lunes, 21 de abril de 2014

Al Pochocón de a tres en domingo de Pascua

Llegamos un poco pasadas las 8:30 y Pancho estaba esperándonos (Isabel y Eugenio), lo habíamos contactado por wsp para saber si iría y nos confirmó entusiasta como siempre.

Constatamos que la Shell reabrió la cafetería, les paso el dato.

Pancho propuso ir al Pochocón y para allá partimos en su auto, manejando yo, Eugenio. 

El día mostraba que iba a estar caluroso y así fue.

Eugenio y Pancho
Llegamos al lugar donde estacionamos, en una curva donde parte el camino de tierra y enfilamos hacia arriba, cruzamos por el costado cara de palo el portón y dos perros que al principio asustaron a la Isabel, se nos acercaron cariñosos, al final resultaron un par de buenos caminantes y malos para cazar conejos a los que les hicieron empeño todo el camino sin que los viéramos corretear a ninguno.

La subida pesada nos entró el habla hasta que entramos en calor, nos sacamos los polar con que partimos y además ya empezaba a calentar el sol en algunos tramos del camino. Nos fuimos poniendo al día de las actividades de los respectivos hijos, sus estudios, sus perspectivas laborales e intereses. 

Casi  sin darnos mucho cuenta ya habíamos subido bastante y mirábamos la ladera del frente donde está la subida al Alto del Naranjo tratando de identificar senderos que Pancho conoce bien, hacia Santiago la nube de smog bastante menos densa probablemente producto de la poca actividad del fin de semana feriado y de los muchos autos que salieron de la ciudad.

Eugenio e Isabel
El sol ya iluminaba casi todo el cajón del río y la última parte de la subida es muy bonita porque se mete por una quebrada con árboles grandes, a la sombra de uno de ellos nos quedamos a compartir lo que cada uno llevaba.
Como a las 11 empezamos a bajar conversando de la reforma educacional, de tantas interrogantes que se abren y de la esperanza que creo todos tenemos que se ponga el énfasis en lo realmente importante que es mejorar la calidad de la educación. Sentimos que hasta ahora a ese tema, que es el mas difícil de lograr pero el mas importante, se le ha sacado el bulto y se ha centrado el debate en la gratuidad.

Bajando nos topamos con una pareja en una camioneta de una de las casas, que aparentemente habían ido a buscar a sus perros. No nos dijeron nada pero no debió parecerles bien que hayamos traspasado el portón.
Llegamos al auto y ahí sacamos un par de fotos para este reporte.

(texto y fotos de Eugenio Lagos)

1 comentario:

  1. Anónimo7:39 p.m.

    Como buen fin de semana largo pocos participantes. Los felicito por mantener el espiritu en alto.
    Saludos,

    Francisco

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