miércoles, 8 de junio de 2011

Al Morro del Guayacán

Junta extraoficial a la hora programada; me recoge Pancho en la bencinera y partimos raudos al encuentro matinal de los domingos en el camino a Farellones. Llega puntualmente la María Elena con su amiga y compañera de trabajo Sofía (música y chelista), un poco más tarde se suma Francisco Valdivieso. El día nublado y con aires de lluvia nos pone  un poco impacientes porque las ganas de que llueva es una cosa, y que esta nos pueda pillar en el camino y empaparnos, es otra.
Sofía, Rebeca, María Elena y Pancho

Vamos con destino a Las Varas, al morro del cerro Guayacán, lugar que nos ha conquistado por sus vistas panorámicas a la ciudad de Santiago y porque sus senderos son amables dando tregua para recuperar el aliento. El frío del comienzo nos abliga a sacar hasta los guantes, sin embargo la sensación térmica cambia luego de los primeros minutos de caminata, pasando a ser mucho más cálida y las gotas que esperamos caigan del cielo, más bien comienzan a caer de nuestros cuerpos.

                                          
La María Elena y Sofía nos ponen al día del programa de actividades y exposiciones del Centro Cultural de la Moneda, actualmente se está presentando la expo de juguetes chilenos . Esta ha sido muy existosa y disfrutada especialmente por los jóvenes cincuentones que vuelven a su infancia observando caballitos de palo, muñecas y autitos, objetos que revelan y hablan por si solos de la sociedad que fuimos...hoy los juegos de niños son distintos porque se han incorporado las tecnologias a ellos, aunque perduran algunos como las pelotas de futbol, los columpios y los monopatines, aunque ahora con luces incluídas.
Arrieros en el camino contando vacas
 Siguiendo la ruta de ascenso, nos topamos con dos arrieros a caballo que andaban contando vacas, siguen su camino mientras vemos un par de ejemplares vacunos en los cerros de abajo. Con alegría plena recibimos  al fín algunas gotas del cielo, la tierra suelta como el aserrín, agradecen instantáneamente este regalo tan preciado...y nosotros también.
Con vista panorámica a San Carlos de Apoquindo
 Apuramos el paso para evitar el chapurrón, y arriba nos encontramos con un amigo subecerro que nos advierte de otra ruta para bajar, la que tomaremos más adelante luego del breve descanso comiéndo naranjas de Pancho contemplando una gloriosa vista panorámica aérea, un primer plano lleno de construcciones de San Carlos de Apoquindo que vamos reconociéndo y nombrando. Al fondo se observa el cerro San Crstóbal y más allá, la misma cordillera de la costa.

Entre nubarrones vuelan plácidamente una pareja de cóndores
Bajamos por la ruta recomendada la que nos lleva directamente hasta el auto siguiéndo el camino de los ciclistas que aparecen en bandadas, como así también, visualizamos repentinamente a una pareja de cóndores que aprovechan los vientos de la tormenta que se avecina, para volar sobre nuestros gorros, dándonos un felíz espectáculo de planeo que se asemeja  a un baile nupcial.

Francisco, María Elena y Sofía disfrutando empanadas de la Rosalía

Ya de vuelta, invitamos a Francisco a desviarnos hasta El Arrayán para hacer  un tentempié de empanadas donde la Rosalía, la famosa que ha ganado premio a la mejor empanada. Terminamos este goteado paseo al morro mientras en el auto nos vamos escuchando a Francisco cantando temas de Leonardo Favio, Sandro y de José Luis Perales a pedido de las mujeres que lo acompañamos con los coros. !Gran cantante Francisco!!

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