martes, 15 de septiembre de 2015

Día primaveral con los cerros verdes en el Huinganal

Escribo dos días después de la subida. El día estaba precioso; soleado, fresco, primaveral.
Llegan un lote: Pancho, Anne Marie (que se nos suma en la ruta), Víctor, Consuelo, José, Soledad y su hijo Tomás, y yo, Gabriel. Ocho en total.

Anne Marie, José y Pancho
Las caballerizas fue la opción. "Vámonos cada uno en su auto", propuse yo. Listo; todos partieron y Pancho me dice, pero si son las 9:04 Ya, esperemos un poco le digo. Y dos minutos o tres después, me insiste Pancho que nos vayamos juntos; ante la insistencia acepté.
Obviamente al llegar, me abucharon, por la incongruencia. Merecido, el abucheo.

Víctor, Consuelo y Anne Marie
Tomamos la ruta a la izquierda y nos fuimos caminando y disfrutando del paisaje, del aire traslúcido, muy conscientes del verdor del suelo, con el pasto nuevo, ya crecido en todas partes. Un espectáculo que pocas veces se ve en el año.

Tomás y la Soledad
La verdad, con José nos alejamos una buena distancia del resto del grupo, con la explicación después, de que yo estaba entrenando, pues con un grupo habíamos acordado subir El Plomo en el verano.

siguiendo a los tres caballos
Descanso y breve conversación en el cruce pata de gallo y después en el árbol. Conversé un rato con Tomás, de profesión Ingeniero Agrónomo, igual que el papá, que trabaja en el Ministerio de Agricultura. 25 años, con planes de viajar a principios del próximo año, como todos los jóvenes acostumbran hoy en día.

Pancho, detrás la Anne Maire y luego Tomás
Nos instalamos en la mesa de la gruta y las conversaciones, la verdad, no estuvieron muy agradables. O los temas están bastante antipáticos, dado que la dispersión e incluso la radicalidad de algunas posiciones era fuerte.
Anduvimos por el tema de los araucanos que unos defendían y otros atacaban. De ahí pasamos a la iglesia, que ahí la cosa se encabritó un poco mas. Y de la política y el gobierno de la Bachelet, parece que hubo mas consenso en contra; parece.
Me acordaba de esta conversación después, en la noche, cuando veía a Cruz en Tolerancia Cero. En el cumpleaños de mi madre, al día siguiente, el tema de la iglesia simplemente se eludió.

Víctor es el de más atrás ?
Partimos del descanso siguiendo a un grupo de a caballo, que iban lentamente, pues llevaban a un niño arriba, bastante chico.
Bello espectáculo, pues la escena de caballos caminando, ensillados con gente arriba, me trae enormes recuerdos de mi infancia.

los a caballo, se detienen y se bajan a estirar los pies
José decidió seguir e intentar en cerro grande que sigue antes de empezar en descenso de la vuelta que dábamos. Me gustaría saber su logró alcanzar la meta.

El descenso lo hice adelante, conversando con Pancho, de temas más personales, más relajados.

Llegamos abajo, nos despedimos, después de un bello paseo y ejercicio, y nos fuimos; yo manejando el auto de Pancho.

1 comentario:

  1. Anónimo12:35 p.m.

    Continuando desde donde se separo Jose se va normalmente a dos cimas, al Conchali y a continuacion al Carpa.
    Bellas cimas, espero que Jose reporte como le fue en su excursion en solitario!!!
    Saludos,

    Francisco Toyos

    ResponderEliminar