domingo, 20 de marzo de 2011

Al Alto del Naranjo por la ruta clásica

Iba pensando que podría subir solo; los habituales ya habían avisado que no iban.
Al llegar me encuentro con Paulina Alarcón y al poco rato llegan en taxi, María Elena del Valle con su amiga colega del Museo, Sofía, profesional de la música y gestora de eventos culturales.

alcanzas a ver a la María Elena con el perro ?
Alto del Naranjo, es la decisión del grupo. Pasamos a pagar los $ 1.500 que ya empiezan a ser un dato. Igual estamos atentos a ver los efectos de estos cobros. Si el cerro sigue siendo el mismo que siempre, podríamos migrar.

María Elena llegando a la cumbre
Ruta clásica. Eso significa cruzarse con gente, de vez en vez. Arriba en el Alto, una multitud. Nos encontramos con un grupo no menor de jóvenes que venían de la Católica, de San Carlos de Apoquindo; llegaban del otro lado.

María Elena, Sofía, Paulina
Manzanitas aportadas por la Paulina, ricas y bellas, y galletas de la Sofía; muffins más bien, son los nutrientes en la cumbre.

El hecho relevante de este día fue la noticia de la muerte de una sobrina de la Rebeca, de un año de edad, que se atoró con una salchicha y murió sin más. Eso explica su ausencia y hará que desde la cumbre la llame la María Elena y yo la llame en la bajada. Dolor, mucho dolor y una madre destrozada.Uf.

en el primer mirador, un contraluz
La Paulina pide no seguir en un momento. La presionamos quizás diciéndole que siguiera a su ritmo. A la bajada fundió y producto de ello tuvo un par de caídas que la dejaron algo estropeada en la última parte del descenso.

Una brisa fresca amainó el calor de este día que aun a estas horas de la noche, me hace transpirar.

atrás la cadena de cerros del Pochoco
El ejercicio es santo remedio para muchos males, tanto del cuerpo como del alma, como incluso del corazón cuando nos da ese descanso al chicharreo citadino, junto a un grupo de buenos amigos.

atrás el quillay del Alto del Naranjo
Ah, durante todo el ascenso nos acompaño un perro, que según la Paulina era del tipo bravo. Siempre se mantuvo a cierto distancia, pero claramente iba con nosotros. Esa foto de arriba de la María Elena con el perro y el hecho de que yo incluso le haya hecho cariño en la cabeza en un momento, habla de que no era tan bravo.



las bellas manzanas de la Paulina
Nota: las fotos fueron sacados con iPhone y siempre puedes hacer clic con el mouse encima y verlas más grandes

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