este caso?”.


Anne Marie nos dio receta de sopa de tomate fría

Bajamos por la ruta más rápida y resbalosa, admirando la destreza de Francisco descrito como gato montés y lamentando los rasguños de Víctor con las ramas secas de la vegetación esclerófila estresada.

Mandamos buenas vibras a los que no pudieron ir, apoyo y abrazo a los que tienen familiares complicados de salud y no nos perdamos de estos cerros que los amigos hacen más cerca y placenteros

domingo, 15 de agosto de 2021

Las Papas desde una nueva entrada

Cuatro nos reunimos en la puerta de entrada de la casa de Pancho, que anda en la playa, para encaminarnos a una nueva entrada, un poco más al norte de nuestra entrada habitual, por el costado de la Clínica Los Andes.

La Alejandra, Víctor, Eugenio Lagos y yo, Gabriel.

Estacionamos los autos al interior de un recinto con portón, que se supone cierra a la una.
Nos registramos en un puesto de recepción de entrada. Y partimos por senderos bien dibujados y señalizados.

Al poco andar vi el valor de este grupo por la cantidad de recomendaciones de películas y series para ver. Acabo de ver, ahora que escribo, la película The last chaman. Eugenio me recuerda por el chat la serie Fauda de Netflix. La Soledad se suma por el chat y recomienda la serie Navillera. Y Víctor me recuerda la película Antonia una sinfonía. La Alejandra recomienda la película Jobs de la vida de Steve Jobs.

Hicimos la ruta amigable, distinta a la que habían hecho en días pasados Víctor con Pancho, en línea recta a la cumbre.
Se ve trabajo en la ruta y se presiente que más adelante cobrarán la entrada.


Mucha gente en la ruta. Y mucha más cuando empalmamos con la ruta que venía de la Católica, del estadio de la Católica.
Grupos grandes de mujeres, que les dijimos parecían paseo de curso. Nos dijeron que eran de alguna agrupación de mujeres por los cerros.
Las mujeres se están organizando por todos lados. 

Llegamos a la cumbre las Las Papas y tuvimos que buscar un sitio al costado más abajo, pues la cumbre estaba llena.
Nos protegimos del viento algo frío que soplaba, pues debo decir que algunas gotitas nos cayeron, lo que confirma los vaticinios de lluvias que hay para los siguientes días.


Conté de mi próximo viaje a Europa, el 25 de agosto, por tres semanas. Así que no me verán nuevamente por un buen rato. Espero que sea un viaje sin tropiezos por el tema sanitario.

Otro dato, para los con el colesterol pasado de los límites: Astorvastatina de 10 mgrs; una pastilla lunes, miércoles y viernes.

Víctor insistiendo que fueran las pastillas de 10 mgrs.

Larga se me hizo la vuelta y quedé algo molido, recordándome el costo de mis reiteradas ausencias pasadas.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Por un camino empinado llegamos al morro Las Papas

Fuimos ocho en el lugar de encuentro que viene siendo la casa de Pancho Balart, arriba en Los Domínicos. Pancho Balart, Alejandra Cambiaso, Soledad Tagle, Francisco Toyos y la Anne Marie, Eugenio Lagos, Víctor Bunster y Gabriel Bunster.

Nos fuimos al mismo lugar de siempre, cada uno en su auto, más bien, por la pandemia.
Y nos encaramamos derecho para arriba, por la ruta del domingo pasado, con la intención de tomar una variante, más adelante.


Los cerros ya lucen fuertemente el color amarillo, por los pastos secos. A medida que subíamos por este cajón, con arbustos y arboles; muy lindo me pareció; fui notando la cantidad de arboles secos, producto de los años de sequía. 
Si fuera el jardín de uno, los mandaría a sacar. Pero como no lo es, ahí permanecerán derruyéndose al ritmo natural de la naturaleza.


Día despejado, más bien caluroso. A medida que avanzábamos la pendiente iba aumentado y el sendero se hacía menos transitado. Pancho y Eugenio, que iban en la delantera, a veces dudaban que rumbo tomar, pero así, con alguna buena dificultad llegamos a la cumbre.

Que resultó ser el cruce camino a las Papas y a las Vizcachas. Mucha gente transitaba por ahí. Nosotros éramos el grupo de la tercera edad que andaba por ahí. Debo aclarar que por lo menos dos del grupo, aun no llegan a la tercera edad reglamentaria, pero no mucho les falta. A mucha honra.


Decidimos no llegar a la cumbre de Las Papas, pues estaba a la misma altura de donde estábamos y ademas seguro habría más gente de le que queríamos absorber. Nos desviamos un poco y nos instalamos en lo que siempre llamamos nuestra cumbre.


Cuento que había comprado dos pasajes a Europa en el reciente cybermonday con puntos del Itaú, más cero pesos. Así que apareció eso en el horizonte distante. 
Algunos se interesaron por detalles de tiempos y recorridos que aun no diseñamos, pero partieron las recomendaciones.

