domingo, 28 de junio de 2015

Cuatro a Las Varas

Día despejado; frío temprano. Después agradable.
Llego minutos antes de la nueve a la Shell. Minutos pasadas las 9 llegan tres autos, uno detrás del otro, casi pegados.  Eran Dirk, Víctor y la Paula. Y nadie más llegaría, hasta que tipo 9:15 decidimos ir a Las Varas, a proposición de Víctor, para volver más bien temprano.

Paula y en la caseta de pago, Víctor
Bromeamos con la Verónica, la cajera de Las Varas. Yo soy mandada aquí y de tercera edad no me han hablado, así que todos pagan igual, luca quinientos.

Víctor, Paula y Dirk, junto al tranque seco
Arrancamos por la ruta clásica, con la intención de llegar al canal y desde ahí seguir el canal aguas abajo, hasta el tranque que sí tiene agua. Porque el que está acá, por el que pasamos, está seco, requete seco; ni una gota.

Dirk, atrás Víctor
La Paula andaba contenta, buena pa la chacota, mosqueando. Detalles, los usaba para pelusear. Simpática.

Paula, Dirk y Víctor
Víctor trae a colación muchas materias de su inquieta indagación del Mercurio, algunos programas de televisión y un curso de historia, que está disfrutando, en la universidad Adolfo Ibañez. Fue el más conversador y ameno. Ponía los temas, en los que los demás tocábamos los segundos instrumentos. Los demás más que yo.
Lo que pasa es que yo no veo TV ni leo prensa; me lo paso en Harvard, Duke, etc., en los cursos que, les decía, no llegaba a comprender porque los demás no tomaban, a pesar de toda la propagando que les hago.
Lo que pasa es que en tu caso es una adicción, peluseaba la Paula; y dale ...

caballo en el canal
Llegamos a la canaleta, donde un caballo tenía tomado el territorio. Al llegar se movió unos metros y nosotros pasamos al alto un poco más arriba donde nos instalamos, haciéndolo la cumbre del día.
Ahí comimos mandarinas, peras, frutos secos y galletas; aparte de tomar agua y bebestibles.

Dirk por la canaleta
Después tomamos el camino que va junto al canal aguas abajo y lo recorrimos hasta el tranque que pienso es terminal de ese canal.
Camino bello, bellísimo; suave de caminarse, con una parte complicada, donde nos montamos arriba del canal para pasarla. Pero en general, muy grato.
Simpático fue el cortés cruce que hicimos con una vaquilla que caminaba en sentido contrario a nosotros. Permiso, permiso y pasamos.
Y la última parte más bella aun, y la aparición de muchos ciclistas, que parece van por esa ruta a la Católica y de ahí a sus casas, en bicicleta.

Paula, detrás Víctor y más atrás Dirk
El canal traía poca agua, pero la traía. Y por eso el tranque tenía agua, pero claramente a un nivel más bien bajo.
Ahí vimos muchos peces rojos, que no han de saber, si la cosa sigue así, corren riesgo vital.


De ahí bajamos por el camino de autos, donde nos cruzamos todo el tiempo con ciclistas que subían y bajaban. Muy pocos caminantes.
Víctor y Dirk en el tranque
Llegamos al auto, cansados y considerando largo los tramos de caminata por camino. Y estimando el score de mañana en el partido de Chile. 3:0 fue el score que más gustó, incluso a un ciclista que iba partiendo.

Víctor, Dirk y la Paula, que se ha sacado un zapato, en el tranque
Todos en la Van de Víctor a los autos y de ahí a las casas. Un agradable paseo, con un simpático grupo.


Referencias:
Dato de Dirk para comprar vinos: Alta Cima (hablar ahí con Klaus Schroeder Hanke)

lunes, 22 de junio de 2015

Al Manquehue en el día del solsticio de invierno

Llegamos cinco hombres al punto de encuentro, en el Día del Padre, según Gabriel, la ausencia de mujeres se debería a que estarían preparando las celebraciones correspondientes a los padres, estaba por verse....
Los que llegamos fueron: Gabriel, José, Dirk, Thomas Walentowski y Eugenio que escribe.
Debido a los compromisos de todos de llegar temprano a los almuerzos familiares respectivos optamos por el Manquehue así que hacia allá partimos cada uno en su auto.
En cuanto nos bajamos de los autos notamos como Thomas y Dirk entusiasmados se pusieron a hablar en alemán, todo el resto colgados.

Gabriel, Dirk, Eugenio y José
Empezamos la caminata previa por la calle pavimentada y luego de tierra que -comentamos - se hace muy larga, hasta que después de pasar por debajo de una torre de alta tensión empieza el sendero propiamente tal.
Thomas está de paso por Chile, nos contó, debido a que su hija nacida en este país quería volver antes de iniciar su proceso de formación profesional en Alemania. Este proceso, nos explicaba Thomas se desarrolla alternando tres meses de trabajo con tres meses de estudio....para poder inscribirse debió sortear un proceso de selección en que postularon mas de 3.500 personas para 80 cupos!

