domingo, 9 de agosto de 2015

Con un cielo majestuoso a lo derecho al Manquehue

Pasé a buscar a la María Elena al Metro Escuela Militar. Los dos llegamos puntualmente a la hora acordada.
El día estaba nublado,pero se veían algunos espacios de cielo, por donde de a ratos se filtraba el sol.
De hecho, eso fue lo que nos sedujo a optar por el Manquehue, pues cuando conversábamos acerca de que cerro subir, el Manquehue aparecía soleado en alguno de sus flancos.

Consuelo, María Elena y José
Ya sabíamos que la Consuelo estaría, porque me había llamado pasadas las 8:30 intrigada de por que no había nadie. Es que la hora  de encuentro es a las nueve. Ah.
El otro que llegó fue José, completando el grupo de cuatro que seriamos.

Partimos cada uno en su auto a la base del Manquehue, por detrás.

Consuelo y María Elena
Cuando llegamos, entre las 9:20 y 9:30, no habían autos; ninguno. Cuando volvimos de la cumbre, estaba lleno de autos.

Partimos animádamente, pues las vistas ya eran fantásticas, con un cielo con diversidad de nubes, con algunos espacios de cielo incluso. Cuando escribo esto, en la tarde del mismo domingo, afuera llueve suavemente.
Las vistas panorámicas serían un espectáculo realmente maravillosos este día. Muchas veces nos deteníamos a solo contemplar la maravilla.

pedazo de cielo entre las nubes
Cuando ya tomábamos el sendero que va plano todo a lo largo de un largo tramo, nos encontramos con un sobrino mío, Francisco Ruiztagle, que iba con un amigo, rápido a la cumbre. Breve conversación y siguieron.

María Elena; mas atrás la Consuelo
Esa detención nos hizo reflexionar y a alguien se le ocurrió, asumo que a la María Elena, que porqué no subíamos derecho a la cumbre en vez de seguir esa ruta plana por la que íbamos.
Por que no ? Y sas cambiamos de ruta, nos salimos del sendero y arremetimos por tierra derecha, sin senderos. Una aventura que nos animó de inmediato y excitó nuestra musculatura.

Consuelo
Fue algo pesado, con pasadas que tuvimos que re buscar, pero llegamos perfectamente a puerto, a la cumbre, por un costado por el que nunca había subido.
La María Elena llegó adelante y una tramo más atrás los otros tres.

la Consuelo y más atrás José
Algunos grupos en la cumbre. Mientras estuvimos ahí, otros llegaron. Es una ruta de bastante concurrencia.
Nos sentamos en un lugar y comimos naranjas orgánicas de la María Elena y maní sin sal que llevé yo.
Algunas personas se sentaron cerca nuestro y alguna conversación entablamos.

la Consuelo y detrás José
Pasó un cóndor a corta distancia y el movimiento de nubes a metros nuestros capturaba nuestra atención. De repente se cerró y decidimos emprender vuelo, esta vez por la ruta normal.

Bajamos rapidito, conversando yo con la María Elena y José con la Consuelo más atrás.
Llegamos a los autos y nos despedimos, felices del buen paseo, aventurado y exigente, que habíamos hecho.

María Elena
No se porqué terminé con la María Elena comiendo pasteles exquisitos en una picada detrás del Villa María, calle León creo.

Estupendo paseo con un día glorioso.

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