domingo, 30 de septiembre de 2012

A la curva 32 para ver el sol

Como es habitual, todo comenzó a las 8:30. Llegamos 7; Pancho, Alejandra, Verónica, Gabriel, Isabel, Eugenio y yo. Después de un rápido intercambio de opiniones se decidió que la curva 32 del camino a Farellones sería el lugar de la caminata de hoy.

Alejandra, su hermana Verónica, Isabel, Eugenio, Pancho y Martín
Fue una acertada decisión, nuestra expectativa era sobrepasar el helado nubarrón que cubría Santiago, y así fue. Nos trasladamos en 2 autos hacia la curva 32, en nuestro auto conversamos animádamente a modo de precalentamiento y llegamos a destino.

la torres de los celulares en la nube
Rápidamente comenzamos a caminar, un poco adivinando el paisaje ya que la nube no se disipaba. Al poco andar comenzamos a vislumbrar el “solcito”, para luego ser testigos de una verdadera exhibición de danza de nubes. El viento soplaba firme desde Santiago hacia la cordillera y pasando a través nuestro una niebla helada. A ratos los cerros se dejaban ver para ocultarse al momento siguiente.

si o no ? de que disimulan, disimulan
Fue una mañana de coqueteo meteorológico. Como que salía el sol y luego venían las nubes, con todo, el paseo fue entretenido y novedoso, debimos detenernos en varias oportunidades a observar el valle allá abajo, los cóndores en búsqueda de su almuerzo o simplemente surfeando en el cielo.

el basural en torno a las antenas
También tuvimos la oportunidad de ver un despliegue de calentura taurina, sí, eso mismo, un torito intentando sus mejores esfuerzos con una inocente vaquita que pastaba despreocupada. Pobre vaquita habrán pensado algunos, otros pensaban, … pobre torito. En fin, después de las embestidas de que fuimos testigo, alguien preguntó, ¿eso que tiene el toro al medio, es lo que me imagino o es el ombligo? No le repliqué, es lo que te imaginas, …. Luego se escucho , AAAAAhhhhh mira AAAAAHHHH. Cambiamos de tema. ……

Verónica Cambiaso
Caminamos aproximadamente 90 minutos hasta llegar al lugar de descanso, en donde relajadamente descansamos, comimos las frutas frescas y deshidratadas aportadas normalmente por Pancho y Eugenio. Además inspirados en el fantástico paisaje valle abajo, reflexionamos sobre las relaciones humanas, la razón como manera de controlar y someter a otros, … Una vez repuestos, volvimos por el mismo camino, cruzándonos con una manada de caballos sueltos, y preciosas escenas cordilleranas.

Martín Wielandt
Una mañana entretenida, muy conversada y reponedora.

Isabel Eguiguren
Martín empieza a invitarnos a su campo
Alejandra y Pancho
la Isabel, Martín y Eugenio
el cielo en todo su esplendor
Nota: texto de Martín Wielandt

domingo, 23 de septiembre de 2012

Potrerito con flores y terneros

Día despejado, primaveral, tibio. Aparece la Rosmarie (Rosa María) Hucke, aparte de Eugenio, la Consuelo la Jeannie y yo.

Seremos cinco. Cabemos en un solo auto y las emprendemos al Potrerito, para que la Rosa María conozca. Buena onda en el auto de Eugenio, con él al volante.

Consuelo, Rosmarie, Jeannie y Gabriel
Hacemos una detención en la roca que además opera como mirador, donde se produce una conversación de mucho interés para las mujeres.
Si quieres que las flores que compraste en la florería te duren mucho, señala Rosmarie a la Jeannie, te recomiendo usar agua filtrada, fría, sacada del refrigerador. Incluso si durante el día a hecho mucho calor, en la tarde le puedes poner un par de hielos al florero. Si, usa agua fría, filtrada.
Otra cosa, te recomiendo ir cortando pedacitos pequeños de la base del tallo de la flor.
No sabes cuanto más te durarán esas hermosas flores que compraste, terminará de explicar Rosmarie.

Eugenio, Consuelo y Rosmarie
Al llegar al plano del Potrerito, nos encontraremos con un piño de vacas y terneros. Un lindo espectáculo en un terreno plagado de unas pequeñas flores moradas.

Jeannie, Rosmarie, Eugenio y Consuelo, contemplado el prado de flores
Tomamos la ruta del estero hacia las rocas. Al pasar por el estero es tal la belleza, más el canto de los pájaros que acordamos instalarnos en silencio en disposición de meditación y contemplar el espectáculo con que nos regala la naturaleza, aparte del compartido juicio de que el ruido del agua de una vertiente, como es esa agua, es un sedante para la mente, como pocos.
Fue un deleite, es todo lo que puedo decir. Una buena práctica para repetir.

