lunes, 28 de junio de 2010

Puro Chile es tu cielo azulado...

Otro domingo soleado completamente despejado de cordilleras blancas, que me hacen recordar esa parte del himno nacional "Puro Chile es tu cielo azulado", ya que empapada me siento de este espíritu patriótico que me baja con tanto partido mundialero.

 Tierra mojada y escarchada y el encuentro un poco desencontrado esta vez en la bomba donde Pancho con Alfonso y la Vero me esperaban un poco más tarde que de costumbre adentro del auto. Minutos más tarde llega la Marcela Molina con mucha cara de tuto tomando cafecito en su termo. Cerca de las nueve de la mañana partimos los cinco subecerros en la camioneta de Alfonso camino al puente Ñilhué para comenzar la subida hacia la canaleta ruta 2.

  Muy forrados en la partida ya que el frío y la escarcha del suelo nos acelera el pulso y nos pone en movimiento, llegamos al cruce desde donde iniciamos una ruta suave y boscosa por el lado derecho de la subida al alto del naranjo. La Marcela se olvida de tomar su remedio para el asma antes de salir de su casa y la Vero, como buena doctora, le aconseja y acompaña durante buena parte del trayecto de subida, ya que su asma la incomóda y a ratos debe detenerse para pausar la respiración.
 A medida que avanzamos, la naturaleza se hace sentir y tanta belleza de aire puro y cielo azulado que entra y sale por las narices un poco congestionadas, sin embargo las palabras me faltan para describir tanta tranquilidad y asombro de lo que observo.  Mientras escucho a lo lejos las voces de mis amigas que entre risas y charla, chorrean de palabras animadas conversaciones. Durante el trayecto también se asoman unas sonidos peculiares de pájaros que nos hacen detener la marcha y audicionarlos.


Más adelante con Pancho de líder, detrás viene Alfonso  calmado y pensativo quién vigila sin perder de vista a las mujeres que a poco andar vienen en la retaguardia apurando el tranco hasta la canaleta. Esta vez la ruta y la energía que llevamos, nos hace seguir un poco más y hacemos cumbre con una panorámica total. Norte, sur este y oeste, desde la altura el regalo de este paisaje en vivo y en directo, se agradece infinitamente.

Alfonso nos invita a mirar cumbres con detalles con su fabuloso anteojo que instala con atril y todo para deleitar la vista e identificar algunas conocidas cumbres que nos rodean, miles de hormigas de esquiadores se deslizan por la nieve de las canchas que tenemos de frente. !La Andrea! digo con risa, luego de saber que la hija de Pancho andaba por esos lugares. Nos acompañan desde el aire una pareja de condores que nos hacen demostraciones de su experticia en vuelo y planeo sin igual.


Conversamos de todo, proyectos de trabajo, de hijos, de maridos y señoras, de la vida, de fútbol, de innovaciones, los conflictos de la iglesia católica, los colegios y universidades,...no quedó ningún tema afuera. 

Fué una placentera mañana de buenos compañeros de cerro, convocados espontáneamente por la vida cotidiana que clama y reclama aventurarse a estos lugares para dar rienda suelta a la mente y cuerpo y a regalarse este momento de fascinante encuentro.

lunes, 21 de junio de 2010

Con Chopin en los cerros


Nuevo día domingo para gozar del  espléndido paisaje  de montaña nevada y luminosa, somos cinco los afortunados subecerros que nos encontramos esta mañana fria en la aún clausurada Terpel que nos tiene sin el acostumbrado cafecito que algo de calorcito daba al comenzar la subida. Estamos presentes Pancho, la Consuelo, Gabriel, Alfonso Concha y yo (Rebeca).

La ruta que tomamos nos lleva al puente Ñilhué y desde allí comenzamos la subida para desviarnos un poco más arriba y tomar el sendero de la derecha para innovar un nuevo camino hacia la canaleta que será la meta, con Pancho a la cabeza la cosa se pone seria porque cuando lleva la delantera, su marcha obliga a llevar un ritmo exigente y acelerado, porque no hay quién pare a nuestro amigo cuando ha visualizado su objetivo al final del camino.
Mientras el resto del grupo trata de seguir al lider, lo social y contemplativo nos retrasa y más de alguna parada hacemos, entre motivados por el paisaje espectacular que nos rodea y la sorpresa que nos depara nuestro nuevo amigo Alfonso que de su gran mochila saca unos super anteojos de larga vista para observar de cerca los detalles precisos de unos cuantos esquiadores que han subido de madrugada a estrenar las inmaculadas canchas recién planchadas de Farellones y sus alrededores. Mientras Gabriel toma amplia posición para mirar, aprovecho de fotografiar su peculiar postura y hago el click para registrarla.

