lunes, 19 de octubre de 2015

Tres al Huinganal

Llegamos un poco antes de las 9 al punto de encuentro Isabel y yo (Eugenio), mucho esquiador, creíamos que la temporada había terminado pero este invierno se atrasó mucho y vimos harta nieve en la cordillera después de las últimas lluvias así que ahí está el resultado: esquiando a mediados de octubre....
Al poco rato vemos llegar a la Consuelo. Decidimos partir al Huinganal para ver esos cerros bien verdes y probablemente con algunas flores, especialmente nos interesa ver si ya hay algunas alstroemerias silvestres.


En las cercanías de la entrada una fila interminable de camionetas con ciclistas, menos mal casi todos se fueron al cerro del frente.
Un grupo de caballos ensillados es cepillado cuidadosamente por sus cuidadores y a uno lo está "tusando" con unas tijeras muy afiladas y gran pericia del peluquero equino, le cortan la tusa dejándolo muy bien presentado, la chasquilla de la dejan larga.


En el inicio de la subida un par de grupos de cabros jóvenes nos dejan atrás fácilmente mientras ellos conversan fluidamente nosotros resoplamos sintiendo el efecto de la subida.

El paisaje estaba precioso, el suelo verde de pasto y flores enanas, las hojas de árboles y arbustos limpias por las recientes lluvias, el suelo húmedo. Muchos arbustos de hoja caduca en plena brotación.

Consuelo e Isabel
La Consuelo nos contaba de los muchos paseos que suele hacer, entre otros al desierto florido, que este año -nos decía- ha estado espectacular por las intensas lluvias que han caído en mas de una oportunidad, lo que ha hecho que vayan brotando en forma escalonada las flores y con ellas una gran cantidad de bichos, mariposas, cuncunas, escarabajos, etc.

Isabel
Nosotros, para no quedarnos atrás, le contábamos de un lugar que conocimos el fin de semana pasado, Colliguay, que se hizo famoso por una secta hace algún tiempo atrás. El lugar queda al nor-poniente de Curacaví y es un parque privado en un cajón espectacular, con zona de camping, pic nic y dos cabañas, muy lindo, con cerros preciosos de abundante vegetación nativa, un estero que ha recuperado el agua después de una larga sequía, caminatas muy entretenidas www.cerroviejo,cl


Comentamos lo largo que se nos hizo la subida, seguían pasándonos grupos o parejas de caminantes con pesadas mochilas a la espalda, algunos se dirigían al cerro Conchalí, al cual no hemos siquiera intentado llegar. Nos dábamos ánimo pensando que saliendo mas temprano quizá alguna vez podríamos hacerle empeño a esa cumbre.


Llegamos a la mesa de pic nic y ahí compartimos un rato fruta y pasas y como a las 12:15 empezamos a bajar, recorrido que se hace muy largo por los recovecos del camino para autos en que se desemboca. Muchos caballo y mulas pastando en esa zona, algunos bien embarrados y harto feos aún con el pelaje de invierno. Comentamos que deberíamos explorar una ruta mas directa.

Consuelo y Eugenio
Llegamos al auto cansados pero felices como siempre, por el paseo, los paisajes y la compañía. No habían alstroemerias florecidas pero vimos muchas matas a las que les falta un poco mas de sol y estarán listas en unos días mas.

(texto de Eugenio Lagos)

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