Rosmarie disfrutando
Arriba, en nuestra cumbre del día, en las rocas, la Jeannie nos muestra su nueva adquisición, un pequeño librito de rutas de trecking: "Los 25 mejores trecking alrededor de Santiago", de Rodrigo Cea y Sebastián Montalva. Un librito obligado para nuestro equipo de caminantes de cerros justamente alrededor de Santiago.

meditación a la orilla del estero
De conversar acerca de las propuestas de este libro, salen dos paseos, uno con fecha pactada: Yerba Loca, el domingo 7 de octubre, con hora de cita a 10 para las 8, de manera de partir a las 8 al destino, sabiendo que abren ese parque a las 8:30. El otro paseo que quedó insinuado es el del parque Palmas de Ocoa.

vista desde la cumbre
Estando en nuestro descanso de cumbre, nos pareció divisar un toro que venía del sector del estero camino a las vacas. Ello se prestó para bromas, que después al bajar llevaba a varias preocupadas por el paso a través de este piño de animales, ahora con toro, después de una experiencia anterior en que un toro nos persiguió.

último tramo de la subida
Bueno, al final el toro era vaca y no pasó nada, aparte de volver a disfrutar de la belleza de los terneros chicos especialmente.

ternero al que logré acercarme pues dormía
La bajada fue en mi caso en silencio, adelante, disfrutando del paisaje y del ejercicio.

Un hermoso día, un estupendo grupo, al que le faltó Pancho Balart, que olvidó poner el despertador después de una noche con matrimonio. Felicidades amigo, pues ayer estaba de cumpleaños.

A la vuelta, manejo yo. No fue posible poner música en este estupendo Audi.

Eugenio, feliz
Nota (gracias Jeannie): hay una charla del Martes 9 de Octubre , a las 19:30 en la Casa Club del Mercurio, Av. Santa Maria 5542, a cargo de Rodrigo Jordan y Sebastian Montalva y se titula " Los Mejores Trekkings alrededor de Santiago ".
Inscripciones al 7536363 o en la casa Club. valor : 6.000 para socios y 10.000 pub. gral.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Los Subecerros a Mallin Colorado

Hola amigos queridos,

aunque últimamente media desaparecida de los cerros, les cuento que sigue vigente la ida a Mallin Colorado en el mes de noviembre de este año. Ya tenemos algunas interesadas, con pasajes comprados, así que el paseo va de todas maneras. Están inscritas la Janet y la Chepa Fuentealba.

Han cambiado un poco los términos, quizá sea más conveniente ahora:

Fecha de IDA: viernes 16 de noviembre, a las 7:05 AM desde Santiago a Balmaceda
Fecha de REGRESO: lunes 19 de noviembre, a als 18:00 hrs desde Balmaceda a Santiago.
Precio HOY: $ 60.000.-

vista desde el Club House
Bajamos de 5 días a 4 días y 3 noches, y el precio en Mallin Colorado sería (un regalo!!!) de $ 289.000.- por persona
Esto incluye el alojamiento y pensión completa, si van varios podremos hacer un asado de cordero al palo.  Eso sí que el tema pasajes hay que verlo esta semana, para que todos lleguen juntos.

Espero que con esto de que son menos días y menos lucas se me animen los chiquillos, porque el viaje es una Escapada  de lujo a un lugar maravilloso, con impresionantes paisajes y toda su buena onda!

El tema de arriendo de auto sería ideal aprovecharlo para cuatro personas. Si van más, ideal porque contratamos una minivan Hyundai que no sale tan cara.

Les pongo unas fotitos para que se tienten más aun!!!

Y este es el Programa.

Espero me comenten y se suban a carro, para mostrarles mi bello lugar en la Patagonia,
Un abrazo a cada uno,

Paula Cristensen

Club House
Nota: Paula es la gerente de Mallín Colorado, de la familia dueña del lugar y del negocio. Está haciendo esta oferta exclusiva a los miembros de los Subecerros, para los que la quieran aprovechar.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Encuentro con la Rebeca en una variante de Las Varas

Llegamos Isabel y yo al punto de encuentro en la, aparentemente en proceso de remodelación, estación de servicio Terpel y nos encontramos con Janett y Chepa que estaban esperando al resto del grupo, como pasaban los minutos y no veíamos que nadie mas aparecía Isabel llamó a Pancho Balart y yo a Gabriel, pensando que quizá se habría modificado el punto de encuentro o la hora.....sin embargo pasaban los minutos y nadie mas llegaba, entonces decidimos que seríamos cuatro los que emprenderíamos la caminata subecerros de hoy.

