domingo, 12 de julio de 2009

En la punta de la Ermita la opcion fue Piñera con Flores de ministro de educación

Llegamos a la Ermita los cuatro en el auto de Pancho. Nos estacionamos frente a los pacos; no podíamos dejar el auto mejor cuidado. Nos bajamos y miramos hacia el otro lado del río y decidimos a sugerencia de Martín, subir ese cerro justo al frente a la derecha, que ya hemos subido varias veces ya.

Iniciamos la marcha por la calle, en sentido contrario a una hilera de autos que bajaban la velocidad al enfrentar el paso de los pacos, donde pasaban mas bien rápidamente, camino a la nieve. Alambrada y bajando por el atajo por el bosquecito.

El día estaba nublado y a medida que fuimos subiendo tuvimos la sensación que el aire se fue entibiando. Yo nunca me saqué el polar, en cambio Pancho subió en polera.

Caminamos esa primera parte de a dos, en animada conversación. Que la Consuelo se fue de paseo por el día con los del DAV (nos está siendo infiel); la María Elena entregando una virgen del museo en La Serena; la Jeanie ? que se juntan los viernes a no se que con piratas.

Esto de los blogs, la Rebeca y el uso de los blogs en el aula, con muy buenas evaluaciones finales de los alumnos, y un proyecto de diseñar un curso de un semestre para enseñar en las universidades a los profesores, del uso de estas tecnologías en el proceso de aprendizaje. Mucha energía con este tema con la Rebeca.

La subida escarpada y de a ratos con alguna dificultad. Mirando con detención por donde íbamos, pues a la bajada, ya nos ha ocurrido que perdemos la pista y terminamos entrampados y tensionados.

El líder es un personaje clave. El que va adelante dice por donde y los demás le damos la autoridad. Si capota, le pide ayuda al grupo y o decidimos democráticamente, u otro pasa al liderazgo. Y funciona. Pancho lideró una buena parte, yo otra y la Rebeca también tuvo su turno.

La política tuvo un lugar en la conversación. Pelamos al guatón Flores, que pocos quieren, pero que validamos en su capacidad intelectual. La opción de Piñera con Flores de ministro de educación, sería una carta que al menos a dos del grupo le hizo sentido y validamos.

Enríquez Ominami, fue la otra opción. Frei, por ninguna parte.

Y todo esto en la punta del cerro, mientras intentábamos ver por donde unas voces que se escuchaban por el cerro del frente, que nunca vimos.

Naranjas varias. Martín da el toque que desencadena carcajadas frecuentes. Buen aporte sin duda.

Al bajar refresca y nos hace pensar que capaz que llueva más tarde, cosa que no ha ocurrido hasta estas horas del anochecer en que escribo, a las 8:30 pm.

Grato paseo; buen grupo; buen cerro; buen clima. Hasta la próxima.

2 comentarios:

  1. Anónimo9:01 p.m.

    Que bueno leer que los subecerros no rompen la tradicion de subir cerros aunque llueva. Aunque pocos esta vez se ve que la perseverancia tiene su pago. Me gusta la foto mirando hacia abajo los caminos...
    Gabriel, estas a dieta? te vez mas delgado, o quizas es el efecto del clima :-)
    Bueno saludos desde europa para los subecerros.
    Chauuu
    Rich

    ResponderEliminar
  2. Anónimo9:02 p.m.

    no quize decir llueva= quize decir aunque esten in invierno. Quizas es la hora de volver a dormir...
    Rich

    ResponderEliminar