domingo, 29 de noviembre de 2009

A los Llanos haciéndole el quite a los ciclistas

Hoy, fue el día de las bicicletas. Mientras subía hacia nuestro punto de encuentro, fui viendo más y más ciclistas que remaban hacia el punto de partida de la carrera que enfilaría hacia Farellones, desde el Mall Sport. Cuando pasé por ahí casi no pude pasar; lo hice siguiendo a otro auto que habría pista entre millares de ciclistas que se aprestaban.

Al llegar a la cafetería de la bomba, me encuentro con la Carmen Gloria y al poco rato llegan la Consuelo, engancho a Andrés Susaeta que venía solo a subir el Alto del Naranjo, y Pancho Balart.
Estiramos nuestro periodo del café pues al menos en dos ocasiones salimos a ver pasar a los miles, de verdad, miles de ciclistas, que entusiastas, aperrados, pedaleaban cuesta arriba. Buena onda; entusiasmo y multitudes. Bravo.

En vista de esta circunstancia en la ruta habitual nuestra hacia el Alto, La Ermita o la Disputada, optamos por encaminarnos hacia Los Llanos. Ya en camino me llama la Consuelo, para decirme que estaban atrapados pues debían cruzar el chorro de ciclistas y no podían. Los esperamos unos minutos antes de partir, eso fue todo.

La conversa hacia arriba con Andrés fue sin parar. Nos fuimos hasta la misma punta, punteando, a buen ritmo, manteniendo la emoción del entusiasmo que nos contagió, mientras mirábamos a los ciclistas.

El día estaba más bien nublado, por lo que el sol no fue tema. Incluso algunas mínimas gotas de agua nos cayeron.

Arriba descansamos un rato, habiendo dos que queríamos seguir hasta los Llanos y dos expresaron su no deseo. Al final yo pedí partir, pues me dio frío y el resto había subido abrigo adicional que se pusieron.

Ricas naranjas, algunas galletas y pasas de la Carmen Gloria, fue el menú del día. Al llegar abajo me di cuenta que en toda la ida y venida no había tomado una sola gota de agua.

Los temas fueron infinitos, siendo algunos de ellos la dietas, la biodanza, los negocios, la innovación, las patentes mineras, las subidas bicentenarias de los caudales cordilleranos y sus destrozos, las historias personales, los porqué, las culturas chilenas, difíciles algunas para la innovación y el emprendimiento, etc.

Un excelente paseo, ejercicio, conversaciones con alta dosis de intimidad y buena onda. Todos quedamos en buen estado para emprender la semana.

Pancho me pasó unas muletas que le pasé a dejar a nuestra amiga coja, la Rebeca, que se repone de su contractura.

Otro tema fue comentar el encuentro social de este grupo, este viernes recién pasado, en casa de Pancho Balart. Un cordial y grato encuentro de esta familia que somos los subecerros.

(+ fotos aquí, aquí y aquí)

Links:
  • Despertando al cuerpo con la: biodanza
  • Libro La Puta de Babilonia de Fernando Vallejo, escritor colombiano (no recomendable para varios)
  • Libro Un Mundo sin Fin de Ken Follet, la segunda parte de Los Pilares de la Tierra.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Ezguince de la Rebeca

Fuimos a esa subida que está camino a la Disputada, muy poco más allá de cuando uno se separa del camino que va a Farellones y a la derecha. Es justo donde hay una entrada a una casa y donde hay unos pinos enormes.

Íbamos esta vez Andrés Reutter, Caco Salazar, Pancho Balart, la Rebeca, la Consuelo, la María Elena del Valle y yo, Gabriel.

Manejé el Mercedes de Pancho y a la ida la María Elena nos contó sus impresiones de su viaje a China, a buscar guerreros de Terracota para la exposición que se viene en el Centro Cultural del palacio La Moneda.
Para mi sorpresa, María Elena está trabajando para este proyecto con mi amigo Enzo Cozzi, experto en China.

Nos dijo que lo que más le había impresionado es este estadio, muestra increíble de modernidad y futuro.

La primera parte del cerro es larga y empinada; un muy buen ejercicio, que varios demandábamos.
Arriba llegamos a un potrerito o claro y el camino se desvía como hacia la izquierda, pasa por una gruta-vertiente y de ahí a la cumbre desde donde se ven las curvas a Farellones al otro lado y Farellones mismo, que está prácticamente a la misma altura.

Arriba, a disfrutar de la vista, en un día semi nublado, lo que lo hizo relativamente suave en cuanto al impacto de sol que ya en esta época del año pega.

Con Caco conversamos un buen rato de nuestro reunión de 40 años de salidos del Grange, donde los encuentros significativos y las reflexiones de nuestras humanidades y la vida abundaron. Conversar con Caco acerca de esta reunión fue un deleite.

Andrés nos contó más tarde de lo que fue uno de sus encuentros del colegio Alemán donde él estudió, en que siendo colegio mixto, dos compañeros de curso se encontraron y emparejaron, siendo gatillante de la separación de uno de ellos.

Bueno, a la bajada, nuestra querido Rebeca dio un paso en falso y rompió algo de su pantorilla que la dejó inmovilizada de su pie derecho, completamente.

