domingo, 25 de noviembre de 2012

Corrupción, castración y primavera en el Huinganal

Llegamos esta vez solo tres hombres, Pancho, Dirk y yo, Gabriel.
Que les pasó a las mujeres ?

Decidimos ir a la zona del Club Ecuestre a explorar una ruta no andada.
Dejamos los caballos, perdón, los autos, en el Portal de la Dehesa y seguimos en el auto de Pancho hasta el destino.

Dirk y Gabriel, más close up a las flores
Al poco andar íbamos por un sendero estrecho rodeado de flores por lado y lado. Sacamos algunas fotos.

La conversación animada. Temas de la vida, las parejas, pero uno que me dejó atónito fue esta noticia que tanto Dirk como Pancho habían leído en el diario de esta mañana, acerca de la corrupción a nivel del organismo certificador de las universidades y los rectores de algunas de ellas.
Una sensación de faltas a la integridad graves, en un ámbito tan sensible como es la Educación. Qué vergüenza ¡

Dirk frente a corral con caballos
piño de caballos que nos pasan al galope
La indignación debiera ir en aumento con este tipo de noticias. Pero como es posible que gente bien educada caiga tanto y tan gravemente en fallos a la integridad. Que pasa con los valores en este país o en esta cultura. Los valores han sido descuidados sin duda, fue nuestro acuerdo. Hace falta hacer algo.

Rápidamente llegamos a terreno conocido, a la pata de gallo, donde salen varios caminos y donde últimamente hemos estado tomando el de más a la derecha, para dar la vuelta al cerro de enfrente.
Bueno ese camino tomamos.

Pancho en el quillay donde descansamos
más adelante en la ruta de ascenso, Dirk y Pancho
Hicimos un breve descanso bajo un enorme quillay y seguimos sin parar hasta la puerta arriba y de ahí hasta un lugar cercado con una mesa, donde nos instalamos

en la mesa con vista a Santa Martina
Dirk y Pancho disfrutando del descanso y la vista
Los caballos fueron un personaje muy presente en esta subida. Al principio al verlos en un corral a un lote de ellos, con potrillos incluidos.
Después los sentimos venir al galope bajando de los potreros de más arriba, arreados por un baqueano que nos dijo que los llevaban para castrar a los machos jóvenes. Algunos de nosotros quedamos algo perplejos y cuando vimos que algunos potrillos se habían perdido, les gritábamos que se quedaran ahí, que no siguieran a la manada, pero no hubo caso. El cadalso los esperaba sin posibilidad de escapatoria. Pobres animales, fue la sensación.

de bajada
Dirk nos espera a la sombra de un enorme quillay

viernes, 23 de noviembre de 2012

Algunas Subecerros en la Patagonia


Paula, Janett, Chepa y Manena en el río Baker
Los muchos intentos porque resultara un paseo de los Subecerros a Mallin Colorado dieron un espléndido resultado este mes de noviembre. El fin de semana pasado llegaron hasta estas latitudes la Janet Fuentealba con su hermana Chepa, la Manena Fontova y la Isabel León, amiga de la Manena. Bajo la infatigable coordinación de la Janett, el grupo salió tempranito de Santiago, llegaron a mediodía a Balmaceda y comenzaron su aventura patagónica. Ese mismo día yo había salido de Mallin Colorado a las 6.30 de la mañana, me fui a Coyhaique a hacer múltiples compras y abastecimientos, cuando cruzando la calle principal me las encuentro muy sentadas a todo sol en un rico restaurant del centro. Grande fue la emoción de vernos, nos tomamos una linda foto bajo el sol coyhaiquino y nos despedimos hasta Mallin Colorado.
Bajo el radiante sol de Coyhaique
Luego de varios percances propios de la actividad, llegué cerca de las 12 de la noche de vuelta al lodge, así que nos encontramos al día siguiente en el comedor tomando desayuno. Las chiquillas habían llegado empolvadas enteras, habían visitado la catedral de mármol con mi amigo Pedro Contreras y habían sido muy bien atendidas por el equipo de Mallin Colorado. Estaban listas para comenzar con la primera caminata cerro arriba por el sendero que comienza al lado de mi casa. Con sus buenas aguas, zapatillas, bloqueadores, repelentes de mosquitos, anteojos de sol, bastones, etc etc. partieron y a los cinco minutos las veo de vuelta. La Janett se había enterrado en el barro, ¡es que ha llovido muchísimo últimamente!, y venía a cambiarse zapatillas. La subida no fue fácil, entre el barro y los mosquitos, reconocen que sufrieron, incluso  a los pies del precioso Cordón Contreras y muy a pesar de las bellas vistas que se aprecian desde el sendero. Como siempre, me imagino que las conversas fueron lo principal...bueno, no les paró la lengua durante todo el viaje, eso me consta. Y hubo un cargamento más o menos grande de tallas y risas.....


