ha sido en periodo de pandemia, no cuarentena: caminar respirando profundamente aire puro –
agrego: oxigenar los pulmones y todos los órganos (vampiros naturales) que agradecen que les
llegue más sangre- cruzarme a la distancia social con algún otro caminante - terminada la actividad
tomar el auto de vuelta a casa sin tener contacto con nadie.
![]() |
encuentro con distanciamiento social |
suerte Francisco y Annemarie. El destino fue Las Varas pero partiendo por Quinchamali. Ese barrio
tiene liquidámbares rojos preciosos en otoño. Es un sendero suave, en que se ven los lamentables
mordiscos que le han hecho al cerro para futuras construcciones y se van admirando las
mansiones de diferentes estilos arquitectónicos. Llegamos al anfiteatro, donde compartimos
exquisitas frutas secas y Annemarie nos guió una danza circular de paneuritmia, que se siente muy
coincidente con la montaña, solo que a mí me costó mucho coordinar.
![]() |
Anne Marie y Soledad en el anfiteatro |
admirábamos maniobrar entra las piedras, varios curiosamente temerosos en descenso, es que
caerse en bicicleta no tiene gracia en esta etapa de pandemia decían, otros referían que era
primera vez que hacían esa ruta y no esperaban tanta dificultad.
![]() |
ascenso |
papá joven con dos hijos, felicitaciones a ese papá que hasta en brazos llevaba en tramos a su hijo
menor de 2 años, se veían felices de comer mandarinas y llegar cada vez un poco más lejos
Sinceramente espero y creo que estas caminatas nos fortalecen física, social y espiritualmente. (texto de Soledad Tagle y fotos de Francisco Toyos
![]() |
Soledad y Francisco Toyos |
![]() |
el alimento compartido |
Muy buen relato Soledad!! Felicitaciones por seguir yendo a los cerros lo que no implica descuidar las normas anticontagio.
ResponderBorrar