domingo, 28 de octubre de 2007

Ruta al Alto del Naranjo florida

Después del cumpleaños de Mabel, llegamos los siguientes tres: Rebeca, Consuelo y Gabriel; y decidimos ir por la ruta del Alto del Naranjo, hasta el canal, pues nuestro cuerpo estaba mas cansado y apaleado que en otras ocasiones.
Las flores fueron el tema del día.
La verdad fuimos quedando extasiados. Nuestra sensibilidad, mas bien mi sensibilidad a los colores se fue acentuando, no así la de la Rebeca que siempre fue y siguió siendo la auditiva. Ella escucha, el ruido del agua, los pájaros, el viento.

En esta época del año, el cerro se llena de flores y una inmersión en su belleza nos deja extasiados

y los colores, brillos y opacidades, el movimiento de las flores al viento del cerro, su fragilidad y magestuosidad a la vez

nos deja mudos y extasiados.

domingo, 21 de octubre de 2007

Y nos fuimos al Pochoco

Hoy domingo 21 de octubre, un día soleado, el pequeño grupo que se juntó en la YPF 8:30 decidió darse una vuelta por el Pochoco. Eramos, Jorge Milla, Mabel y Sergio, Consuelo y Gabriel.

Hugo Ravera no fue habido; esperaba topármelo. Un conocido me dijo que estaba imposibilitado de subir cerros por orden médica, luego que un perro le mordiera gravemente el brazo izquierdo. Este perro cuidaba la casa de abajo de donde él vive, que de hecho es suya y arrienda. Entró y el perro lo desconoció y ... por suerte está vivo. Espero Hugo, salgas adelante de esta y vuelvas a estos parajes.

La conversa para arriba fue abundante. Un cerro bastante traficado, con las rutas de los senderos bastante deterioradas.

Hicimos un descanso en el mirador, donde empezó nuestra sesión de fotos.

Mabel ratificó su fiesta de cumpleaños e invitó ademas a Jorge y wife.

Curiosamente no me crucé con nadie conocido, cosa que me sorprendió. Habitualmente así ocurre en este concurrido cerro.

Arriba descansamos muy largamente, casi una hora diría yo, por lo grato del sol, la temperatura y la compañía.

Los temas por los que nos paseamos, para dar una idea de la tónica, fueron:

- los hechos de la vida nos hacen revisar nuestras estructuras mentales y nos abren a nuevas dimensiones, que cuando las acogemos nos pueden llenar de regalos y aprendizaje

- la dimensión espiritual está algo desprestigiada, sin embargo tiene sin duda una presencia en el tipo de ser que somos, por lo tanto quienes se impregnen de conocimientos renovados de esta faceta de la vida serán importantes en nuestro crecimiento; pero tienen que renovar el discurso

- el matonaje de los que se sienten tienen en sus manos como es la cosa, en la dimensión que sea, tendremos que movernos a posturas mas aceptadoras de la diversidad, especialmente en estos tiempos de falta de verdades absolutas y sin sentido

- el amor es .. (ya empecé) la experiencia de estar con otro en real aceptación del otro, sintiendo que quien soy se puede desplegar libre y ampliamente y mientras más lo hace más se maravilla el otro; y los que andan tocando estos espacios iluminan los espacios y cumbres de los cerros

Bueno, los que no son parte de estos espacios que creamos los que subimos estos cerros, quizás ni se imaginan que estar entre 4 y 5 horas juntos da para tantas profundidades.

Y además hacemos ejercicio y disfrutamos de la vista de la naturaleza y cóndores que hoy nos acompañaron en la cumbre.

PD: resto de las fotos en Flickr

domingo, 14 de octubre de 2007

Woodstock en la Ermita


Hoy fuimos con la Rebeca, que fue la única que llegó a la YPF por la Ermita para adentro.

Íbamos caminando, conversando de como los jesuitas evangelizaron a los araucanos con música y vemos venir a un joven en sentido contrario. Le digo a Rebeca, mira como vemos este paseo y observemos como lo veremos después de la conversación que sostendremos con esa persona.

Nos enteramos que mas adelante había un evento musical al aire libre donde había mucha gente. El tipo muy buena onda; había pasado la noche en esa fiesta e iba de vuelta a casa, feliz.

Un poco mas allá empezamos a escuchar la música; música del tipo de la que debes estar escuchando si has activado los controles al inicio de este post.