Al día siguiente partimos junto a los chiquillos que trabajan en Mallin Colorado a conocer el río Baker, la confluencia del Baker con el Neff, cruzamos el puente colgante sobre el Baker Pasarela El Manzano y volvimos a cruzarlo en la barcaza llegando  a Cochrane que tiene un ingenioso sistema de avance mediante la corriente del río. Por la tarde hicimos una buena caminata a orillas del río Cochrane, en el Parque Tamango, donde habita una pequeña población de huemules, que están en extinción. Partimos cuales turistas en safari en busca del animal que decora nuestro escudo nacional, en absoluto silencio, hasta que en la punta de un monte, enmarcado en unas blancas nubes, vimos a un ejemplar de pie observando su entorno.

Fue tanta la emoción y tan clara la vista del animalito, que se produjo una suerte de silencio admirable, nos mirábamos con caras de sorpresa y emoción, a puras muecas para no hablar y terminar con ese momento sublime de observación de la naturaleza. El huemul es un animal patagón, lento, pacífico a destajo, atento, silencioso, amigable. En un momento se movió, bajó a tomar agua y quedó a pocos metros del atónito grupo. No se movía, así que con más confianza nos acercamos y sacamos muchas fotos de bastante cerca, todas en silencio, hablando con muecas,  jejeje entre emoción y ganas de no querer perder un segundo de ese momento único.
La presa del día, el manso huemul

La caminata continuó cerro arriba, cerro abajo, por un sendero muy bien marcado y con preciosas vistas sobre los áridos cerros de Cochrane y hacia abajo sobre el río Cochrane de profundo color azul. Con un ánimo infatigable, las chiquillas Subecerros llegamos a una roca alta, con una excelente vista sobre río y sus tonos azules, verdes, calipsos en las orillas....los jóvenes que trabajan en Mallin Colorado, bajaron al río y se bañaron....desnudos, según dijeron. Por cierto no había un alma en los alrededores, éramos prácticamente los únicos en el parque.
La Janett y la Manena en el parque Tamango
La Chepa saludando con el lago Cochrane al fondo y el río Cochrane más cerca
Cada caminata dio para risas, conversas, tallas y emociones ...también hubo silencios el fin de semana, silencios rodeados de mucha belleza, y mucha admiración, por el colorido del Baker, la cercanía del huemul, el calipso de las catedrales de mármol. 


Yo disfruté de ver a mis amigas Subecerros en mi lugar, en mi Mallin Colorado. Espero que haya muchos caminantes y amantes de las montañas y buenas conversas que se vengan a conocer esta hermosa región de Chile. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

La vuelta del Club Ecuestre al revés

Diez nos reunimos al lado de la ex YPF, que hoy se encuentra con trabajos fuertes de movimiento de tierra, por lo que la apertura de la bomba, creemos es cosa de poco tiempo.

Añadir leyenda
Pancho, firme ahí, yo con las Duracel al 20% después de dos trasnoches seguidos bien comidos, la Isabel con Eugenio, la Marisol Rozas, la Antonia Staforelli, Blanca, una amiga de la Marisol, la Consuelo, y esta pareja de la que en este momento no me acuerdo de sus nombres, que llegaron en moto.

Optamos por la misma vuelta del domingo pasado pero en sentido contrario. Dejamos parte de los autos en el estacionamiento del Mall de La Dehesa y nos fuimos al estacionamiento del Club Ecuestre Internacional.


La primavera sigue bullendo, con una vegetación a nivel de piso robusta, alta y florida. Los bichitos que vuelan en abundancia y los pájaros felices con tanto alimento. Sol radiante, brisa fresca, calor amistoso.

Lo principal del día serán las conversaciones.


La más importante para mi fue esta de SER, de que te dejen ser, y algunos que van quedando que tratan de imponerte como debes ser, según reglas estrictas que vienen de otro lado en relación al propio ser.

Esto me recuerda esa antigua frase de la época de Shakespeare, To be or not to be. Y pienso, la verdad seguimos en los mismos temas. No nos dejan SER. Nos dicen "bien" o "mal" a todas tus conductas. Hasta cuando !


Dejémosnos SER de una vez por todas !

Esa fue una.


Pasé al par de arquitectos que iban en animada conversación de temas de urbanismo, que pensé por suerte que hay gente que se ocupa de todos los temas de la vida en comunidad, pues yo con ellos, pasé de largo.
Si podríamos habitar ciudades como ... (se me borró de aquí para adelante)


domingo, 11 de noviembre de 2012

Club Ecuestre, vuelta completa

Subiendo por la Kennedy recibo un telefonazo de la Marisol, que me cuenta que a la altura del Mall del Deporte (ex), está cortado y hay miles de ciclistas. Después sabremos que hay carreras hasta Farellones y se esperaban 3.000 ciclistas.