Por turnos, primero Andrés y Caco, la cargaron a lapa. Después me sumé yo y así fue el trajín hasta los autos. Espero que la Rebeca esté bien y pase este trance rápido y esté el próximo domingo con nosotros.



domingo, 15 de noviembre de 2009

Primavera en La Hermita

Domingo amarillo, domingo soleado y caluroso, domingo brillante de aire limpio y cielo azul intenso...maravilloso domingo.
Estamos de los infaltables: Pancho y yo, los ausentes son Gabriel que se vá a la playa, mientras la Consuelo a Linares. La sorpresa fué re-encontrarse en la Terpel con un desaparecido Andrés Reutter y mi cuñado Martín Wielandt. Ambos por su cuenta vienen y nos cuentan sus propios paseos y panoramas domingueros mientras comenzamos a subir hacia los tubos de La Hermita.


Bicicletas van y vienen, tantas como dedales de oro amarillos y anaranjados caprichosos que rodean caminos y senderos por todas partes, lucen divinos y coquetos protagonistas de una esperada primavera que llega imponente en estos dias para alegrarnos la vida y calmar los aires de fin de año que dejan a cualquiera sin aliento ni respiro.

El abuelo Andrés, no puede más de alegría gozando a sus nietos mientras Martín cuenta sus subidas a otros cerros con sus hijas y pololos. Mientras ambos nos cuentan sus historias, seguimos subiéndo hasta llegar a una torre abandonada que fotografíamos de inmediato, y no sólo por registrar y postear, sino porque Andrés manifiesta su intención de denunciar este abandono para que la boten.



Mientras observo estos fierros oxidados y amarillos a los que no le veo brillo alguno, porque más me interesa admirar el paisaje inmaculado que los rodea, sin embargo, me impresiona que a mis acompañantes les aflora su mente de ingenieros, ellos con su vista y tacto, reproducen el mecano en sus conversaciones valorando estas construcciones montadas con materiales sólidos y rigurosa técnica que los hace indestructibles, probablemente pasaran años sin desmoronarse ni fatigarse y hasta es probable que se re-utilizen con otros fines, según nos comenta con interés particular nuestro amigo Andrés.





Nuevamente por el filo, observamos hacia el valle una nueva congregación de amantes de música tecno que han pasado la noche en campamento, supongo que agotados por el baile, a esta hora la música suena levemente a la distancia. ¿Será que ya están más civilizados? me pregunto. En anteriores ocasiones, la música sonaba fuerte y no daba tregua alguna a nuestros sensibles oídos que esperaban tiernos sonidos naturales más propios de estos lugares.
Privilegio al fín arriba nos espera la panorámica del paraíso; en el plano caminamos por el sendero entre celestosas cañas largas que terminan en una alfombra de oro de amarillos dedales. Colmados de asombro de ver tanta belleza, nos llama a meditar para sentir y llevar adentro tan glorioso regalo de jardín y primavera.


La bajada no se deja esperar y la hacemos cortita, ráudamente nos deslizamos cerro abajo ayudados por la ventolera y siguiendo la ruta original. Una vez abajo, se siente el calor de una mañana amarilla espectácular, repitiéndo una y otra vez, los incontables adjetivos que salen de nuestros labios con toda naturalidad para describir lo placentero de estas salidas que nos regalamos algunos humanos para compartir y contagiar el entusiasmo de vivir y revivir cada domingo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Flores del Pochoco

Ayer domingo, necesitaba subir temprano y rápido, pues me había comprometido a estar en la Feria del Libro de Mapocho a las 13:30, para el lanzamiento del libro "El Líder Coach, El Cambio en 540 grados", de mi amigo Pedro Flores.

Subi solo el Pochoco hasta un asiento secreto de meditación que tengo, cerca de la punta y lo que hice fue sacar fotos de las flores que abundan en esta época del año.

Aquí va una muestra.































jueves, 5 de noviembre de 2009

Cerro de las Aperturas

Este grupo que sube este día es casi como un núcleo central de este grupo de los subecerros: Pancho, La Rebeca, la Consuelo y yo (Gabriel).
Esto simplemente porque la conversación fluye cual río correntoso.

Un deleite, un regalo.

Nos fuimos a la Ermita. Tomamos la ruta de los tubos de esa central hidroeléctrica abandonada de la Disputada. Y nos fuimos cuesta arriba hasta un mirador hacia el valle de atrás, al sur, donde se celebraba alguna fiesta tipo Woodstock, según nuestra imaginación.

Efectivamente, apenas llegamos a la primera cima, afloró el sonido de la música a la distancia, que venía de la zona de la media luna, pues había cantidades de autos estacionados.

Obviamente habían pasado la noche en animada fiesta, siendo a esa hora no más de las 10 de la mañana. E incluso quizás venían cascando desde la noche del viernes.
Recordamos la memorable fiesta de Piedra Roca, versión chilena de la legendaria Woodstock, a la que algunos de los presentes habíamos ido.

Bueno, ese sonido ambiental que nos acompañó no fue del agrado de todos los presentes, pero varios nos alegramos de esa festiva compañía.

El cerro estaba hermoso. Florido en abundancia. Primavera de lleno. Cielo algo nublado, lo que lo hacía muy grato.

El cerro se nos hizo liviano, mucha conversa, música de fondo, flores y conversa sin parar.

Que más se puede decir. Solamente que bautizamos al cerro como el cerro de las Aperturas, por aspectos privados del fluir de la conversación compartida. Espacios que se abren, vida que se abre, expansión de conciencia.

Hasta la próxima.



La música del día es esta: Bobby McFerrin - Don't Worry Be Happy (link)