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domingo, 19 de octubre de 2008

Mientras llega la entrada de la Rebeca



(foto sacada en el Alto del Naranjo, hoy.
Presentes: Alfredo, Consuelo, Pancho, MElena, Gabriel, Rebeca, Miguel, José Luis y adelante Andrés)

lunes, 13 de octubre de 2008

Flor de paseo




Tal como el título lo dice; este domingo flor de paseo hicimos explorando el sector de la Hermita, esta vez por iniciativa de Pancho, que como buen observador que es, propone un nuevo sendero para un cuarteto compuesto por: Pancho, Gabriel, la Consuelo y yo(Rebeca) que en perfecta sincronía nos dispusimos a apoyar la iniciativa y ascender desde donde están las casas pone-cadenas en los autos que van a Farellones.



El cielo nublado de amanecida prometía un despejado en pocas horas ya que las nubes tendían a desaparecer, dudamos al comienzo en llevar o no el polar, tema recurrente en estos dias primaverales en que uno no sabe si salir de la casa con abrigo y botas o con polera y chalas. Pero para no seguir innovando tanto y más bien previéndo un posible resfriado, decidimos llevar nuestras prendas de abrigo;! buena decisión!!.



El ascenso fué amable y sorprendentemente b e ll o; la abundante vegetación primaveral en contraste con las rocas que semejaban verdaderas e s c a l e r a s tranformaron el lugar en un precioso jardín natural. Por momentos se siente el placer enorme de invadir estos terrenos maravillosos, llenos de flores y colores que aparecen en el camino, condimentadas aún más, con los conocimientos de botánica de la Consuelo, hacen de esta experiencia una jornada memorable.



La conversación comenzó en la bencinera siendo la depresión y sus posibles orígenes en estados del alma humana, y sin saber cómo, el tema derivó en los bloqueos mentales, las rabias, las carencias...en conclusión: "lo que no se dice... en su debido momento y las consecuencias que esto trae para el futuro.

Creo que es esta estación primaveral las que nos pone estos temas en el centro, porque ella viene mostrándose entera con todo, y nos provoca a jugar y asumir nuestro rol como parte activa de este escenario que compartimos en el cosmos.

Al llegar arriba, mientras nos comemos el esquisito queque que trae la Consuelo,( las naranjas olvidadas no se tocan), contemplamos un cambio espectacular de escenografía ya que la neblina avanza rápido y silenciosamente pasando por sobre nuestras cabezas dejando atrás la promesa de sol y calor.

La preocupación por la bajada no es menor en mis compañeros y en reiteradas ocasiones los avezados de rutas Gabriel y Pancho super ubicados y dando una que otra mirada durante el trayecto, esta se realiza en picada sólo en situaciones de riesgo mínimo, en que termino aprovechando de probar ciertas caídas de las que me he ido especializando.

Gabriel; mi maestro de blog, en un momento de lucimiento personal, aprovecha también de hacernos una clasesita de saltos en los cerros, saltos que terminaron en porrazos de la Consuelo y un hoyito en su pantalón.



Y más temprano que tarde, ya camino al auto, retomamos el tema de los bloqueos mentales y la infinita capacidad de curación que tiene la música, recuerdo el documental de la "historia del camello que llora", que recomiendo verla porque aún me emociona mientras lo cuento, la gran sabiduria de nuestra ascentral naturaleza, naturaleza que todo lo cura.

Flor de paseo

lunes, 6 de octubre de 2008

Escalada en las termas de Jahuel

Desperté temprano y a las 7 salí de mi pieza, subrepticiamente. Pantalones cortos, chaleco, sobre una camisa debajo de la cual llevaba una camiseta.
Salí y dudé de volver a ponerme pantalones largos, pues estaba nublado cerrado, frio.

Pasé al comedor y había desayuno para servirse. Nunca vi a ningún mozo. Comí hasta huevos revueltos y cargué mi "cantimplora" con jugo de naranjas.
Y partí siguiendo las indicaciones que me llevaban a "las mesetas".

