lunes, 16 de febrero de 2015

Diseñando tours en la ruta al cerro Las Papas

Llegué (Eugenio) un par de minutos pasadas las 8:30 al punto de encuentro y ya estaba Víctor y la Paula. Esperamos por si llegaban mas hasta las 8:50, pero seríamos solo los tres en este domingo que prometía altas temperaturas pero algo menos que los dos o tres días previos en que hubo hasta 37° en Santiago.

Víctor y Paula
Decidimos buscar un camino con algo de sombra así que partimos al cerro Las Vizcachas por la entrada de la UC.
Seguimos a Víctor que es ducho en tomas las calles apropiadas para acortar camino y estacionamos frente a las pesebreras en el estadio San Carlos de Apoquindo.
Ahí nos inscribimos, pagamos y partimos por el sendero ya algo conocido para Víctor y para mí pero nuevo para la Paula.

Paula y Eugenio
La conversa se fue por el lado de la experiencia de la Paula de vivir un verano en Santiago y con tiempo libre, ya que hace mucho tiempo los pasaba en Mallín Colorado y ahora con el administrador que contrataron pudo quedarse acá. La subida es suave y con bastante sombra así que no se hacía pesada, nuestro objetivo era el cerro de Las Papas, desde el cual se puede seguir al Las Vizcachas, pero íbamos a tranco lento y conversado. Víctor iba fascinado con su nuevo sombrero que según nos contó no lo acalora ya que es tejido y pasa el aire entremedio.

Paula, le sigue Víctor
Hay varias bifurcaciones en el camino, algunas señalizadas otras no, mucho sendero de ciclistas, otros caminantes -pocos- que se dirigían al Alto del Naranjo.

Seguimos subiendo hasta que llegamos a la parte mas empinada donde buscamos una sombra para la conversa y el picoteo. Víctor compartió un par de duraznos y yo los típicos frutos secos y almendras.

Eugenio y Paula
La Paula nos contó se sus nuevas ideas para sacarle provecho a tanto extranjero que se dirige al sur o al norte pero que pasa por Santiago y muchas veces no se le ofrece algo atractivo.

Ella está pensando en tours temáticos, como un recorrido por los hitos arquitectónicos más relevantes, o por sitios de interés para los amantes de la historia, o a los que se interesen por la naturaleza, o la fotografía de aves o de árboles, etc. Suena muy interesante así que la entusiasmamos a que lo llevara adelante.

Paula y Eugenio
Como a las 11:40 emprendimos la bajada que fue bastante corta.

Un paseo muy agradable, buena conversación y el lugar bien apropiado para días calurosos, nos faltó el agua porque Víctor llevaba hasta traje de baño...

domingo, 8 de febrero de 2015

Tres a la curva 32

Llegamos al punto de encuentro, Pancho, José y Gabriel.
Decidimos ir por la ruta de Antawaya, con la idea de un baño refrescante al final.
Pero nos encontramos con una camioneta a la entrada, de la cual se bajó un tipo, carpeta en mano, que nos dijo que las condiciones habían cambiado y que ahora costaba $ 3.000 por persona y si íbamos a pescar, $ 25.000,-
No aceptamos las nuevas condiciones, dimos media vuelta y nos fuimos a la curva 32, del camino a Farellones.

Pancho y José
Nos fuimos conversando y disfrutando del paseo. Día despejado, sin nubes al llegar. Aire fresco, casi frío en la primera sensación al bajarnos del auto.

Pancho
Nos fuimos por las partes mas altas y no por el sendero tradicional. Idea de Pancho, que se fue a la ida liderado.

Pancho y José
Vistas maravillosas. A medida que transcurría la mañana, nubes fueron apareciendo por las altas cumbres, hasta casi estar completamente nublado sobre nosotros a llegar al auto.

José y Gabriel
Tres hombres solos no podían dejar de hablar de temas económicos, del mundo tomado por el anhelo voraz de ganancia, a veces sin límite, con ricos haciéndose cada vez más ricos y una clase nueva, de los hiper ricos, que se espera en el 2020 sean dueños del 50% de la riqueza del mundo.
Nos gusta la libertad de emprendimiento, pero la falta de valores, la ambición extrema, no han podido ser controlados. Poner limites, bajo qué concepto, cuando las instituciones morales también han sido tomadas por los excesos. Estamos un poco a la buena de Dios, me quedó la sensación.

Pancho
Me llamó la Alejandra Cambiazo para desearme un feliz cumpleaños un día atrasado y aprovechó de mandarle saludos a todos los amigos del cerro. Ella con mucho trabajo de anfitriona del Explora de San Pedro de Atacama.

bajando, José y Pancho
En la ruta de vuelta pasamos a la Ermita a comprar empanadas, donde yo me comí una exquisita de queso champignon, que terminé en la ruta, sentado adelante, en la camioneta de José en la que subimos.

José y más atrás Pancho