Comimos naranjas, mandarinas y frutos secos. Por allá en el grupo de Víctor, el tema, para variar, era de las AFP y sus tejes y manejes.


Bajamos por la ruta de acenso a las Papas y al llegar a la planicie nos desviamos a la izquierda. En un punto hubo un desencuentro que de ruta tomar. Yo apuntaba hacia abajo y Pancho y otros, apuntaban hacia arriba, por una autopista que según ellos los llevaría a puerto más rápido que por la ruta que yo proponía. 
Nunca había estado ahí, pero mi instinto me decía con fuerza que yo tenía razón. Presioné hasta dividir al grupo y solo me acompañó la Soledad.

Llegamos mucho antes que los demás a los autos y simplemente nos fuimos a casa. Los dos en mi auto.
Fue un paseo pesadito, de un buen grupo, con un recorrido, al menos para mi novedoso.

Series recomendadas:
House of cards
Borgen
El alienista

domingo, 22 de septiembre de 2019

A las Papas a bajar los excesos del 18

Domingo de un super fin de semana largo; del 18. Iba pensando que no habría nadie. Pero ahí estaba ya, Eugenio Lagos. Y al poco rato llegó Víctor Bunster. Y esos seríamos, tres.

Para donde vamos, pregunto. Eugenio propuso algo distinto: vamos al Morro de Las Papas, por el estadio de la Católica. Y para allá partimos.

Víctor y Eugenio
Había cambios en la caseta de cobranza. Una nueva edificación, con pasadizos bien demarcados. Dos personas en la mesa, con sendos computadores. Su RUT por favor; Gabriel Bunster ? Si. Tercera edad, son $ 2.000,-
Que tal ?
Y después a la vuelta, a registrar el retorno. Solo dictar el RUT y sería. Gracias y adiós.

La ruta de ida fue sin problemas. A la vuelta estuvimos trastabillando en la última parte.

Puro nos pasaron, subiendo. Y bajando. Estamos en edad en que puro nos pasan. Vamos acomodándonos con ello. Yo con mis 67 estoy como en la media del grupo. Si, pues, hay que ir cachando.

Día despejado, con temperatura pronosticada, según Víctor, de 28 grados. En algún momento del día, pero por poco rato.

Gabriel y Víctor
En la cumbre buscamos sombra, para sentarnos. Y no había tanta.
De hecho, nos llamó la atención al subir, la cantidad de arboles que se han secado y otros que han dejado morir parte de sus ramas, para sobrevivir en estas sequedades en que estamos. Triste. Que importante es el agua. Es un tema de vida o muerte. Algo que olvidamos.

Traspaso de información de series que estamos viendo y que recomendamos: Algo en que creer y Inconcebible.
Libros que leemos, aparte de prensa: El secreto de los Próceres, de ER Ramdohr y Marx y sus amigos de Ernesto Ottone.

Cansaditos llegamos a los autos, contentos de haber realizado nuestra cuota de naturaleza, ejercicio y sociabilización.

lunes, 13 de agosto de 2018

Otra vez al morro de las papas

Nos encontramos Michael y yo con Pancho a la hora usual en la gasolinera Shell a las 8:30
puntualmente no obstante del cambio de la hora. Subimos al coche de Pancho para pensar sobre
el camino a elejir. Michael propuso el camino al morro de las papas, un camino muy agradable
por las serpentinas que nos llevarian a una altura de 1.370m. Pancho consiente pero quiere
aumentar el ejercicio y pone como condicion la subida directa con una inclinacion fuerte. En este
momento llama Francisco Toyos y quedo abierto si cojiamos la via directa o la subida ligera. A
Annemarie y Francisco les gusta la decisión respecto al morro de las papas.

Michael y Andrea sentados; los dos Panchos, acostados
Los encontramos en el aparcamiento de la Católica. Después de haber aparcado los autos
pasamos por una "Avenida“ de mimosas que tienen un otro nombre en chileno. Hacia fresquito
pero las mimosas estaban en plena flor con un olfato impresionante. A las 9:30 pasamos el portón
registro del parque Cordillera, Estadio de la Católica.

avenida de mimosas en flor
En la entrada vimos un petirrojo muy confiado.

petirrojo muy confiado
Esta vez subimos del oeste y cojimos el camino difícil, que nos hizo pasar por una plataforma
cubierta de basura que según el guardia que informamos venía de una fiesta de jóvenes, prometió
removerla.

Francisco y Annemarie
en la palma de su mano
Llegados al morro de papas y disfrutamos de la vista fenomenal. Mientras tanto los dos "Panchos“
descansaron en una roca cama soñando de chocolates y frutas secas......

aglomeración de vacas
La bajada por las serpentinas sin novedades excepto una aglomeración de vacas dando la
bienvenida a un ternero recién nacido.

Otra vez disfrutamos un domingo con amigos en una naturaleza despertante y primaveral.