miércoles, 28 de agosto de 2013

Paseo a Parque Nacional La Campana

El domingo 25 de agosto fuimos a una caminata por el Parque Nacional La Campana.
La salida de Santiago fue a las 9 de la mañana e ingresamos al parque por la entrada de Ocoa. Luego de cruzar la entrada al parque tipo 10:30 y pagar los $ 2.000 por adulto y $ 1.000 los niños (menores de 18 años), nos dirigimos a estacionarnos a la zona de camping más lejana de la entrada.

El grupo consistía en Arturo Kutscher y su familia (la Coty, 3 hijas y 2 pololos),  el cuñado de Arturo, Pablo Reyes y sus dos hijas más una niña de Alemania que está de intercambio, la amiga de la familia Cristina Gamper y su hija, y otra amiga, Angela Pörschmann, su hermano Ulrich (Ulo) y sus dos hijas.

El día estaba especial para la caminata, ya que estaba un poco nublado y no hacía frio ni calor.

El grupo mientras esperábamos la llegada de Angela y familia.

Una vez que todos llegaron, cargamos las mochilas con el almuerzo y nos encaminamos hacia “la cascada”, tomando por el atajo. El atajo cruza una zona de mucha vegetación, ideal para recorrerlo en pleno verano para arrancar del calor.

Ingresando por el atajo
Tamara y Cristina
Angela y Ulo
Arturo y Coty
El camino es bastante ancho y con una pendiente suave. Nos topamos con algunos ciclistas que venían bajando. Existen lugares con fuentes de agua “tomable”,  que la traen por cañerías desde vertientes en zonas más altas. Por todos lados estaba lleno de palmas chilenas y a la salida compramos los coquitos.

Mirador frente a la cascada
Cascada
Una vez en “la cascada”, luego de las fotos, nos instalamos a almorzar sentados en las piedras, con una linda vista con muchas palmas chilenas.

Descanso y almuerzo sobre la cascada
Martina y Pablo

Habiendo terminado el descanso, el grupo se separó en dos. Algunos seguimos el segundo tramo hasta la mina y el resto volvió al camping. El camino a la mina se mantiene con una pendiente suave y la referencia es un bus abandonado, que nadie se explica cómo llegó hasta ahí.

Luego de más de 3 km de caminata, finalmente llegamos a la mina. Algunos bajaron hasta el bus y luego se internaron en la mina hasta donde ya no se veía nada por la oscuridad.

Alejandra, Vicente, Maca y Ulo arriba del famoso bus
La vuelta de la mina hasta el camping fue más rápida y una vez que todos hubieron llegado tomamos la foto de rigor y emprendimos el regreso a Santiago alrededor de las 17:30.

El grupo completo, fuimos 17
Arriba; Coty, Arturo, Jani, Angela, Gabriela, Ulo, Martina, Hannah y Katrina
Abajo: Guille, Maca, Jose, Pablo, Micaela, Vicho, Cristina y Tamara
A continuación los recorridos de ambos tramos:

Tramo 1 hasta la cascada
Tramo 2 hasta la mina

lunes, 26 de agosto de 2013

Al Huinganal con danza incluida

El día anterior había pronóstico de lluvia, pero no llovió.
Hoy, estaba con nubes altas, bastante claro el día, con bruma y smog probablemente. Y bastante frío.

Andrés, Anne Marie y Pancho
Llegamos ocho al punto de encuentro. Después se sumó Francisco Toyos.
Llegaron visitas con años que no venían, como Andrés Reutter.
Aparte de los ya nombrados, estaban Pancho Balart, Eugenio y la Isabel, Anne Marie, Dirk, Martín Wielandt y yo, Gabriel.

Isabel, Dirk y Eugenio
En vista y considerando del tráfico hacia las canchas de ski, se acogió de inmediato la propuesta de la Isabel, de ir pal lado del Huinganal; caballerizas.

Dejamos varios autos en el Líder más abajo y nos apretujamos en un par de autos.

Martín y Francisco Toyos
Partimos liderados por Pancho por lo que parecía una subida por la habitual bajada, pero tomó la calle a la izquierdo poco antes del desvío, por lo que terminamos haciendo una vuelta al cerro tradicional.

Francisco, Andrés, Pancho, Isabel, Dirk y Gabriel
Hicimos una parada en la mesa de la gruta, donde nos comimos compartidamente, el alimento que todos trajeron.

en plena danza Paneurítmica bajo la dirección de Anne Marie
Lo destacado de la subida, fue que iniciando el descenso, nos desviamos a una planicie con charco, donde la Anne María dirigió un ejercicio de danza sagrada, con música puesta por ella incluida.
Muy bonito, causando sensación, pues los grupos que pasaban se detenían a ver este espectáculo.
Paneuritmia, creo que se llama, la danza que Anne Marie venía de practicar en un reciente viaje a Bulgaria del que nos contó algunas de sus peripecias.

qué te parece ?
Bueno, un ameno día, entre buenos y viejos amigos y amigas.

martes, 13 de agosto de 2013

A tocar la nieve del Alto del Naranjo

Aparece Arturo con su mujer, la Coti y su gran amiga, la Loreto; llega Dirk, Eugenio y la Isabel, Pancho y yo, Gabriel. Somos nuevamente ocho.

Se ve cielo hacia la costa, que a medida que avanza la mañana se irá cerrando. La ultima etapa de la subida será con más bien gotas de agua cayendo, que lluvia propiamente tal.