Dirk, Thomas, Eugenio y José, en la cumbre
La subida empezó a surtir efecto y casi todos debimos parar a desabrigarnos un poco, yo bastante fuera de training luego de varias semanas sin cerro, iba con la lengua afuera. En la delantera iban José y Thomas, conversando animadamente y a buen ritmo, mas atrás Dirk y Gabriel y yo en la cola haciendo esfuerzos por no desteñir.
El cerro está seco como estopa, las lluvias hacen mucha falta, en buenas cuentas no ha llovido en todo el año y eso se nota mucho, mas aún en la nube de contaminación que cubre Santiago y que ya ha obligado a la tercera pre-emergencia ambiental consecutiva. Cuando escribo esto ya se sabe que mañana lunes hay emergencia, la primera en 16 años, la cosa es harto grave.

Dirk a punto de llegar a la cumbre
Comentamos que lo mas probable es que debieran suspenderse los partidos de la copa América que están programados en Santiago, situación que lo mas probable es que no se produzca ya que, comentamos, en general se opta por lo que conviene y no por lo que es correcto.
Esto último es aplicable a muchos temas, y -a mi juicio - comento, está en la base de la actual crisis política y de confianza que tiene al país entre perplejo y hastiado. Se ha reemplazado la lógica del hacer lo correcto por la de hacer lo que conviene, ya sea esto último que convenga en términos económicos (la mayor parte de las veces) o de popularidad, o de sacarle el bulto a algún problema, entonces no se duda en mentir o en cometer actos deshonestos ya que lo que importa es si me conviene, que sea correcto o ético pasa a ser secundario y la mayor parte de las veces irrelevante.

Thomas y Eugenio
Llegamos al final del sendero que bordea el cerro que es relativamente plano y que termina en una nueva subida empinada. Nuevamente José y Thomas toman la delantera y detrás venimos Gabriel, Dirk y yo que lucho por no perder el tranco.
En esas posiciones llegamos finalmente a la cumbre donde habían unas pocas personas descansando y mirando hacia la ciudad que mostraba dos caras, al oriente bastante visibilidad y hacia el poniente una nube café bien densa que seguía amenazando con quedarse ahí pegada quizá cuanto tiempo mas.

Eugenio
Compartimos ricas mandarinas de Dirk y frutos secos variados. La conversa fue un tanto breve dado que debíamos bajar temprano. Nuevamente giró en torno al tema de las modalidades de educación, a raíz del novedoso esquema que nos describió Thomas cursaría su hija, Gabriel defendía la autoformación a  través de los muchos cursos de excelente nivel que se ofrecen en internet.
Dirk y Gabriel comentaron un audio de Alberto Mayol muy crítico con la sociedad chilena y su falta de "espacio público" según la tesis de esta persona a quien aparentemente se le reconoce por ser un intelectual de izquierda, que sin embargo le da muchos palos al gobierno actual.

en el santuario
Thomas nos explicó con detalles como ha cambiado el negocio en el que se desenvuelve, que es el de el desarrollo y la producción de elementos de iluminación, del tipo industrial, comercial y doméstico. Nos instruyó en el tema de las "ampolletas" led, incandescentes, y las "de ahorro de energía" que tienen el grave inconveniente que deben ser desechadas con un proceso especial dado que tienen mercurio y este elemento contamina seriamente el resto de los desechos en caso de que no se separen adecuadamente.

vista de la Dehesa sin smog
Emprendimos la bajada temprano, pasamos a ver el memorial de las niñitas que murieron en el accidente del colegio Cumbres en el norte, comprobamos que el banco de madera que había frente a la cruz fue robado o destruido, algo a lo que estamos ya bastante acostumbrados en nuestro país.
Muchos grupos de chiquillos y algunos padres con hijos venían subiendo mientras nosotros bajábamos.

vista de Santiago
Llegamos a los autos cansados pero felices de haber hecho una rica caminata y conversado temas interesantes. Cada uno partió raudo a sus compromisos.

(Texto escrito por Eugenio Lagos)

viernes, 19 de junio de 2015

Frío en la ruta del Alto del Naranjo por la Católica

Domingo 14 de junio; han pasado algunos días de ese paseo.
Después de un ascenso con Pancho de los dos solos, al domingo siguiente partimos a la ruta elegida en perfecta democracia, 15 personas.
Destino, la ruta al Alto del Naranjo, pero desde la Católica.

el grupo
Hacía un frío que se las pelaba. Y la ruta es sombría, a esa hora del día.
Pagamos las tarifas recientemente subidas de la entrada y registramos nuestros nombres.

Andrea y Gabriel (con los anteojos de Pablo)
Al poco andar, dos parejas de extranjeros, que se nos habían acoplado para llegar desde la bomba a alguna ruta, holandeses y alemanes, algunos estudiantes de leyes en Santiago, siguieron su propia ruta y ritmo.