Efectivamente, poco más arriba hay una zona plana muy bella. Pasto verde en esta época del año. Arboles y arbustos por todos lados; espacios entremedio que a uno le permiten avanzar sin problemas mas o menos en la dirección que uno quiere ir.

Atravesé toda esta zona más bien plana y llegué a la zona donde ya el cerro se empina. Me tiré a lo derecho hacia arriba. En partes la pendiente era fuerte y tenía que tener cuidado de resbalar hacia abajo. Traspiraba copiosamente. Sentía el esfuerzo del ejercicio y me sentía bien, trabajando el cuerpo y disfrutando de su energía y capacidad que me acompaña.

Mas arriba se suaviza la pendiente y se sigue el ascenso. Ya más arriba veo un piño de cabras que suben un risco bastante empinado. Son unas 40 cabras, que en partes siguen una perfecta fila india. Me detengo, busco mis anteojos de larga vista y las observo. Observo a los machos; me parecen cabras mas grandes, mas vivas. Al final viene una cabra claramente embarazada y la miro como apechuga cerro arriba, siguiendo a su familia o clan.

Sigo hacia arriba y de repente empalmo con una huella de motos, mas bien parece. Va como subiendo, pero mas bien hacia el lado; sigo el sendero, que me lleva hasta la cumbre suavemente, una cumbre más a la izquierda y que termina siendo la más alta del sector.

Un par de pájaros grandes, que no eran cóndores emprenden el vuelo al verme llegar a la cumbre, desde un quillay que ahí descansaba.
Paso directamente a mirar la vista hacia atrás. Saco fotos; estoy cerca de la altura de la nieve del cerro de enfrente. Unos copos caen uno por aquí otro por allá.

Busco un lugar donde me siento a descansar y a disfruta de la vista. A lo lejos veo como las cabras avanzan alejándose. Me como tres mandarinas que recogí del comedor abajo en las termas. Tomo unos tragos del exquisito jugo de naranja y pienso.

Pienso en .. tantas cosas. Inicio el descenso. El día a medida que bajo va aclarando y el sol empieza a iluminar de otra forma el terreno. La belleza del lugar me maravilla. En un plateau con pasto, me pongo de espaldas en el suelo, descanso mirando el cielo y las nubes que se mueven allá arriba.

La bajada la hago completamente siguiendo la huella de las motos. Bajo por el cerro del lado del por el que subí. La bajada es suave, sin tropiezos.
Disfruto el paseo del plateau de "las mesestas". Pienso en como serían unas canchas de golf aquí; fantástico.

Llegó de vuelta al hotel justo a las 11. Estuve prácticamente 4 horas fuera, en un paseo y ejercicio, maravilloso.

Me ducho, afeito y me voy a las piscinas de agua caliente a encontrarme con la familia. Después participaré de un asado y cena familiar, para luego dormirme la siesta del fin de semana.

Camino de las torres


Discover The Beatles!

Partimos el domingo un pequeño grupo de trés : Miguel, Pancho y yo (Rebeca). Nos fuimos por la ruta de la izquierda del Alto del Naranjo sin rumbo definido...sólo caminar por el camino de las torres. Después de una larga caminata de 1 hora y 30 minutos llegamos al final del camino, sin darnos cuenta realmente ya que la conversación nos distrajo absolutamente.

Les conté que había estado leyendo un libro de Vida Natural de Manuel Lezaeta Acharán,
por esas cosas curiosas de la vida, me encontré con este tremendo y antiguo libro en el comercio de la calle. Este hombre dice no creer en las enfermedades sino asegura que el ser humano se enferma en la medida que se aleja de la naturaleza. Dice que la persona que hace una vida natural debiera vivir hasta los 150 años. Además me entero que para muchos desauciados por la medicina tradicional aquejados por distintos males, recurrieron a este médico naturalista y luego de su diagnóstico se someten a un tratamiento en la Villa Natural donde se curaron de sus males milagrosamente.

