lunes, 6 de octubre de 2008

Camino de las torres


Discover The Beatles!

Partimos el domingo un pequeño grupo de trés : Miguel, Pancho y yo (Rebeca). Nos fuimos por la ruta de la izquierda del Alto del Naranjo sin rumbo definido...sólo caminar por el camino de las torres. Después de una larga caminata de 1 hora y 30 minutos llegamos al final del camino, sin darnos cuenta realmente ya que la conversación nos distrajo absolutamente.

Les conté que había estado leyendo un libro de Vida Natural de Manuel Lezaeta Acharán,
por esas cosas curiosas de la vida, me encontré con este tremendo y antiguo libro en el comercio de la calle. Este hombre dice no creer en las enfermedades sino asegura que el ser humano se enferma en la medida que se aleja de la naturaleza. Dice que la persona que hace una vida natural debiera vivir hasta los 150 años. Además me entero que para muchos desauciados por la medicina tradicional aquejados por distintos males, recurrieron a este médico naturalista y luego de su diagnóstico se someten a un tratamiento en la Villa Natural donde se curaron de sus males milagrosamente.

Milagrosamente para este trio de caminantes el tiempo pasó volando y allí, al final del camino decidimos subir un poco, luego otro poco, y así seguimos subiéndo con Pancho a la cabecera que ya todos sabemos lo que eso significa...no parar más, un motor sin freno y hasta la eternidad.

Arriba nos comemos unas naranjas y de mi mochila saco la flauta que toco con un poco de dificultad por el viento, aparecen sonidos de canciones como"blackbird", y "el condor pasa"que me trasladan a otros lares y descubro lo bueno que es compartir esas melodias en buena compañía y en tan hermoso paisaje.

Tomamos el camino de bajada por una especie de quebrada canal que por momentos se transforma en acarreo y porrazos van y vienen pero estoicamente seguimos adelante con ansias finalmente de llegar nuevamente al camino de las torres.

Fué una especie de aterrizaje caminar en plano y vino entonces esa sensación de sentir los pies algo molidos, y en algún momento pensé " después de la subida del cerro en Rancagua, cualquier cosa es mejor". Pero agotados llegamos al auto y de ahí a la casa.

2 comentarios:

  1. Buena Rebeca! fíjate que leí a un ritmo tal que justo terminó la música y terminé de leer.

    Las fotos, impecablemente puestas.

    El texto, me transportó a la experiencia y me gustó que hubieras llevado la flauta y disfrutado tocándole a tus amigos.

    Un abrazo y sigue así.

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  2. Anónimo10:03 a.m.

    muy buena la salida, y muy bueno el relato, estoy bien ocupado por lo que no he podido salir los domingos, ; muchos cariños

    Andres

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