lunes, 24 de octubre de 2011

Nueva ruta camino a los Llanos

Camino a los LLanos de Javier

Hoy la salida fué especialmente diferente, al parecer los cambios que se estan produciéndo en el mundo, están también llegando a este grupo de los subecerros, año 2011 inolvidable e histórico. Hoy aparecimos cinco mujeres y un hombre: llegamos la Consuelo con la María Elena y la Sofía en un auto, la Isabel y yo (Rebeca) en otro y Luis Latorre en el suyo. 3-2-1, 5+1, una operación matemática que tiene resultados impensados. La contienda es desigual para Lucho pero él se vé contento y lo asume bastante conforme...sus dedáles de oro esta vez han aumentado en colores y números.

Rebeca, Isabel y Consuelo
 Partimos rumbo al  camino al Santuario de la Naturaleza en el Arrayán, la elección fué un acierto; la temperatura cálida nos acompañó durante toda la mañana, junto a una refrescante brisa, hizo que la caminata fuera muy agradable tanto en la sombra como al sol. María Elena nos propone hacer una ruta alternativa al portezuelo camino a los llanos de Javier, y partimos detrás de ella; nuestra líder del día a quién  confiamos por su conocida trayectoria de subecerro histórica que durante toda la jornada estuvo acompañada de valiosos comentarios y antecedentes del paisaje local. Mientras... yo me encargo de las fotos, cosa que ha sido todo un descubrimiento para mi últimamente, ya que mi nuevo celular tiene una super cámara que aprovecho de usar. 

Sofia y María Elena, ambas compañeras de trabajo




 Desde un comienzo, los que no conocian esta ruta, impresionados por su belleza hasta el bosque, soltaron espontáneamente de sus bocas sonidos varios de asombro y gozo. Esos sonidos quedan vibrando en este fabuloso espacio entre gigantes piedras, rocas, árboles y plantas que se apropian de hasta el más imperceptible ruido cortándolo en seco a cada uno de ellos...como queriendo mantener un secreto y hacernos cómplices a todos los presentes, del misterio de escuchar la presencia misma de la vida en presente.

La cuesta cerro arriba que nos espera
Más adelante, del misterioso entorno sonoro, pasamos a la iluminada cuesta cerro arriba que nos espera. La María Elena nos dirige con su mirada, haciéndo sus observaciones a cada uno de nosotros para mantener el grupo cohesionado y alentado. La dificultad vá en aumento cada minuto hasta llegar al borde de una gran roca que parece isla entre el acarreo que...uff! inevitablemente por momentos tenemos que caminar (nadar) contra la corriente en ese mar de piedras que de avanzar nos cansa y moja. !Schuss!! !Esto si que es subir cerros! la proclama que nos anima desde atrás nuestra guía.

Lucho llegando al filo

Llegamos exaustos al filo donde hacemos una merecida parada para recuperar fuerzas. Caminamos otra media hora hasta el portezuelo en donde el descanso viene acompañado de la fruta; la Isabel reparte una enorme naranja que acompañamos con las deliciosas galletitas de Luis. Mucho líquido para compensar lo pérdido y la conversación plácida nos lleva de viaje a Bolivia; Lucho, la María Elena  y la Sofía nos cuentan sus  experiencias y recuerdos de estos fascinantes lugares. 

Lucho, Sofia y María Elena




Grupo descansando en el portezuelo
















De La Paz de Bolivia a Santiago de Chile volando sin escala... es la idea  que nos pone de pie nuevamente y de carreritas bajamos deslizándonos cuidadosamente por el conocido sendero  que de retorno al hogar nos lleva. Rodeados de pájaros y mariposas vamos en grupos conversando. María Elena nos invita a un nuevo paseo en noviembre que ella se compromete a organizar.
 
Cinco mujeres se toman los cerros










 Excelente subida; ardua, dura y ruda  por una parte, grupo alegre y aperrado de mujeres que desde la retaguardia Lucho  vá cuidando. Bendito seas entre todas Luchito. Agradezco al grupo que con mucho empeño le pusimos color y calor humano a esta mañana compañera dominguera.

1 comentario:

  1. Anónimo11:06 p.m.

    Buenísima y poética relación: una vez más, gran fidelidad en la narración de mi amiga Rebeca.

    LL

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