domingo, 12 de abril de 2015

Nueve al pie de las Viscachas

Llego un minuto antes de las 8:30 al punto del encuentro en la actual Shell y ahí estaba Pancho, que había llegado según me dijo, un minuto antes.
Y así fueron llegando uno a uno, los 9 que seríamos: Pancho, la Isabel, Victor Bunster, Eugenio, la Paula Christensen, la Lily y José Manuel, Soledad Tagle y yo, Gabriel.

Víctor y Gabriel (foto de Paula)
Surge la idea del Potrerito, pero la voz decidida de dos mujeres, nos llevó por la ruta de las Viscachas, por el estadio de La Católica. Surge en otro momento el tema del video de TED, del tema "the end of men" (link); de miedo.
Ahí nos inscribimos y pagamos los $ 1.500 de entrada o $ 500 para los de tercera edad.

Paula y Eugenio
Torcimos inmediatamente hacia la derecha y recorrimos primero una larga explanada con buena cantidad de árboles y arbustos.
Algunos partieron son sus polars puestos, por lo fresco de la mañana, pero pronto se las fueron sacando.

Lily, José Manuel, Soledad, Eugenio, Pancho, Isabel
En un cruce, nos pasaron, un tipo con dos mujeres, que según las malas lenguas de algunos de los presentes, Víctor y yo, seguimos de cerca, tratando de capturarlas para el grupo.
Bueno, eso siempre es cierto, siendo un ejemplo que lo constata, la presencia de Soledad Tagle, una dinámica médico pediatra, profesora universitaria, que iba con nosotros y que había sido invitada a nuestra filas hacia un par de domingos.

Paula, Eugenio y Soledad
Poco más allá empezó el ascenso y el estar más en contacto directo con el sol.
La falta de ejercicios de varios en el último tiempo, hizo que alcanzáramos una primera cumbre, con vista amplia de la ciudad de Santiago y un poco más allá, en el inicio mismo de ascenso a la cumbre de las Viscachas, instaláramos campamento de cumbre, en una buena sombra.

descanso de cumbre
Buena alimentación con los múltiples aportes de los presentes, en una conversación que se extendió todo a lo largo de nuestra larga estadía ahí, sobre alimentación y alimentos.
Basta de productos lácteos, azúcar por supuesto, y recomendaciones de todo tipo.
Aparte del hecho que la mitad de la población de Chile, ya es obesa o tiene franco sobrepeso, según los o las técnicas presentes.

Paula, Lily y José Manuel, Isabel, Víctor y Soledad
Ya cerca de las 12, un poco antes, emprendimos el retorno. Largo y caluroso retorno, La verdad llegué cansado a la portería del Parque. Cuando llegamos a la portería, faltaban dos: la Lily y la Soledad.
Las llamamos, nos enteramos de donde andaban y les dimos instrucciones de por donde seguir, con la referencia de los postes de alta tensión. Al rato llegaron. Registramos todos nuestro retorno y seguimos caminando a los autos.

Soledad, Paula, Pancho
las mujeres
Un buen grupo, dinámico, en un día que mezcla la frescura temprana de un verano que se va y el calor, de un verano que aun sigue.

selfi


No hay comentarios.:

Publicar un comentario