Escarpada subida final me deja sin aliento y con alguna preocupación por las piedras que hacen resbalar, pero que al final agregan emoción y tensión  a la situación que me recuerda la precuación y cuidado que exige cada paso para llegar a feliz destino. Usualmente estos pensamientos vuelven a mi en la semana en momentos puntuales cuando enfrento dificultades o problemas que están conectados o " anunciados" de alguna manera acá en los cerros. Este aprendizaje práctico y en plena naturaleza me enseña a dirigir mis pasos con mayor preparación en la vida diaria, cosa que por ahora me tiene cautivada a permanecer en este fascinante entrenamiento de conexión vital.
Arriba ya en la canaleta,  un acalorado Pancho nos espera sentado y sin polera (¿qué dirá su termostato?) nos sonríe desde lo alto.Ya arriba tomamos ubicación, frente a una panorámica extraordinaria que incluye la nevada  cordillera de la costa, Santiago y  las encumbradas montañas de Los Andes. Gozando de esta impactante visión, las conversaciones con sabor a naranjas de "día del padre" que nos regala Pancho, dia que aunque inventado por la cámara de comercio y publicitado ampliamente por los medios para fomentar el consumismo; lo positivo se rescata  que tienen los gestos de cariño y preocupación de hijos e hijas para con sus papis.

La celebración apura la vuelta a casa, de pie retomamos el sendero horizontal orillando la canaleta que harta agua lleva, se suma un sonido armonioso de piano que sale de la mochila de Alfonso, este pasa a ser parte del paisaje sonoro y acústico que nos acompañará durante toda la bajada.
Tanta modernidad conmueve como también el descubrimiento de una hermosa nueva ruta a la canaleta. El reloj pulsera de Pancho en contraste con el Ipod de Gabriel y el minúsculo equipo de radio con parlantes de de Alfonso convierten este paseo en algo entre original y novedoso, mezcla de lo antiguo y lo nuevo tan caracteristico de los tiempos que estamos viviendo.
Lo increíble fué compartir una mañana espléndida de nieve y sol, junto a la armonia de Chopin y la grata conversación de buenos amigos que se agradece. !Inolvidables registros que quedan en estos posteos para compartir la experiencia con todos los que no pudieron venir.

domingo, 6 de junio de 2010

Por un costado de la ruta del Alto del Naranjo

Nos encontramos a la altura de la ex Terpel, que entiendo se la compró Copec, así que capaz que tengamos un Pronto Copec, por aquí.
Me estacioné donde siempre y veo a un pequeño grupo al frente, más adelante. Al bajarme reconozco a la María Elena y a la Consuelo. Cruzamos en auto y en el grupo ya estaban Cecilia, Jurgen y Marigen, hermana de Cecilia. Ellos, amigos de la Marcela Molina, con quien acababa de hablar hacia poco rato, para introducirme a estos, sus amigos.
Al poco rato llegan Juan Andrés (creo) y Nina, de origen alemán, muy bonita.Y luego la Paulina.
Y se arma el grupo.


Ya en la ruta a la base de la subida al Alto del Naranjo, aparece sorpresivamente al teléfono, la Mabel, que hacía mucho tiempo que no venía.
Seríamos 11 en total.

Tomamos la ruta clásica ya, de irnos por la primera canaleta aguas arriba, y de ahí empinarnos por ese borde que tiene a la vista la preciosa vista de la cascada de Vallecito. Bajar luego hacia Vallecito y en definitva rodearlo, bajando por la ruta del Alto del Naranjo, normal.


El día precioso. Los polars y abrigos fueron transformándose en bultos de mochilas y simplemente aparecieron amarrados a la cintura; por el calor y la activación del movimiento.

En el estero hicimos la primera foto grupal, en ese como claro donde el canal toma sus aguas.

Varios de los nuevos, andaban con zapatillas planas, un zapato poco apto para las zonas empinadas que vendrían.


Subimos en animada conversa, donde el paisaje, el esfuerzo, y la buena onda, los ponen a todos con ganas de saber más del que va cerca.

Un tema del día, en algunos círculos del grupo, fue el dolor de las separaciones, en particular del abandonado o abandonada. Debo decirlo, pues en un caso de una abandonadora, el dolor y las heridas de él aun, después de años, persisten. Alguien decía que enamorarse de otro/a estaba bien, el punto era el "como" esto se hacía público, como se cuidaba el territorio de las relaciones. Y eso terminó siendo un tema como para hacer un decálogo o pauta de procedimiento, para aminorar al máximo las heridas.
Bueno, un tema fuerte sin duda, tanto el de las dificultades de hacer buenas y perduradoras relaciones, como el saber romperlas con los menores daños.


La verdad, el grupo fue con tanta gente nueva, que buena parte de las conversaciones fueron de conocernos, con los nuevos.

