domingo, 29 de marzo de 2009

Lo femenino y masculino en pleno

Nos reunimos puntualmente temprano en esta mañana de domingo otoñal un poco más fresca y por lo tanto más agradable en estos tiempos en que uno ya no quiere más calor. Lo realmente caluroso de esta ocasión fué la aparición de Mabel que sorpresivamente después de muchas lunas llegó con Pancho. Llegaron también a la Terpel Gabriel, la Consuelo y yo.


Partimos al famoso paseo en los cerros del camino a la Diputada, es un lugar especial ya que en contadas ocasiones vamos porque es un poco más lejos y eso le dá un toque sagrado o misterioso y mágico al lugar. Por lo menos para mí, tiene algo que me inspira y lo tengo catalogado entre mis preferidos.

El grupo de buenos amigos en contacto con este valle que desde el comienzo hasta el final, la energía de las palabras nos llevaron a terrenos locuaces de generosas conversaciones en torno a lo masculino y femenino...tema que traía en la mochila fresquito por haber sido tratado con el grupo de cultura al que pertenezco.
Gran tema que nos hizo a todos detenernos varias veces en el camino porque las ideas, creencias, prejuicios teorias afloraron con fuerza removedora por todos lados.

Que el equilibrio natural de ambos géneros se lograría siempre y cuando estos puedan conectarse y compartir roles sin temor a la competencia entre ellos. Lo verdaderamente importante es entender que lo femenino y masculino se complementan. Desde otro ángulo, también saber reconocer en uno mismo lo que nos identifica como género y conocer y adoptar lo que nos falta para ser personas más integradas.

Este tema marcó la mañana y esto quedó graficado en actitudes y comportamientos de los masculinos y las femeninas durante el trayecto. Ellos demostraron sus formas de liderar el camino: Gabriel usa su fuerza y picardía más que su sabiduria para mantenerse adelante , mientras Pancho menos competitivo y adaptable se ajusta a el ritmo del grupo y prefiere liderar las subidas y permanecer atrás en las bajadas cuidando la retaguardia. En cambio nosotras las femeninas, queremos ser líderes pero nos desautorizan con sólo una mirada y nos ponen inseguras hasta que declaramos y pedimos respeto y confianza...lo que causa mucha risa a todos, pero la capacidad la tenemos que demostrar siempre.

Total todos los caminos conducen a Roma.!!!

En la roca-cumbre nos olvidamos completamente de géneros y nos salió lo "niñ@" de adentro ya que nos comimos todo: las frutas de la Mabel, las naranjas de Pancho y los manies de la Rebeca...no dejamos nada en el plato. Luego nos pusimos a hacer puntería tirando piedrecitas/otas al vaso plástico de las frutas. Porsupuesto que los masculinos nos ganaron por su experticia en punteria desde que practicaban el tiro al blanco por siglos. Aunque la Mabel en representación de las mujeres, apuntó varias veces...!Bien!!! ídola!! (Necesitamos confianza y respeto para seguir practicando).

Al bajar, la curiosidad femenina nos hizo detenernos al ver unos árboles que no pudimos identificar por lo que la Consuelo se llevó una muestra para investigar su nombre.


Inolvidable paseo que terminamos en la nueva casa de Mabel y Sergio acá en Santiago. Muy lindo espacio familiar contruído con el amor y la dedicación de esta feliz pareja.

Una vez más me fuí a casa con la sensación de haberlo pasado muy bien; sabrosas conversaciones, rica la fruta, el bajativo en la terraza de la Mabel y??? !qué más se le puede pedir a la vida???

martes, 24 de marzo de 2009

Con Susumu de fotógrafo por la primera canaleta

Esta vez tuvimos a un nuevo subecerro, Susumu Sugiura, amigo y compañero de los grupos de Desafío.

Solo llegó la Rebeca del grupo habitual, pues Pancho andaba en la costa y la Consuelo y María Elena se fueron a Vilches por el fin de semana a hacer unos ascensos más ambiciosos, con los del DAV.

Ah, mi hija me suplicó que le dejará mi cámara de fotos así que ocurrió que Susumu andaba con tremenda máquina y fue él el fotógrafo. Nunca había salido en tantas fotos. Aparte de la vergüenza, decidí empezar a considerar someterme a régimen prontamente.

Tomamos la ruta de la primera canaleta, para subir por esa ladera que mira a la cascada de Vallecito y retornar pasando por algún pozón de las aguas que surten a esa misma cascada.

Susumu no puede ser mejor compañía, así que la conversa y disfrute del paisaje fue todo el tiempo.

Uno de los tema que trajo a colación Susumu fue el de la astronomía y quedó de enviar unos links que él visita periódicamente y a través de los cuales se puede navegar por el cielo como quien usa Google Maps: World Wide Telescope, Stellarium, Celestia.

