
No se porque me acuerdo de ciertas conversaciones en que participé mientras subía. Esa de los errores, que el error en una acción que emprendemos suele ser un error a posteriori, pues en el momento de la decisión, no parecía un error; en general.

En la subida y bajada, tuvimos que pasar por unas zonas congeladas, donde los resbalones estuvieron a la orden del día.

Fuimos al cerro este domingo, la María Elena, Pancho Balart, la Rebeca, la Consuelo, Daniel, amigo de la María Elena, mi hija Andrea, su pololo Raimundo y su perra Chofa, coquer, .. y yo.
Día de sol maravilloso. Harta gente. Un descanso delicioso en la cumbre; brisa que se hacía sentir y se dejaba disfrutar.




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