Acordamos reunirnos en la Petrobras de Canta Gallo. Llamo a Pancho que ya está en el punto de encuentro y le digo las noticias. Esperará un rato por si llega alguien más y bajará a nuestro encuentro.

Paula, Dirk, Antonia, Marisol, Pancho
Dirk llamará también y lo pauteo. Al final seremos la Marisol Rozas, Antonia Staforelli, Paula Nordenflicht, Pancho, Dirk y yo, Gabriel.

En vista de los cierres de caminos, optamos por el Club Ecuestre de la Dehesa. Dejamos parte de los autos en el Portal de la Dehesa y seguimos en dos autos.

Pancho, Antonia, Paula, Gabriel, Dirk
Arrancamos cerro arriba por la calle de más a la izquierda. Hasta un cruce de tres caminos donde había unos ciclistas que nos sugirieron la huella de más a la derecha.
El cerro florido, con el pasto verde frondoso y alto como nunca. Manchones amarillo de flores. Paisaje hermoso, el canto de los pájaros abundante. Cielo completamente despejado.

un alto a contemplar un potrillo
close up a la escena
La Marisol contó un buen pedazo de su envidiable viaje a Europa, con escala en Suecia y llegando incluso hasta San Petersburgo. Contaba y nosotros escuchábamos, imaginando quizás las escenas que ella describía, mientras caminábamos.

La pendiente aumentó y el grupo se silenció. Suele pasar, cuando la pendiente es fuerte las energías se concentran en el esfuerzo del ascenso.

Antonia Staforelli
Antonia maravillada con este cactus con flores rojas
Llegamos a una cumbre después de una buena caminata sin parar y vimos el otro lado, siendo este para nuestra sorpresa, Santa Martina, muy cercana.
Paramos un rato a descansar, tomar agua, algunos se sentaron.

Las tres mujeres y un cactus
Dos psicólogas en el grupo y un coach, favoreció ciertos temas más profundos del alma, las parejas y la sexualidad humana. Conclusión, los formatos de parejas después de los 50 son cualquier cosa, que sea del acuerdo de la pareja y donde cada parte sienta que su ser puede ser y tiene el apoyo del otro para su crecimiento. Eso.

Pancho, Antonia y de pie Paula
Rodeamos el cerro por detrás en relación al Club Ecuestre, yendo hacia el oriente. En un punto el paisaje era tan hermoso, la vista tan fantástica que buscamos una buena sombra con esa vista e hicimos nuestra detención de cumbre. Comimos naranjas y frutos secos de la Antonia.
Pasó un tipo a caballo y nos dio las señas para retornar al Club Ecuestre, sin tener que devolvernos.

Paula y Marisol
Marisol trae a colación una invitación que hizo Javier Cox (javiercox76@gmail.com), subecerro y Director de América Solidaria, para una cena en la Casona de Las Condes, mañana lunes a las 19:30 con entradas a $13.000, de celebración de los 10 años de un lote de organizaciones solidarias. Si alguien quiere más antecedentes se puede comunicar conmigo o con Javier Cox.

hombre a caballo
Continuamos nuestro camino hasta encontrar el sendero de descenso, justo donde había un padre con su hijo, que nos dieron las últimas indicaciones.

El descenso fue pausado por la pendiente y lo resbaloso del terreno en ciertas partes, pero la conversación en dos grupos de tres, hizo que llegáramos al Club Ecuestre antes que los temas se hubieran completado.

Un grupo perfecto, una ruta perfecto, un día perfecto, una época del año perfecta. Hasta se me hizo corto.

descenso

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Saludos de la Mabel desde Rancagua

Nuestra querida amiga Mabel Ruidiaz que migró a Rancagua, nos manda saludos a los subecerros y envía fotos de un viaje que hicieron a Yosemite Park en EEUU, en que muestra que sigue subiendo cerros.

Sergio y Mabel
Mabel y Sergio, luego Felipe, hijo de la Mabel, con Denise su polola

lunes, 5 de noviembre de 2012

Dos amigos por las Varas

Solo dos amigos se encontraron en la Terpel ayer domingo, Pancho y yo, Gabriel.

Y, nos fuimos a Las Varas con la intención de hacer una ruta distinta, con mejor paisaje, según Pancho.

Vimos que donde están estacionados los autos antiguos, que alguien habilitó y está usando el Taller que hay ahí. Dejamos el auto poco más allá y tomamos la calle que sale a la derecha. Rápidamente nos encontramos con una puerta nueva, negra, bien cerrada, con alambre púa en las partes altas.
Oye Pancho, esta puerta es elocuente, dice "no pasar". No te preocupes, por acá, por el lado, hay un sendero. Dicho y hecho, en 30 segundos estábamos al otro lado de la puerta, tomando un camino por el que nunca había andado, que sale justo hacia la derecha.