Bárbara, Anne Maire y Soledad
Quedamos 11, que fuimos en definitiva: Pancho Balart (que hoy ya debe estar por las Europas), Francisco Toyos, Soledad Tagle, que trajo a su amiga Bárbara, que además trajo a su hija con su pololo, Víctor Bunster, mi hija Andrea, con su pareja Pablo Macarte, La Anne Marie y yo, Gabriel.

con cambio de fotógrafo
Anduvimos a tranco más bien rápido; por el frío. Pasamos el punto adonde habíamos llegado no ha mucho, donde hicimos una meditación.
Llegamos a un punto donde vimos perfectamente la ruta para llegar al Alto del Naranjo, a la que no faltaba tanto.
Pero, eran las 11:30, así que buscamos una cumbre cercana, con vista y espacio para acomodarnos todos.

la Soledad, la hija de Bárbara y su pololo
Ahí, aparte de abundantes alimentos, tuvimos animada conversación. Puntos de vista diversos, apasionados. La realidad de Chile, corrupta, en baja económicamente, alarmante para varios, enojos con la presidenta, los políticos, los empresarios, sometidos al Dios dinero, trafican esclavos, compran políticos e incluso a sus madres si es necesario.
Quedé con una sensación desagradable, de situación de crisis sin salida. Si hasta de golpe militar hablamos, anticipado por Jocelyn-Holt, el historiador. Mal.

Bajamos apuraditos, pues estos nuevos horarios, nos estaban haciendo llegar más tarde en definitiva a nuestros almuerzos en las casas.

Al pasar por la recepción, registramos nuestra vuelta y seguimos a los autos. Ahí esperé mucho rato a mi hija que venía en lenta y animada conversación con la Bárbara.

Un estupendo paseo, animado, de buen ejercicio, en un día despejado, reseco de sequía persistente, y frío a cagarse.

domingo, 7 de junio de 2015

Dos al Manquehue

Llego puntualmente a nuestro nuevo horarios de los encuentros, las 9 de la mañana.
Día despejado, fresco para tibio. Eso que estamos en pleno invierno.

Empieza a pasar el tiempo, los primeros minutos después de las nueve y nada. Empecé a pensar en un solitario en el Pochoco.
Pasados seis minutos, llega Pancho. Pasados 15 de las 9, decidimos partir al Manquehue, cada uno en su auto.

Pancho subiendo
Llegamos allá y había un curso de niñitas de unos 9 años que llegaba para un paseo con sus papàs, al cerro. Estaban excitadas y entusiastas. Cada vez que llegaba una, todas corrían a recibirla. Para quedarse mirando la escena.

Partimos caminando y conversando con Pancho. Este cerro es un cerro de mucha gente. Pero el volumen de tráfico crecía a medida que bajábamos de vuelta. Como si más gente salía al cerro, cerca de la hora de almuerzo.
Yo le decía a Pancho: piensa tu que todos estos cabros llegan después del carrete como a las 5 o 6 de la mañana. Duermen hasta como las doce y ahí deciden salir a hacer estos ejercicios. Es otro mundo, lo se, pero así parece ser. Pancho hacía gestos de los absurdo de ello.

gente y la vista del smog de La Dehesa
Al llegar al punto previo a la escalada final, llega un buen grupo de gente, mujeres y hombres, jóvenes la mayoría. Se detienen un rato; nosotros también.
Luego parten y nosotros también, somo a su siga, como agarrando el vacío que dejaban detrás. Eso nos ayudó a arremeter para lograr llegar a la cumbre.

Pancho, en el último tramo
En la cumbre ya, mucha gente y nosotros sentados comiendo cada uno un par de naranjas (sobraban). Y de un mix de maní y otras yerbas que trajo Pancho.
Vimos la hora y eran las 12;30 Tarde; le echamos la culpa al ministro Pacheco, de los necesarios cambios de horarios y del atraso nuestro a nuestras casas.

A la bajada nos encontramos con Gonzalo Reutter, el hijo de Andrés. Lo felicitamos por su reciente paternidad, de una mujercita, de nombre Isabel. Conversamos y casi hubo una transacción comercial en torno al Meche de Pancho.

yo, con el Plomo atrás
Mas abajo nos cruzamos con una mujer que me costó reconocer detrás de anteojos y gorro. Ella me ayudó diciéndome que se había dejado las canas. Le pedí se sacara el gorro para ver y celebré la belleza y coraje de dejarse las canas. Siempre me gusta, la verdad. Ella, a unos pasos, se dio vuelta y me agradeció los links semanales, que, me dijo, disfrutaba.

Llegamos con Pancho a los autos, algo cansados, pasadas las 2 de la tarde.
No hubo de mi lado problemas al llegar a mi casa, donde me esperaba una pequeña multitud familiar.