
El grupo eramos la Rebeca, Consuelo, Mabel, Pancho u yo.

Subí sin polerón temiendo que el frío que aun persiste en Santiago, pudiera morderme. No fue así, aunque igual en partes se veía la tierra con escarcha en la mañana.
Me dio la impresión que


Sin duda esta es una bonita ruta, enboscada, encajonada y entrando en la primavera, con mas colorido.
El grupo apreció por los cantos de pájaros que abundaron, la cantidad de aves de esta ruta, que supera a la de otras.
Recuerdo haber subido en animada conversación de temas diversos, de recuerdos y reflexiones; pero no me acuerdo hoy jueves, de los temas específicos ni que alguno fuera especialmente algo.
Ah, (gracias Rebeca) la Rebeca nos dio una primera clase de canto en la cumbre, pues llevábamos la conversación de los desafinados y los orígenes de estos catalogados traumas musicales, producto de algún juicio a temprana edad que frenó, congeló y para siempre, la ejercitación de esta magna actividad.
Pamplinas, dijo la Rebeca y nos fuimos de clase; si, nos hizo cantar y por primera vez en la vida me puso un 7 en una prueba que hizo. Jamás me habían felicitado por yo cantar.
Bueno, la Mabel mostró niveles de trauma mas serios, pero igual soltó algunas notas.
La Rebeca ya está amenazando con una segunda clase, así que a prepararse.
Lo pasamos muy bien y volvimos muy temprano pues varios tenían compromisos y Pancho quería ir a misa de 12:30 pues a raíz de su cumpleaños del día anterior se había saltado su misa habitual de los sábados en la tarde.
Lo de la clase vá en serio porque tenemos que preparar un coro para posibles futuras reuniones, celebraciones o simples encuentros en lo alto.
ResponderBorrar!Prepararse!!
Una pena que volvieran tan temprano. Hice la travesia desde el Pochoco a los Llanos y llegue abajo a las 13:00, es decir media hora despues de que ustedes se fueron... Pense que los encontraria en la bajada. Bueno, para otra vez sera
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