Pancho en el anfiteatro
otra vista
Efectivamente la vegetación, los bosques de pino y las casas abundaban. Casas con varios perros, muchas veces policiales alemanes, que nos ladraban rabiosos a nuestro paso. Poco grato.

Llegamos a la cumbre más bien rápido y seguimos adelante hasta dar con el famoso anfiteatro del que tanto había oído hablar y que al verlo me pareció pequeño, pero excelentemente ubicado y bien hecho.
Me cuenta Pancho que en otra ocasión había un par de personas practicando alguna perorata en alemán con gran entusiasmo, con unos pocos amigos de espectadores. Osea, se usa y se hace teatro aquí.

subiendo a campo travieso; abajo la ciudad
Seguimos a unas antenas que están más arriba, donde Pancho comentó la mala calidad de las pinturas de estas que figuraban todas descascaradas, diciéndome que él, con su marca de pinturas Delfin, poseía calidades superiores. Y pelamos mal a los barateros que con tal de salir del paso compran lo más barato y reciben la paga por el trabajo realizado.

Pancho llegando a la cima
Al volver sobre nuestros pasos y llegar a un cruce, vemos a unos perros sueltos, los que por suerte se abalanzaron sobre los perros de una casa vecina y no contra nosotros.
Nos metimos por una especie de puerta abierta y de repente escuchamos a una mujer que gritaba, "hei, ustedes los de las poleras naranja y blanca" ... Retrocedimos y nos encontramos con  una pareja, dueña de los perros, que nos dijeron que andábamos por terrenos privados y nos preguntamos por donde habíamos entrado. El tipo me reconoció como del Pochoco y me dijo amistosamente que anduviéramos con cuidado por esos lugares, pues el hijo del sueño es medio loco y dispara y después pregunta.

en el punto final de la canaleta
Optamos finalmente por arrancar por una huella bien marcada que se descolgaba hacia el lado de la ciudad, bajando poco a poco hacia las casas. Y, a medio camino, nos tiramos a campo travieso cerro arriba a encontrar los senderos del otro lado de las casas, más hacia el sur. Subida escarpada, nos puso en tensión nuestro estado físico, pero llegamos arriba sin mayor problema.

en las torres de alta tensión
De ahí, poco más adelante, llegamos al tranque donde termina el canal que pasa por la ruta del Alto del Naranjo y seguimos un poco cerro arriba y después siempre bajando y cruzándonos con los ciclistas en abundancia.

empezando el descenso
Nos volvimos a encontrar con la pareja inicial con la que nos detuvimos a una cordial plática.

Una mañana soleada, primaveral, de buena conversación entre dos amigos. Impagable.

ya en el camino de bajada

sábado, 3 de noviembre de 2012

Solo a las Aguas de Ramón

Mañana domingo voy al cerro; 8:30 donde siempre.

El viernes me escapé solo a las Aguas de Ramón. Llegué y me llamó la atención que el estacionamiento estaba a punto de llenarse y había cola frente a una mesa donde se pagaba y uno se inscribía.

la cola en la entrada
Arremetí con fuerza cerro arriba, en esa primera parte que pasa un pequeño puente de madera, donde la pendiente es de franco acenso. Iba gente adelante y gente que me seguía. Eso me pone de inmediato en la dinámica de la competencia. Curioso no?

dos adelante
El pasto está frondoso y en partes tira a cerrar un poco el camino. Las lluvias y el sol son el santo remedio para todos los males de la vegetación de estos parajes.
Aparte de que estamos en primavera y las flores abundan.

el río abajo
El trayecto es bastante plano después del primer tramo, con pequeñas subidas y bajadas hasta llegar al lugar de descanso o picnic a orillas del río, con cascadas e instalación de baños públicos.

Mucha gente, la que noté más en la bajada, pues iba contra el transito, que en la subida, que iba a la par con la corriente del momento.

flores en la ruta
Seguí más allá de la zona de pic-nic anterior, subiendo hasta un bello mirador y poco más allá, el cruce del río; subí aguas arriba y me instalé en lo que se podría llamar una pequeña playa solitaria. Ahí descansé y tomé agua en abundancia de la que llevaba.

en el  sector de picnic
cartel en el sector de picnic
Le tomé un video al agua del estero en movimiento, que fue para mi un relajo contemplar.


La vuelta fue consciente del verdor y florido de la naturaleza, el abundante canto de pájaros, y los grupos de personas que venían en sentido contrario, con muchas parejas, familias y grupos de jóvenes. Mucha gente.

Llegué temprano a mi casa para ducharme y partir con mi mujer e hija a almorzar adonde Doña Tina al Arrayán. Excelente inicio de viernes.

hasta aquí llegué, hasta el cruce del río