Milagrosamente para este trio de caminantes el tiempo pasó volando y allí, al final del camino decidimos subir un poco, luego otro poco, y así seguimos subiéndo con Pancho a la cabecera que ya todos sabemos lo que eso significa...no parar más, un motor sin freno y hasta la eternidad.

Arriba nos comemos unas naranjas y de mi mochila saco la flauta que toco con un poco de dificultad por el viento, aparecen sonidos de canciones como"blackbird", y "el condor pasa"que me trasladan a otros lares y descubro lo bueno que es compartir esas melodias en buena compañía y en tan hermoso paisaje.

Tomamos el camino de bajada por una especie de quebrada canal que por momentos se transforma en acarreo y porrazos van y vienen pero estoicamente seguimos adelante con ansias finalmente de llegar nuevamente al camino de las torres.

Fué una especie de aterrizaje caminar en plano y vino entonces esa sensación de sentir los pies algo molidos, y en algún momento pensé " después de la subida del cerro en Rancagua, cualquier cosa es mejor". Pero agotados llegamos al auto y de ahí a la casa.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Vamos al Alto en un trámite corto

Hoy nos encontramos solo 4 en la Tercel: María Elena, Rebeca, Jorge Bunster y Yo.

Faltó Pancho, un infaltable.

Dia despejado, un poco fresco de a ratos. Flores por todos lados, nos recuerdan que estamos en plena primavera. Precioso.

Vimos pasar muy cerca de nosotros en un momento, a tres cóndores flotando en las corrientes ascendentes, como campeones del surf aéreo con ellos son.

En un momento vimos a una vaca blanca con un ternero blanco también. Dijimos, pero si es la señora y el hijo del toro blanco ese de hace un tiempo.

Subiendo me encontré con Adriano, un compañero del curso de coaching del año pasado, que andaba con una pareja donde ella era holandesa y le hallé un parecido notable a mi hija Emilia, por lo me quedé pensando que ella podría verse como una holandesa.

Arriba ya sentado descansando a los pies del naranjo, me aborda alguien al que no reconocí en el primer momento y que resultó ser el jefe de mi hija Andrea en Bice Vida, Ricardo.
Bueno, él se integró un poco al grupo y terminó saliendo en la foto de todo el lote de los conocidos que agrupamos en una panorámica con los nevados del Plomo al fondo.

Recordamos con la Rebeca a Jorge Milla, su post anterior de cierre de temporada, o mas bien, cierre definitivo de las altas cumbres.
Sentido posteo, triste en parte, pero bien asumido y lo mejor, espero, es que lo tendremos mas seguido en estos lares.

El 18 me había dejado fuera de las pistas, lo que hizo que el esfuerzo especial de esta subida, me impidiera dormir mi habitual siesta de después de almuerzo, por los reiterados y desagradables calambres de pies.

Bueno, que se hicieron el resto de los contertuleos habituales: Pancho, Reutter, Miguel, la Consuelo, ... ?

martes, 23 de septiembre de 2008




Los saludo amigas y amigos "subecerros", comparto con ustedes íntimas líneas que dirigí a mi cordada con la que fuimos a intentar el Volcán Acamarachi, fue algo realmente emocionante para mí y sé que ustedes, amantes de las montañas, entenderán en toda su dimensión y espero sabrán excusarme por invadir el espacio Subecerro. Tal como señalo en el texto, alcanzé esta vez solamente hasta donde ahora me es posible alcanzar, después retorné en paz.
Un abrazo
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De retorno en Santiago, me surge escribirles y declararles varias cosas importantes para mí, como por ejemplo, agradecerles el espacio de camaradería, fraternidad y amistad que viví junto a ustedes en nuestra expedición, también por el clima de fresca liviandad que nos permitió desconectarnos de la pesada gravidez cotidiana y del peso de la ocupación por el futuro, en forma muy importante también nos posibilitó poder mirar los procesos personales que cada uno de nosotros vive, examinándolos a partir de la belleza metafórica que nos proporcionan las amadas montañas.