Janett, Chepa e Isabel
Janett sugirió subir el San Cristóbal, porque no lo babía subido y además aprovechar de ir a Misa, pero finalmente decidimos explorar nuevos senderos por el ya conocido sector  de Las Varas.

Dejamos ambos autos junto al estacionamiento de modelitos del 40 y 50 que están languideciendo donde siempre  iniciamos el camino a pié y decidimos seguir por el borde sur del tranque hacia el oriente, donde nos encontramos con un buen camino, ancho que nos intrigó bastante por su buen estado ya que no parece conducir a ninguna torre de alta tensión ni tampoco a otra instalación que amerite ese tipo de camino.....la conversación fluyó animada entre los cuatro, poniéndonos al día de las novedades de cada uno ya que hacía tiempo que no nos encontrábamos. El simpatico perro alargado de pelo negro ondulado (mezcla de salchicha con algo mas) bautizado Cachupín por Lucho Latorre en excursiones anteriores, se sumó a nuestra caminata.

un descanso
A medida que avanzaba el día y nos iba pegando el sol íbamos despojándonos de los abrigos a los que obligan los aún fríos matinales de esta primavera que se acerca.
Nos sorprendió la cantidad de flores que empiezan a abrir, especialmente unas azules, moradas otras, arbustos de flores rojas y mucho verde, las vistas hacia la cordillera ya con menos nieve lamentablemente, nos hicieron detenernos varias veces.

Seguimos el camino doblando en dos oportunidades hacia la izquierda, buscando seguir un sendero ancho que parecía empinarse levemente, hasta que nos cruzamos con un baqueano "de a caballo" a quien le consultamos por el destino del camino, nos señaló que llegaba hasta el canal. Efectivamente seguimos caminando y nos encontramos con nuestra conocida "canaleta" pero en condiciones mas disminuídas, con claras muestras de haber sido reparada recientemente con una ingeniosa utilización de neumáticos de camión que formaban verdaderos túneles para defender la canaleta de aluviones de tierra que se notaba la habían afectado recientemente.

Janett, Isabel y Eugenio
Seguimos entonces subiendo por un nuevo sendero mas angosto hacia la izquierda sobrepasando el nivel de la canaleta y adentrándonos en una ladera preciosa con una vista cada vez mas espectacular de la ciudad, que antes veíamos en un ángulo mas cerrado y que ahora veíamos con mucha mayor amplitud. En un recodo con buena vista nos sentamos a compartir lo que llevábamos: naranjas la Isabel, mandarinas la Janett y la Chepa y yo, algunos frutos secos. Cachupín también hizo un alto y, sentado a prudente distancia nos observaba atentamente, solo se acercó cuando le ofrecimos unos trocitos de galleta que educadamente aceptó.

flores
La conversación saltaba de temas aeronáuticos, temperatura de los vientos, densidad del aire y afines, hasta cuestiones legales, ya que ambas hermanas Fuentealba son abogadas aunque ejercen en diferentes ámbitos; al darnos las 11 y media empezamos a bajar por la misma ruta, con la alegre compañía de Cachupín que iba mostrándonos el camino y persiguiendo uno que otro pájaro. En ese trayecto aproveché de conversar con Janett, de su nuevo trabajo como integrante del Tribunal de la Propiedad Industrial, ( marcas y patentes) cuestión que es muy interesante y sobre la que poco se sabe.  Ambos estuvimos de acuerdo en que es un tema que tiene fama (y no solo eso), cuya tramitación - en el caso de las patentes- es largo y engorroso, pero para ella como abogado, es tremendamente interesante y novedoso.

Bajando nos cruzamos con muy poca gente, un grupo de unas seis personas, entre ellas algunos gringos, comentaron fascinados la belleza del lugar; ya llegando al tranque me acerqué galante para abrir a las damicelas una puerta -de esas con varios palos verticales amarrados con alambres-, ellas pasaron agradecidas y yo sin darme cuenta me puse a cerrar nuevamente pero del lado equivocado, lo que generó una buena cantidad de risas en el resto y también en mí, por supuesto.

los nuevos brotes
Nos quedamos un rato en el tranque descubriendo que por su borde poniente tiene un bonito Vía Crucis, con estampas en madera, muy bonitos, con muchos rosales plantados entre las estaciones y una gran cruz en la parte mas alta. Acotamos  que ninguno lo había notado a pesar de las muchas veces que habíamos pasado por ahí.

