martes, 7 de junio de 2016

Embarrados en las caballerizas

El día amanece entre soleado y con nubes que se desplazan velozmente. Hay dudas de que lleguen muchos subecerros.
Llegamos con la Isabel y ya estaba Gabriel conversando animado con la Maribel, Claus y Marita.
Al poco rato llegó la Soledad seguida de Pancho y luego José en su Jeep Cherokee rojo.

José y la Maribel
Gabriel propone ir a las caballerizas y todos acatamos así que partimos al Líder a dejar los autos y nos reagrupamos en 3, José se fue en su auto porque tenía planes de seguir subiendo.

Marita adelante, detrás José, la Maribel y Eugenio
Llegamos al club ecuestre y había harto auto, parece que el día de sol entusiasmó a muchos a salir a los cerros.
Decidimos hacer la parte empinada de subida porque el barro era bastante abundante. Fue una buena decisión.

los mismos de la foto anterior
Hacía un poco de frío pero el sol calentaba su resto, en la sombra quedaban zonas congeladas.
La subida fue conversada y también interrumpida por varios caminantes a los que dejamos pasar por ir ellos más rápido que nuestro grupo, como debe ser.

Claus
Claus ahora con la panorámica
El paisaje estaba espléndido, los cerros verdes, la tierra muy mojada, el cielo azul, las nubes que se movían bastante, con sectores de neblina baja, la cordillera increíble.
Muchas partes del sendero con harto barro pero siempre transitable.

ruta barrosa
En la bifurcación que sigue al Conchalí y al Carpa nos esperaba José, que, como nos había anunciado siguió subiendo, ojalá nos cuente como le fue.

José que llegó a la nieve
Pancho
Se nos hizo largo el trayecto hasta la mesa donde siempre hacemos el descanso y compartimos lo que cada uno lleva. En esta oportunidad había mucho que compartir, Pancho se aperó en la Shell de chocolates, galletas y barritas y los demás llevaban también hartas cosas.

Pancho y la Maribel, eludiendo el barro
Como a las 12 empezamos a bajar, Pancho tomó la delantera inspirado o quizá quería andar solo, no lo pudimos alcanzar, el grupo se fue distanciando, tanto que Gabriel se quedó esperándonos preocupado.

Soledad y detrás Pancho
Había que ser cuidadosos porque los resbalones estaban a la orden del día.

Gabriel, Maribel y la Soledad
Finalmente en el camino "de autos" de la última parte cortamos las curvas metiéndonos directo por el cerro, la Isabel se pegó un buen costalazo al tropezarse con un fierro de construcción semienterrado.

Marita, Eugenio, la Isabel y Pancho
De vuelta al Líder nos despedimos bien embarrados pero felices, habiendo caminado, conversado y admirado unos paisajes preciosos, un cielo limpio y la cordillera bien nevada.

vista panorámica
(texto de Eugenio Lagos)

cactus
Nota: Claus Ruehs (claus.ruehs@gmail.com) vende unos cinturones para actividades deportivas, que puedes ver aquí o en Facebook: flipbeltchile; valen como $ 25.000

la Maribel descansando

1 comentario:

  1. Anónimo5:18 p.m.

    Eugenio. Muy buen relato.
    Increible la silla que subio Maribel.....

    La Maria Elena del Valle (que recientemente estubo de cumpleaños), la Veronica, la Consuelo y yo subimos con Los Malayos al Cerro El Abanico... fue un dia precioso y con bastante nieve. En nuestras conversaciones se cruzaron muchos temas de Los Subecerros.

    Saludos,

    Francisco Toyos

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