domingo, 22 de noviembre de 2009

Ezguince de la Rebeca

Fuimos a esa subida que está camino a la Disputada, muy poco más allá de cuando uno se separa del camino que va a Farellones y a la derecha. Es justo donde hay una entrada a una casa y donde hay unos pinos enormes.

Íbamos esta vez Andrés Reutter, Caco Salazar, Pancho Balart, la Rebeca, la Consuelo, la María Elena del Valle y yo, Gabriel.

Manejé el Mercedes de Pancho y a la ida la María Elena nos contó sus impresiones de su viaje a China, a buscar guerreros de Terracota para la exposición que se viene en el Centro Cultural del palacio La Moneda.
Para mi sorpresa, María Elena está trabajando para este proyecto con mi amigo Enzo Cozzi, experto en China.

Nos dijo que lo que más le había impresionado es este estadio, muestra increíble de modernidad y futuro.

La primera parte del cerro es larga y empinada; un muy buen ejercicio, que varios demandábamos.
Arriba llegamos a un potrerito o claro y el camino se desvía como hacia la izquierda, pasa por una gruta-vertiente y de ahí a la cumbre desde donde se ven las curvas a Farellones al otro lado y Farellones mismo, que está prácticamente a la misma altura.

Arriba, a disfrutar de la vista, en un día semi nublado, lo que lo hizo relativamente suave en cuanto al impacto de sol que ya en esta época del año pega.

Con Caco conversamos un buen rato de nuestro reunión de 40 años de salidos del Grange, donde los encuentros significativos y las reflexiones de nuestras humanidades y la vida abundaron. Conversar con Caco acerca de esta reunión fue un deleite.

Andrés nos contó más tarde de lo que fue uno de sus encuentros del colegio Alemán donde él estudió, en que siendo colegio mixto, dos compañeros de curso se encontraron y emparejaron, siendo gatillante de la separación de uno de ellos.

Bueno, a la bajada, nuestra querido Rebeca dio un paso en falso y rompió algo de su pantorilla que la dejó inmovilizada de su pie derecho, completamente.

Por turnos, primero Andrés y Caco, la cargaron a lapa. Después me sumé yo y así fue el trajín hasta los autos. Espero que la Rebeca esté bien y pase este trance rápido y esté el próximo domingo con nosotros.



1 comentario:

  1. A pesar de la caída, yo lo pasé muy bien con el grupo...fué muy bueno escucharlos y las conversaciones estuvieron especialmente entretenidas y "significativas".

    La bajada fué lo díficil y doloroso para mí, pero agradezco muchichisísimo al grupo por su solidaridad y preocupación demostrado. Un abrazo grande a "los burros" que me cargaron. Ustedes no se imaginan lo felíz que me siento de tener amig@s como ustedes. !Son lo máximo!

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