lunes, 5 de mayo de 2008

Al Manquehue por La Dehesa



Este domingo fuimos Pancho Balart y yo al cerro Manquehue. Para Pancho un cerro muy conocido ya que en sus comienzos de "subecerro" lo recorre innumerables veces con Francisco Toyos y Carlos Valdivieso. En el camino me fui enterando de las muchas rutas que para llegar a la cumbre tiene. Nosotros subimos por la ruta de la Dehesa que al parecer no es tan conocida como otras.

Para mi fué una novedad ya que como la mayoría de los miles de habitantes de Santiago, nunca había subido. Ambos estábamos con ánimo de hacer una caminata fácil o hacer un estilo "paseo". Le propuse el Manquehue pensando que era un "cerro corto, bajo, fácil" y muchos adjetivos menos preciadores de este imponente cerro que divide la urbe santiaguina.

De a poco y tranquilamente nos fuimos entre conversaciones y paradas para observar el fabuloso paisaje que con la altura iba ganando hermosura. Sorprendida avanzaba y no dejaba de comentar mi admiración a la belleza panorámica que ofrecía el "lugar de cóndores" nombre que los mapuches llamaron a este cerro.

Al llegar a la cumbre y luego de comer las naranjas de Pancho seguimos apreciando las distintas vistas...la cordillera impecablemente blanca y pura en penoso contraste con la negrura del cielo sucio de nuestra ciudad especialmente mirando hacia el centro.

¿Qué pensaría un originario de la zona (mapuche) o el mismo Pedro de Valdivia al observar Santiago hoy? las consecuencias del progreso nos preocupa pero ¿qué hacemos? o más bien...¿qué se puede hacer?. Son preguntas que muchas veces nos hacemos cuando estamos desde arriba viendo lo que pasa abajo.

Abstraerse, mirar desde afuera, observar-se...¿eso hacemos cuando salimos a los cerros? Les dejo la pregunta para los comentarios o para el próximo cerro.

2 comentarios:

  1. Mirar desde las alturas, así, desde encima de nuestra ciudad, porque el Manquehue está ahí justamente sobre la urbe. Mirar y sentir su ruido y hoy, ver los estragos en el aire que respiramos; y verlo desde un aire limpio de las alturas, con un cielo mucho mas azul, tb por la altura.
    Ah, las naranjas de Pancho, esas que uno tanto valora después de una encaramada a otro macizo.
    Buen relato y gracias por hacerme partícipe de un paseo al que no fui, pero que después de esta lectura, medio fui.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo11:32 p.m.

    buena subida , por la dehesa es muy lindo , especialmente en primavera, tienes razon, desde arriba siempre se ve diferente, respecto a P.Valdivia y sus coetanos, creo que no entenderían nada, no solo es el aire, las calles la edad de la gente, , la comida, el confort, etc, etc nada es como antes y seguimos casi todos "mejorando" nuestra calidad de vida, mas y mejores cosas, internet, telefonos cel y mucho mas de lo que el ingenio humano nos ofrece, hasta cuando? Hasta donde?

    ResponderEliminar