Teníamos un objetivo común, cuál era lograr la cumbre del Acamarachi, como siempre también, habían objetivos personales, más o menos declarados, el mío, - como he compartido -, era asumir un personal proceso de despedida de los grandes cerros, hacerlo con un grupo de amigos como ustedes, mitiga grandemente el dolor por tener que hacerlo anticipadamente, permite también ir cerrando este ciclo de vida en las montañas, honrando todo aquello por lo cuál esta actividad se transformó en pasión y forma de ver el mundo.



Declaro mi agradecimiento a Juan Carlos, por permitirme estar a su disposición y servicio en su intento honesto; en ese proceso he aprendido como nunca el valor inmenso que puede tener renunciar al deseo personal, Juan Carlos, testigo respetuoso de mi emocionada conversación personal con el cerro. Agradecer a Gastón - una vez más - compañero de tantas aventuras montañeras, a quién espero la vida, le regale finalmente, en la misma proporción de sus dones y talentos. Agradecer a Pablo que se integra a nuestra cordada cuando inicio despedida, siento que llega a dar mágica continuidad y a llenar un vacío, lo hace como las grandes personas, con nobleza, tan gentilmente como para dedicarnos a otros, unas líneas en su testimonio de cumbre. No olvido a Pepe, que estuvo con nosotros y conmigo siempre, tampoco a Pancho quien nos regaló nuevamente su amistad en forma de asistencia que es protección.

Alcancé esta vez, solo hasta donde ahora a mi cuerpo le es posible alcanzar, lo hice con aceptación y tranquilidad. Estoy en paz.

Fraternalmente

Jorge


miércoles, 17 de septiembre de 2008

Microclima templado

Llegué a la bomba Terpel (ex YPF) a las 8:15 de la mañana este domingo y ahí ya estaba Pancho listo para partir al cerro solo porque su reloj decía las 8:45 y no llegaba nadie. Lo que pasa que él usa esos relojes grandes antiguos para el cerro, de esos que se quedan parados porque no les das cuerda...o al revés, aceleran el tiempo quién sabe porqué motivo. Estamos en la era digital y usamos los relojes de los celulares y/o de los computadores, los de pulsera los dejamos guardados en el baúl de lo recuerdos.

De a poco fueron llegando con cara de tuto los demás, Miguel, la Consuelo y Gabriel que llegó acompañado de su hija Andrea. Partimos con rumbo a los cerros frente al Alto del Naranjo cosa que ya se está haciéndo habitual en este último tiempo. Es que es un paseo formidable en todo sentido., tiene buenas vistas, el camino es muy bonito, con mucha vegetación y además con la llegada de la primavera, el paisaje se ha vuelto más verde y florido.

En los ratos de descanso nos enteramos que la Andrea planea viajar sola a Australia a trabajar por un tiempo cosa que hoy se ha vuelto casi una necesidad para los/las jóvenes salir fuera para aprender entre otras cosas, inglés. Me parece fantástico que tenga la posibilidad de hacerlo y celebro el ánimo y la valentía de ir sola...!que atrevida! mujeres del siglo XXI.


Otra conversación controvertida e intensa fué en base a la lectura que hizo Miguel del libro "Ontologia del Lenguaje" de Echeverría durante la semana; no logramos que dijera nada bueno ni rescatable del tan reconocido tema ni de su autor que, para el resto del grupo que asistimos al taller que ofreció Gabriel el año pasado, las críticas nos dejaron pa' dentro. Ahora nos quedamos con la tarea de leer a Nietszche para entender a Miguel.


Lo más importante ocurrió en la cumbre, cuando nos sentamos y de a uno fuimos contando algo ( una experiencia o idea) que trajimos para compartir y de esa manera hacer un aporte al resto...ese momento sacó aplausos. Se confirma lo dicho anteriormente: "el microclima humano que se produce en los cerros es templado".