Isabel, Gabriel, Coti, Arturo, Dirk (atrás), Pancho y Loreto
Nos fuimos al Alto del Naranjo con planes de rutas alternativas por ahí, pero finalmente tomamos la clásica con una buena fracción del grupo llegando al Naranjo/quillay y creo que tres, se quedaron esperándonos un poco antes.

Coti, Loreto, Gabriel, Dirk, Isabel, Eugenio, Pancho
Pagamos los $ 1.500 que se cobra y nos inscribimos uno a uno en la lista de ingreso. Arriba en la cumbre nos toparemos con un tipo bien conversador, que terminó siendo un empleado del sistema que cobra, que tiraba a hacer de guía de paseo, sin que nadie se lo pidiera y sin saber él, que varios de los presentes sabíamos más que él de todo lo que nos indicaba.

Gabriel, Coti y Dirk
Fue una subida pesada. El esfuerzo para llegar al Alto es mayor que el habitual que hacemos. Yo quedé cansadito. Cómo habrán quedado las nuevas, que debo decir, tenían al parecer bastante buen estado físico.
La Coti y la Loreto eran amigas de la época del colegio, de las Monjas Inglesas (no sabían inglés), una de ellas profesora de matemáticas y la otra parvularia.

subiendo empinadas laderas
Me sorprendió que no conocieran Khan Academy, que como herramienta de apoyo para clases de matemáticas debe ser espectacular, teniendo en cuenta que tiene ya como 1.200 videos traducidos al español (link). Les conté de los videos de la revolución francesa y guerras napoleónicas que disfrute ahí (link), etc. Un sitio a rastrojear especialmente si se es profe.

en este punto nos comimos las meriendas porque pensamos que
hasta ahí llegábamos; pero seguimos
Había gente acampando a la orilla del quillay del Alto, que no estaban, por lo que supusimos andaban en la ruta del Provincia, cosa que al representante de la empresa de cobra no le gustó mucho, pues ya empezaba a gotear y el frío, de hecho no nos permitió estar mucho rato quietos ahí; aparte de la hora, tipo 12.

vista de la ciudad y nosotros algo nublados
marido y mujer
Había nieve en el plano del Alto como se puede apreciar en la foto más abajo.

Pancho y Eugenio conversan en un descanso en la canaleta
De aquí para adelante son mis fotos. De aquí para atrás son de Arturo.

Pancho, Dirk y la Isabel
Arturo y la Coti en la recta final
vista de Santiago
llegando al quillay
la nieve presente en el Alto del Naranjo

lunes, 5 de agosto de 2013

Meditación en la cumbre de Las Varas

Amaneció nublado y frío, pero el día podía evolucionar en cualquier sentido, incluso a lluvia. Pero evolucionó a abrirse, con un horizonte cargado pal norte, totalmente despejado.

Aparece sorpresivamente Arturo Kutscher y su hija Alejandra, estudiante de segundo año de medicina. Juntos despertamos a Pancho que dormía en su auto.
Luego llegan la Clara y la Antonia con la Marisol, las psicólogas. La Antonia trae a un amigo, Alvaro Hermosilla, que viene por primera vez.
Conmigo, fuimos ocho.
Pancho, Clara, Marisol, Gabriel, Antonia, Alejandra y Arturo
Pancho propuso ir pal lado del Alto del Naranjo, hacia la derecha. Las mujeres desviaron el objetivo hacia Las Varas.
Llegamos y la señora que cobra aun no llegaba. Nos cobraría a la vuelta, luca por persona; regateos nuestros mediante.

Pancho, Arturo, Alejandra y Clara
Arrancamos hacia la izquierda y antes del tranque, Pancho propone tomar la calle que iba pal otro lado.
Nos dirigiremos a la cumbre habitual en animada conversa y en general buena fila india.

fila india
Recuerdo haber conversado con Marisol de cursos a los que va ella, en algo Ready, acerca de cultura latinoamericana, Jung y otras cosas, y yo le hablaba de lo que había aprendido de Salvador Dalí motivado por el curso de Introducción al Arte de Coursera.

Arturo, Pancho, Antonia, Marisol, Gabriel, Alejandra y Clara
Mínimo descanso en la canaleta y seguimos rápidamente a la cumbre más cercana. Algunos, querían ir más lejos.

Al llegar a la cumbre, nos pusimos del lado de los cerros y a pedido de la Antonia dirigí un ejercicio de meditación (segunda vez que lo hacemos ahí), que fue bien valorado.

en primer plano, Alvaro Hermosilla
Comimos naranjas y manzanas, aparte de probar el menjunje de Pancho (mezcla de Coca-cola con otras yerbas), muy rico.

Salió a colación el grupo ProVida de Brasil, de desarrollo personal donde se imparten también técnicas de meditación.

Antonia y Alvaro, Arturo y Alejandra, Marisol, Pancho y la Clara
Al bajar seguimos derecho y pasamos por el tranque, para que los que nunca habían venido por estos lados, lo conocieran.
Poca agua, vía cruzis, que termina en una cruz con asientos en un pequeño monte del otro lado del tranque.
Se nota que hace tiempo que hay poca agua, pues la vegetación de los costados se ha extendido hacia abajo por los bordes.

bajando
Fue un buen día, que empezó más bien frío y terminó casi caluroso. Un buen grupo con varias instancias de risas a carcajadas, aparte de la buena conversa. La meditación en la cumbre empieza a ser una incorporación que le da a la experiencia un toque interesante.