Tomamos la ruta hacia abajo donde se anunciaba el evento Vahia Balagan y nos encontramos con una treintena de autos, guardias, una medialuna desde donde se escuchaba música y al otro lado del río, aguas mas arriba se escuchaba otra fuente de música.
Cruzamos por un puente colgante, nos vamos encontrando con jóvenes que nos saludan en muy buena onda. Llegamos al lugar de los hechos, donde desde un escenario improvisado y buenos equipos de música y parlantes, un DJ llevaba los controles de una música tecno o no se de que rama y una pequeña multitud, a esas horas de la mañana, 9:30am, bailaba al son la música, cada uno en solitario en una especie de éxtasis matinal trasnochado, en buena onda.
Recibimos saludos cordiales y algunos abordamientos amistosos. Nos quedamos un rato, sorprendidos de esta buena onda y esta juventud que era capaz de organizar en el medio de know where, en medio de la naturaleza en este cajón cordillerano que es esta ruta de La Ermita, una fiesta tipo Piedra Roja de mi tiempo o Woodstock, en pleno siglo XXI.

Volvimos sobre nuestros pasos y pasamos a ver la onda de la media luna donde en el lugar de control de las corridas de vacas, había otro DJ instalado, poniendo música mas suave, mas agradable a nuestros oídos. Algunos jóvenes amanecían de entre sus sacos de dormir en el borde de esa media luna, mientras otros disfrutaban sentados de la música y el lugar. Rebeca conversó con ellos y nos enteramos que pertenecían a un "colectivo" de amigos que había organizado esto y que era distinto del otro colectivo que estaba al otro lado del río.

Tomamos finalmente la ruta de vuelta y un tipo nos llevó en auto hasta la entrada del recinto de la fiesta y ahí nos enteramos que en la noche hubo músicos en vivo que mezclaban con el trabajo de DJs y que la fiesta había estado muy buena y durado toda la noche.

Con Rebeca seguimos nuestros pasos cajón adentro, por un camino que más adelante nos enteraríamos llega hasta San José de Maipo, en el Cajón del Maipo.

Nos cruzamos con unos arrieros de a caballo con los cuales improvisamos una foto, donde aprovechamos de dejar un registro de este caballo medio burro, por sus orejas, que uno de ellos montaba.

Bueno, el día mas tarde refrescó, pero fue un sorprendente paseo, bien conversado, con este encuentro de un verdadero Woodstock en medio de la cordillera y la naturaleza. Buena onda.

domingo, 7 de octubre de 2007

Al Alto del Naranjo con Pancho desde Barcelona

Así es, bajando recibimos un llamado directamente desde Barcelona, desde donde Pancho se hacia presente en este paseo a la distancia. Fue un momento de algarabía pues este acto le daba a este espacio una dimensión mucho mas amplia que el pequeño grupo que en ese momento bajaba conversando en las soledades de la cordillera.

Subimos la Rebeca, María Elena, Pastora, Mabel, Sergio y Gabriel; y no sabíamos, pero Pancho nos acompañaba a la distancia.

El día partió soleado, tanto que al pasar por el canal ya se empezó a hablar de posibles baños. A medida que transcurrió el día, se fue cubriendo con una nubosidad alta, homogénea, que fue bajando un poco la temperatura.

María Elena venía llegando de Alemania; algunos no habíamos estado con ella, así que nos contó parte de sus vericuetos, siendo uno de ellos un proyecto mitad arte instalación y mitad tecnología, basado en el proyecto Cybersyn cuyo ideólogo fue Stafford Beer y patrocinador Fernando Flores, en esa época ministro de economía de Allende. María Elena nos habló de la silla de la sala de operaciones original de Cybersyn, que se usará como interfaz de interacción entre visitante y el contenido. Mas información aquí.

Una frase que voló por el aire fue "no hay mejor terapia que venir al cerro", que de alguna manera hacia referencia al estado de ánimo alegre y abierto, que esta actividad nos fue impregnando.

Bajamos por el acarreo en animada carrera, incluido Sergio que era primera vez que subía la ruta del Alto del Naranjo.

Nos encontramos con Pato Dowding (presente en las fotos) que nos acompañó un tramo y un conocido mio, Dirk Holz (también en las fotos), que venía bajando.

El cerro ya está impregnado de flores de la plena primavera en que estamos. Por eso le saqué una foto a unas hermosas flores amarillo naranjas que adornaban toda la primera parte del ascenso.

Un buen día y una grata compañía, con la sorpresa del llamado desde Barcelona, solamente para estar presente con nosotros.
Notable, no ?