domingo, 12 de marzo de 2017

A las caballerizas al fin del verano

Llegué el último de los seis que seriamos: Dirk, la Consuelo, la Nancy, Arturo Kutscher y la Coty su mujer, y yo, Gabriel,
Que habrá pasado con Pancho, me pregunto. Lo llamo ahora mientras escribo y me contesta la grabadora.

Consuelo, Coty, Gabriel, Dirk y Nancy
Yo había visualizado en la mañana una ruta, que comparto, pero finalmente decidimos irnos a las Caballerizas. Arturo y señora, tendrían que apurar la vuelta por compromisos de almuerzo temprano.

Dejamos los autos en el Lider y seguimos en dos autos; uno es el de Dirk, en el que voy yo.

Consuelo, Coty, Nancy, Dirk y Gabriel
Nos enteramos que la Nancy toma clases de canto, pero no hubo caso de hacerla cantar. Espero lo logremos más adelante.

Consuelo, Nancy, Dirk, Gabriel y Arturo
No se porqué partimos hablando de dietas, comidas sanas e insanas. Lo que pasa es que la pareja Kutscher andan en esa y con una dieta que me tincó mucho, de un tal Pedro Grez.
Partir el día con huevos revueltos con tocino o jamón. Nada de pan, ni arroz, ni papas, salvo después de las 6 de la tarde. Alcohol al mínimo. Mucha carne y verduras. Fuera las frutas.

Coty, Consuelo y Nancy
Todo vale al parecer en este mundo de la alimentación, que se ha transformado en zona de batallas fundamentalistas. Por alguna razón las personas esgrimen sus puntos de vista como verdades sacrosánticas. Será esto la falta de religión, en los tiempos que corren, que hace que busquemos otras creencias donde apuntalarnos.

Igual miraré lo de Grez, porque el exceso de peso se me nota y me molesta. El problema es que dejar de comer también me molesta. Veremos.

con Carlos Bravo
Subimos por la parte más suave y bajamos por la más parada. La hicimos en la dirección de los punteros del reloj, se podría decir.
Íbamos subiendo y nos cruzamos con quien me entero era Carlos Bravo, viejo conocido de Dirk, a quien Carlos saluda por su nombre. La memoria de Dirk no fue tan sólida como la de Carlos.
Conversando con él, nos enteramos que le dábamos la vuelta a la cumbre Oreganillo, de la cual nos quedó de enviar estos mapas:



Pasan ciclistas raudos por nuestro costado, haciendo un rápido, amistoso saludo.

Llegamos a la cumbre, a la mesa y sus banquetas, donde comeríamos lo que todos traíamos.
Los cerros están secos, yermos, desertificados por la sequía del verano. Llama la atención los manchones verdes, al fondo, en las cancha s de golf de Santa Martina.
Dos de a caballo se detienen donde estábamos, para rezarle a la virgen, dicen. Intercambiamos unas palabras con ellos.

cactus
En algún momento, conversando con Arturo, sale Harari y el planta a David Hawkins y todo un nuevo set de niveles de consciencia, partiendo de la apatía, siguiendo por el miedo, luego el orgullo y más adelante el coraje, Ahí ya uno esta en plena acción en el mundo. Antes anda medio paralizado.
Me interesó.

Dirk
Voy adelante con Arturo y la Coty. Vamos rápido, casi corriendo. Veo que nos distanciamos del resto y me detengo. Arturo y la Coty se despiden y quedo solo esperando al resto, que llegan al poco rato. Adelante viene la Consuelo. Seguimos los cuatro hasta el auto.

El día partió frío. Yo llegué en polera y el resto figuraba con polerones, abrigados. Hacemos un comentario al respecto. Miro al cielo y se que el día estaría caluroso. Y así fue en el último tramo; caluroso.

piño de caballos
En la ruta hay nuevas construcciones y al llegar a término, vimos un piño de caballos subiendo, que fotografío. Un rico paseo, de buen ejercicio, buenas conversas y significativos encuentros.Que más se puede pedir ?

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