lunes, 19 de junio de 2017

Bello espectáculo en Las Varas

Día completamente despejado, después de dos días de lluvia. Los cerros están nevados. La temporada de ski está en su apogeo.

Al poco de llegar al punto de encuentro, llega Antonia Staforelli, que hacía muuucho tiempo que no venía. Ella me tuvo que recordar nombre y apellido.
Luego llega Pancho.

Anne Marie, Antonia, Pancho y Francisco
Seriamos al parecer esos tres, que por ser el día del padre, decidimos ir a Las Varas.
Ya en camino, llama Francisco Toyos, que venía con la Anne Marie y se incorporan.

La señora que cobra no estaba y la puerta figuraba abierta. Cuando íbamos pasando por ella, nos cruzamos con la señora, con la que acordamos pagar a la vuelta.

Francisco y la Anne Marie
Primera detención en el tranque, donde evaluamos su escaso nivel de llenado. Igual parecía haber más agua que veces anteriores.
Seguimos por la ruta habitual de ascenso.

Pancho
El día estaba muuuy frío. Yo andaba con parca nueva, de pluma y gorro de lana, al principio. Toyos, de hecho, no me reconoció y tiró a ir a buscarnos por otro lado, cuando nos vio por primera vez en el estacionamiento.

solo la Anne Marie figura sentada
Parábamos a contemplar el espectáculo de la vista, tanto a Santiago, que se veía en proceso de nublarse con nubes en formación muy bajas. Y la cordillera, nevada ampliamente, de un blanco radiante.

zona de nubes en formación
Cuando llegamos al canal, nos dedicamos un rato a contemplar, como más abajo, en la línea del Pochoco, se formaban nubes en movimiento ascendente. Crecían y luego se achicaban hasta desaparecer.

Si, esa fue otra cosa, había mucho viento, lo que hacía el día más especial.

vista a la cordillera
Después del canal seguimos hasta la cumbre. Allá abrimos nuestros cocavies y compartimos.
Nadie tiraba a sentarse, por lo mojado del piso, a pesar de que la Anne Marie extendió un ... no me acuerdo como lo llamó.
Después de un rato las mujeres figuraban sentadas en el chal y Toyos, casi dormía acostado, disfrutando el sol que le pegaba de lleno,
Yo me senté en unas piedras a ras de suelo.

Antonia
Las nubes fueron ampliándose, al punto de pensar nosotros, que en la bajada nos internaríamos en la nube.

Bajamos, conversando, cabeza gacha y de repente, cuando miramos a las nubes, estas habían desaparecido por completo, tanto en nuestra ruta, como en todo Santiago.
No nos pudimos explicar bien, como pasó eso.

Francisco
Aprendimos un poco de Kabbalah, por un curso que la Anne Marie toma. Un conocimiento orientado básicamente a lograr la felicidad, donde una de las cosas que capturé, es que siempre, quien se enoja, pierde.

Llegamos a los autos, pagamos y para la casa. A ver el partido de Chile con Camerún, en que ganaríamos 2:0 y a los festejos del día del padre.

Un estupendo día para estar en los cerros, compartiendo, haciendo ejercicio y disfrutando del espectáculo de la naturaleza.

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