lunes, 23 de abril de 2012

Con la Jeannie al cerro de Los Secretos

Hubo uno que no leyó el posteo de la semana pasada y legó a las 8 y tuvo que esperar hasta las 8:30, el nuevo horario de invierno.

Un hecho relevante de este día fue la aparición de la Jeannie, alejada por una larga temporada en la India. Abrazos de sinceros sentimientos del gusto de verla.

Francisco, Lorena, Caco y sus perros
No fue mucho lo que le saqué, yo al menos, de su estancia en la India, pues de subida dijo que no hablaba y a la bajada se me olvidó preguntarle.

Una visitante sorpresa, fue Lorena Prieto, que llegó tarde a una cita con los Malayos y fue abducida por nosotros.

la Jeannie
Llegaron Pancho, la Isabel, Francisco Valdivieso, la Jeannie, la Manena, la Lorena, Alfonso, y yo, Gabriel. Ah y el Caco Salazar con sus dos perros.

Destino de este día, la Ermita y de ahí a la cima del cerro Los Secretos.

Pancho. Isabel y Francisco
Era tal el nivel de conversa en la Ermita, que daba la impresión que nadie quería partir caminando, sino solo conversar.
Partimos, en grupos de a dos o tres, en animada conversación.

Día de sol, de otoño, fresco al partir, todos con polar o abrigos adicionales sobre las poleras. Poco más allá terminarían en la cinturas o las mochilas.

Pancho, Isabel, Francisco y Alfonso
Alfonso nos contó de su año y medio ausente, durante el cual subió el Aconcagua. Nos explicó con mucho detalle aspectos de la subida, del hecho que hay que viajar hasta Mendoza a pagar los permisos y los beneficios, nada de malos, que este pago da derecho.
Llegó a la cumbre y dice que no tiene grandes dificultades. Que el paisaje es bellísimo y requiere entre dos y tres semanas de espacio de tiempo, pues es necesario aclimatarse a las alturas.

la Manena haciendo elongaciones
Los perros fueron un personaje en esta subida. Los dos perros del Caco, que son pacíficos y amistosos, atrajeron a tres perros más que estaban en la Ermita, así que cinco perros nos acompañaron en la subida.

Un parte divertida fue darles agua, cosa que hicieron el Caco con la Lorena que puso el agua, y que se reía con frecuencia de buena gana con cosas que decía el Caco, que a ella le parecían muy graciosas.

Caco y Lorena dándole agua a los perros
El descenso fue guiado buena parte por Caco.
La Isabel agarró susto en algunas pendientes resbalosas, lo que hizo que se fuera quedando atrás, escoltada por Francisco y Alfonso que la seguían hablando de negocios.

Caco y la Jeannie se lanzaron en animada conversación, que continuaron sentados al pie de la torre en la bajada, y donde el grupo se instaló y no quería moverse, pues el sol, la brisa y la conversación que escuchaban, no las querían dejar. Parecía que nadie quería irse para la casa.

Jeannie y Caco en animada conversación
Caco adelante, lo sigue Pancho y luego la Manena
la Isabel, seguida pos Lorena, Francisco y Alfonso
Pancho y la Isabel, ya en la parte final
Caco

1 comentario:

  1. Qué nostalgia!!! Ya llega el momento de volver a Santiago y compartir estas fabulosas caminatas con los amigos Subecerros. Lueguito lueguito nos vemos,
    muchos saludos,
    Paula

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