Disfruté el chapuzón en un frío pozón. El agua estaba tan helada que me dio para dos inmersiones y salida. Un verdadero electroshock, que completa la verdadera terapia que son estas subidas a los cerros.

En los faldeos de Vallecito nos encontramos con un grupo que hacia ejercicios de uso de piolé en situaciones de caída. Ahí nos instalamos a compartir y ver como se empolvaban hombres y unas pocas mujeres. Buena onda animada por un entusiasta y alegre líder.

Ya bajando nos encontramos con Tito López que venía de subida con un amigo. Nos detuvimos a conversar y sacamos algunas fotos. Esto empieza a ser señal que Tito vuelve a los cerros, espero.

Un exquisito paseo de día domingo de fines de verano, de un grupo muy grato de tres.



domingo, 15 de marzo de 2009

Con Marcela Molina y Carlos Salazar al Alto

Hoy le dimos la largada con Pancho a la temporada de cerros después de las vacaciones. Todos hemos estado medio ausentes, los habitués, de estas domingueras subidas a los cerros.

Hoy además inauguramos las nuevas instalaciones de la cafetería en la bomba Terpel. Los mismos cafés a los mismos $ 500 que nos acompañan en la espera del grupo. Los asientos se pusieron más cómodos, especialmente unos del fondo que tiene verdaderos sofacitos donde acomodarse. Bien bueno quedó el lugar.

Apareció el Tito ! Tito López. Llegó de sorpresa y nos acompañó un muy breve tramo de la subida del cerro. Un grato re-encuentro.

Aparecieron varios nuevos: la Marcela Molina, que nos movió a practicar el inglés y a disfrutar de un buen inglés british antigua reserva; Carlos Salazar, pintor, compañero de curso de Gabriel, del colegio, y su amigo Edmund, otro medio gringo, residente en Chile desde hace tanto años que él ya se siente chileno, pero su pinta y forma de hablar lo traiciona irremediablemente.

Martín Wielandt, empieza a ser ya parte del equipo, aunque poco lo vi, pues junto a Consuelo y María Elena arrancaron para el Alto mientras la mayoría del grupo se viró a una agradable caminata por la orilla de la canaleta aguas arriba.

Solo me falta nombrar a Pancho y la Rebeca.

Hubo cambio de horario la noche anterior, así que subimos a las 8 que eran las 9 antiguas. Quizás por eso sentimos tanto calor a la vuelta, a pesar de que varios nos bañamos o remojamos en el canal.

Nos detuvimos un minuto al lado del eucalipto cortado, cosa que Carlos aprobó para mi sorpresa, hablando pestes de los eucaliptos. No estaba en su repertorio, los gratos momentos de descanso y buena conversación que tuvimos a su sombra.

Eché de menos la presencia de Martín en la subida, pues tiene la gracia de hacerme reír a carcajadas, cosa que hizo mientras estuvimos en el café de la Terpel.

Nos instalamos en una zona sombreada a la orilla de la canaleta, donde la buena conversación y las bromas llenaron el espacio, con un Carlos artista y locuaz llenando el espacio.

La alegría e inteligencia de Marcela, más lo chispeante de Carlos y las intervenciones de Edmund, nos tenían a los habituales mas bien como observadores entretenidos.

Mucho calor a la bajada, donde nos volvimos a encontrar con la María Elena, que se había adelantado de la Consuelo y Martín.

Un excelente inicio de temporada, acordamos con Pancho al llegar a los autos.

viernes, 6 de marzo de 2009

Con Wielandt y Kutscher al Alto

Los últimos dos domingos he subido al Alto del Naranjo, en un caso con la María Elena y el siguiente con la Rebeca y un buen grupo de buenos amigos. Apareció el cuñado de la Rebeca, Martín Wielandt, su antiguo socio Arturo Kutscher, su hija Jani y dos amigos mas que obviamente no recuerdo sus nombres; uno de ellos con su hijo, estudiante de arte, que arriba en el Alto se preparó un sandwich increíble, que llevaba lechuga, pepinillos, queso y pan de molde.

Subimos rápido. Resultó ser un grupo más experimentado que nosotros por lo que terminé la mañana bastante cansado, pero bien como ejercicio.

Wielandt es un animado conversador que nos hizo reír a carcajadas más de una vez.

El día estaba traslúcido; había llovido torrencialmente el día anterior, incluso con truenos y relámpagos en las zonas cordilleranas de la ciudad. El suelo estaba firme y el aire más fresco que lo habitual. Ni se nos pasó por la mente bañarnos. Quizás fue también por que acompañábamos a Kutscher que necesitaba llegar temprano a un almuerzo que se celebraba en su casa.

Estaré dos semanas fuera, así que retomaré mis paseos a los cerros con estos amigos en tres semana más.