Seguimos bajando y nos topamos con la Rebeca y Hernán que, con abundante protector solar en la cara se aprestaban a iniciar su caminata aparentemente por el mismo sendero que acabábamos de hacer nosotros. Al pasar por su casa Cachupín nos dejó corriendo alegremente, seguramente a contarle a sus congéneres perrunos la caminata de hoy.

El comentario general fue que estuvo muy bien elegida la nueva ruta que bautizó la Chepa como "Las Varas Oriente", muy agradable en todo sentido. Una pena que no hayan llegado mas subecerros, esperamos que la concurrencia no mengüe ya que los cerros por estos días de primavera están en todo su esplendor.

(Texto de Eugenio Lagos y fotos de la Janett Fuentealba)


domingo, 2 de septiembre de 2012

Caballerizas, primavera y mermeladas

Tuvimos que adelantar los relojes una hora anoche, así que no me extrañaría que alguno llegará al punto de encuentro en horario antiguo.
Llegamos a la bomba de bencina que empieza a abrirse, al menos a la vista, los siguientes: Pancho Balart, la Jeannie, la Consuelo, Dirk Holz (nuevo; amigo mio) y yo, Gabriel.

la Consuelo en la arremetida inicial
Dirk está convaleciente de una lesión a la columna, así que optamos por algo suave que inicialmente sería Las Varas y finalmente fue las caballerizas a las que fuimos la otra vez, por el lado de La Dehesa.
Dejamos todos los autos ahí y los cinco nos arrimamos en el auto de Pancho.

la Jeannie
Los cerros están de un verde intenso, producto de recientes lluvias. El día despejado, primaveral, templado. Igual partimos todos con nuestros polerones o abrigos, pues a esta hora temprana (eran las 7:30 antiguas) estaba frío. Al poco andar esos polerones figuraban en nuestras mochilas.

Intentamos hacer el mismo camino o ruta de la vez pasada, pero al revés. Partimos subiendo por el sendero de las bicicletas, hasta su cumbre, o por lo menos lo que nos parecía era su tope máximo. Nos topamos con algunas bicicletas que iban de ascenso y quizás una o dos de bajada.

Dirk, Consuelo, Jeannie y Pancho
Cuando alcanzamos el estero, que sería por donde buscaríamos la ruta de regreso, vimos un sendero bien marcado, que seguimos por un rato. Hasta que nos dimos cuenta que no era de retorno sino de continuación hasta la cumbre que se divisaba.
Fue ahí cuando nos detuvimos, nos sentamos y nos comimos las naranjas de Pancho. Era nuestro summit del día.

Desde ese lugar lo que más, al menos a mi, me daba ganas de hacer, era guardar silencio y contemplar el bello paisaje de ese día. Aparte del abundante ruido de pájaros de este cajón fecundo. Un bello paisaje.

Dirk
Iniciamos el retorno, cruzamos el estero y llegamos a una zona de zarzamora, donde el sendero se transformaba en un bajo túnel de espinas. Yo arremetí y avance bastante, de forma que cuando levanté cabeza el resto prefirió buscar otro camino.
Yo seguí adelante por intrincados vericuetos, hasta que di con la ruta que de sendero poco transitado, se tranformaba en uno más transitado, hasta una calle hecha y derecha por donde hasta autos pasaron por mi lado.

Dirk descansando a la sombra
Llegué una media hora antes que el resto al lugar de la caballerizas. Ahí me enfrasque en animada conversación con un hombre de los caballos y terminé en el Club House comiéndome una empanada, hasta que recibí el llamado de Pancho cuando ya habían llegado.

Dirk, Consuelo, Jeannie y Pancho
El tema para conservar fueron los secretos de como fabricar mermeladas que a viva voz compartían la Jeannie con la Consuelo, ambas amantes de este tipo de producciones y la Jeannie aseguraba que este año volvería a hacerlas.
Tres cuartos de kilos de azúcar por cada kilo de frutas. Jamás echarle agua. Hervir hasta que el jugo puesto en un platito, prácticamente no escurra; pensaban en el escurrimiento de la mermelada cuando se le echa al pan. Que unas de las buenas mermeladas es la de guindas ácidas, pero la operación de sacarle los cuescos es una lata. Recomendable la de frutillas con arándanos, la de moras. Y, ningún preservante, salvo hervirlas un poco más después de estar a punto el jugo y luego darlas vueltas y dejarlas patas para arriba y así guardarlas ...

se anuncia la primavera