Al llegar nuevamente al estero que llega a Vallecito el grupo se había disgregado, y la Rebeca que lideraba a un amplio grupo de los nuevos arrancó por una ruta que no era y tuvieron que devolverse un cierto tramo, con una líder que quedó por un rato enojada y renegando de sus habilidades de líder. ¡Milla, te necesitamos!
(Milla, es un amigo escalador, que además entrena líderes en las más adversas situaciones)


La bajada estuvo plagada de bellas vistas, de un día soleado, otoñal, cálido. Un agradable paseo de un amplio grupo, con algunos novatos, que espero nos cuenten comentando en este blog, como quedaron de sus primeros andanzas en los cerros.

Para nosotros fue un gusto tenerlos en el grupo y esperamos que vuelvan.


martes, 1 de junio de 2010

Tímido sol en los llanos

Nuestra subida dominical se dirigió a Los llanos de Javier,  Llegamos a la clausurada Terpel puntualmente a las 8:30 en el auto con Gabriel y nos esperaba la Consuelo, minutos después se nos une la Verónica Peña. Pancho nos avisa que esta vez no vendrá...y seguimos adelante sin tomar café.

Domingo despejado después de un  lluvioso sábado, la madrugada  nos recibe con una esplendorosa cordillera nevada, era de esas mañanas limpias con olorcito a lluvia y la temperatura baja ...sol tímido y vergonzoso que nos motiva a avanzar paso a paso, sol escurridizo que juega a las escondidas y como dice Verónica: "nos saca pica" durante toda la jornada.
La caminata suave en sus comienzos nos  lleva a caminar rápido porque a la sombra de cerros y árboles lo frío y húmedo nos cala los huesos pero el paisaje verde y frondoso nos entusiasma desde el comienzo hasta el final. !Buena elección de lugar! (me digo para mis adentros).
Las conversaciones brotan fluidamente durante el encuentro, la educación ( link enviado por Verónica ) fue uno de esos temas que más salieron al camino, cosa que reconozco  me produce emociones encontradas y por momentos hasta me brota cierta rabia e indignación. Los medios de comunicación exponen periódicamente una realidad que para nadie es indiferente...lo mal evaluada que está la educación en Chile. Si queremos encontrar culpables (siempre hay un culpable), ellos son los profesores. Entonces la guata me hace subir el tono de voz y la conversación se tensa su poco. Pienso; ¿porqué culpar a los profesores solamente?, la educación involucra a muchos mas actores, están los padres principalmente, también está la voluntad política de invertir y hacer los cambios necesarios. ¿quienes se han querido mojar el potito y se han atrevido a hacer cambios sabiendo que los resultados se verán en mínimo 10 años más?. Los políticos no trabajan con visión de futuro país, más bien lo hacen por mantenerse en el poder. ¿si o no ?
La acalorada discusión se torna fría con el ambiente y sendero arriba divisamos el solcito calentando las cumbres cosa que nos anima a seguir la marcha...pero mientras más avanzamos, nuestra cálida y luminosa estrella solar se nos escapa una y otra vez. El que no se escapa y por el contrario nos anuncia que viene es Pancho que decide partir a nuestro encuentro.
Finalmente arriba no sólo llegamos al merecido descanso, sino también nos encontramos con nuestro preciado solcito que nos calienta más que un poquito. Al ratito llega Pancho regalando naranjas que no olvida, esta vez gracias a su mujer que viene llegando en avión con un cartón bien grande que dice "Titulada", nos cuenta orgulloso y radiante nuestro recién llegado amigo que toma asiento entre nosotros.

La panorámica es !total!, y no sólo cerros nevados y valle verde le lleva esta visión, el oído se regocija con tanto sonido natural de pájaros, pajaritos y pajarotes, su canto nos pone atentos a los aullidos de perros a lo lejos. Gritos humanos interrumpen esta contemplación provocado por dos mujeres caminantes que vienen muy alegres a integrarse al paisaje y con flautas y cantos expresan su momento de gozo y conexión con el grandioso espectáculo que ofrece la naturaleza. Para algunos de nosotros la compañía tonal no fue bien recibida y la marcha se reanuda de arriba a abajo.

A medio camino la parada se hace necesaria para sentarse otro rato para meditar y continuar esta contemplación tan preciada de este bendito lugar. Con un suspiro volvemos a tomar rumbo hasta las casas de los moradores de este terruño del Arrayán. Impresionan los cambios que los últimos fenómenos naturales han provocado, aluvión y terremoto dejan huellas claras de su paso devastador.
En fin! Varios son los ingredientes que se conjugaron en esta ocasión ;  un sol escurridizo y juguetón que nos mantuvo animados subiendo, el encuentro con Pancho en la cumbre, los sonidos y tonos de cantos y animales y por último y más importante; la reunión de amigos con esta maravillosa naturaleza que caminan juntos conversando y comparten una preciosa velada de domingo en la mañana.