domingo, 6 de agosto de 2017

Seis hasta la canaleta de Las Varas y una al Alto del Naranjo

Detrás mio, llega al punto de encuentro, la Alejandra. Se sube a mi auto y al poco rato detecta a Pancho y Dirk parados más atrás en la vereda. Nos bajamos y muy luego llegan la Anne Marie y Francisco Toyos. Esos seriamos, seis. Y la Alejandra se desprendería de nosotros en la canaleta de Las Varas, para seguir sola, nuevamente, al Alto del Naranjo, cosa que me consta logró.

El día estaba nublado, más bien frío, pero con cielo despejado hacia la costa. Nubes altas.

al fondo Francisco, sentados Gabriel, Alejandra, Pancho y Dirk
El tranque de Las Varas, tiene muy poca agua. Y eso que estamos terminando el invierno y empezando la primavera. Mucho aromo en flor y frutales de flores blancas.

Fue tema el accidente de los Malayos, de los cuales nos acompañó una de sus miembros el domingo pasado. Nos contó detalles del suceso, donde ella participó. Pero lo que se me quedó ahora, son los procesos internos del cuerpo, en esas condiciones de extremo frío, que sufrió en particular la mujer que murió, tema del que Francisco mucho sabía. Pensé lo importante que es saber estas cosas, si uno va a estar expuesto a circunstancias así.
Él y la Alejandra mostraron equipamiento habitual de los Malayos, como pitos y espejos para hacer señas.

Francisco, Anne Marie y Alejandra
Llegamos a la canaleta, nos sentamos y hasta ahí nomás llegamos. Pancho tenía un almuerzo a la una y media.
La Alejandra nos recomendó a Boris Cyrulnik, cuando nos contaba que aun no se ganaba el Quino que compraba todas las semanas y qué haría con esa plata. Una media obra social en una población de las más pobres. Guau.

Dirk y Pancho
Comimos abundantes naranjas, mandarinas y tangerinas, más frutos secos.
Escuchamos la tenue música del agua que corría a nuestras espaldas.
Y bajamos, despidiéndonos de la Alejandra, que no logró arrastrarnos más arriba.

Francisco, Alejandra. Pancho, Dirk y la Anne Marie
Dirk recomienda la película de Michael Moore, Invadiendo el mundo, que además está en Netflix.

Bajamos tranquilamente, disfrutando del paisaje y de a ratos conversando.

En la Boletería pagamos, nos subimos al auto de Dirk y a casa.