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martes, 11 de diciembre de 2012

Al Manquehue de a dos

Llegamos solo dos esta vez al punto de encuentro, Consuelo y Eugenio, quien escribe. Temprano Pancho había anunciado que no podría participar por compromisos de trabajo en la Bienal de Arquitectura que se clausuraba ese día.

Esperamos unos minutos por si llegaba alguien y decidimos partir al cerro Manquehue. Dejamos los autos estacionados al final de la Av. El Golf de Manquehue e iniciamos la subida.

Consuelo
El día estaba muy caluroso, así es que nos embetunamos con bastante protector solar. Los primeros metros los hicimos muy cerca de un par de ciclistas que iban ataviados con equipo completo, pero que desistieron casi inmediatamente.....dieron media vuelta y no volvimos a verlos.

La vegetación de primavera se ha secado casi completamente adquiriendo un tono rojizo como de óxido, solo quedaban los últimos vestigios a cargo de unas flores moradas muy atractivas y unas enredaderas de flores blancas que se orientaban hacia abajo, con tallos llenos de pelitos de aspecto muy urticante y curiosamente casi sin hojas. Nos fuimos conversando de la vida, saltando del trabajo a la familia, hasta que llegamos al sendero que avanza casi por la misma cota adentrándose hacia el norte para llegar a los cerros que están a la espalda del Manquehue.

La temperatura iba en aumento y se repitieron las paradas para tomar agua y reponer el protector solar. Llegar a la cima se veía medio difícil y el calor lo hacía más complicado aún.

Mientras subíamos comentamos lo extraño de no habernos topado con nadie más en el camino, solo al acercarnos a la cima divisamos un par de grupos de chiquillos que se nos habían adelantado y ya estaban arriba. Observamos como bajó un grupo, quizá compañeros de colegio pues se trataban por el apellido acompañados de un adulto que aparentemente los guiaba y que traía en brazos, con gran esfuerzo, a un perro labrador grandote que tenía miedo a bajar por las rocas.

Casi sin pensarlo llegamos arriba y buscamos rápidamente refugio a la sombra para hacer un aro.

Nos pusimos mirando hacia el sur, se veía muy claro toda la zona oriente de la ciudad y más borroso quizá por efecto del aire caliente, las zonas mas lejanas. Entonces, echando de menos las naranjas de Pancho, compartimos lo que llevábamos, algunas almendras y fruta seca, ahora la conversa giró en torno a respectivas experiencias familiares.

Después de un rato decidimos emprender el regreso que en algunos tramos tenía que hacerse con mucho cuidado para no resbalar, ahora si que nos cruzamos con varias personas, algunas solas, otras en pareja y un par de ellas acompañadas de perros que iban subiendo a esa hora.

Llegamos a los autos con las botellas de agua casi vacías y con mucho calor pero con la tremenda satisfacción de haber llegado arriba a pesar de la baja expectativa inicial.

Parece ser que eso es una buena práctica en muchos aspectos....bajar la expectativa y así los logros son mejor valorados, es preferible que tener la expectativa muy alta y decepcionarse al no poder cumplirla....

(Texto y foto de Eugenio Lagos)

domingo, 2 de diciembre de 2012

A los tubos con gato

Como siempre, al llegar a la Terpel ya estaba Pancho esperando a los que llegaran y así nos reunimos 2 hombres y cuatro mujeres: Isabel, Marisol, Antonia, Blanca y Eugenio.

Pancho propuso ir a Los Tubos, lo que todos los demás aceptamos felices. Nos fuimos en dos autos hasta el "estacionamientos" donde hay un pequeño local que vende empanadas y bebidas y partimos caminando.
Nos sorprendió un gatito blanco de unos dos meses que se puso a caminar a nuestro lado, todos pensamos que sería de las personas del local y que se volvería rápidamente al alejarse de su casa....sin embargo seguía caminando a nuestro lado.

posando
Comenzamos la subida atravesando el puente y caminando por el sendero que curiosamente mostraba que alguien recientemente había cortado las hojas de chagual que sobresalían. Seguíamos subiendo y el gato a paso firme a nuestro lado nos tenía muy extrañados, ya que la actitud de los perros es acompañar, como solemos experimentarlo en Las Varas, pero es raro que se de en un gato y tan chico mas encima...
Llegamos a los tubos y seguimos caminando hacia el oriente, y el gato, ya mas cansado seguía incorporado al grupo!!

el gatito
Avanzamos una buena distancia hacia el oriente por la cresta del cerro, la temperatura estaba agradable no hacía demasiado calor y la conversación estaba mas animada, con mucha referencia al "super gato", sobre todo Antonia, que tiene uno en su casa, estaba muy admirada de lo "aperrado" de este ejemplar.

Eugenio está feliz entre tantas ...
Llegamos a una rica sombra y nos instalamos a compartir las tradicionales naranjas de Pancho y algunas otras cosas. El gato se tendió a la sombra visiblemente cansado, le dimos un poco de agua que tomó rápidamente.

En el descanso la conversación giró en torno a los temas de trabajo y a lo rápido que va llegando el verano y se está despidiendo este año 2012. Blanca y Antonia compartían datos de propiedades que habían visto y sus valores y sacaban algunas cuentas de rentabilidades y conveniencias de inversiones, experiencias con arrendatarios, burbuja inmobiliaria y temas afines.
entrando en terreno

Emprendimos la bajada después de haber descansado un poco, yo tomé la delantera y Pancho cerraba el grupo. Conversé con Antonia de su trabajo, es psicóloga y atiende una gama amplia de pacientes, desde terapia de parejas hasta jóvenes. Me contó que había hecho algunos cursos en Argentina y que su línea era cercana al psicoanálisis pero con algunas variaciones que no logré captar del todo.

Atrás el resto del grupo venía conversando y todos preocupados del gato....

que buena foto !
Al llegar a los tubos no logré reconocer claramente la huella y tuvimos que hacer una bajada "fuera de pista" que resultó un poco abrupta. La Marisol y la Antonia se entretuvieron cortando flores, entonces venían cada una con un ramo grande en la mano, lo que les hacía mas difícil sujetarse y rodaron un par de veces.
Yo me compadecí del cansancio del gato y lo tomé en brazos en algunos tramos, pero en cuanto descansaba un poco reclamaba por bajarse y batírselas solo.

Finalmente bien entierrados, llegamos abajo seguros de que el gato correría a refugiarse en su casa, sin embargo no se despegaba de nuestro lado, así que la Antonia lo adoptó.

(texto de Eugenio Lagos)

domingo, 25 de noviembre de 2012

Corrupción, castración y primavera en el Huinganal

Llegamos esta vez solo tres hombres, Pancho, Dirk y yo, Gabriel.
Que les pasó a las mujeres ?

Decidimos ir a la zona del Club Ecuestre a explorar una ruta no andada.
Dejamos los caballos, perdón, los autos, en el Portal de la Dehesa y seguimos en el auto de Pancho hasta el destino.

Dirk y Gabriel, más close up a las flores
Al poco andar íbamos por un sendero estrecho rodeado de flores por lado y lado. Sacamos algunas fotos.

La conversación animada. Temas de la vida, las parejas, pero uno que me dejó atónito fue esta noticia que tanto Dirk como Pancho habían leído en el diario de esta mañana, acerca de la corrupción a nivel del organismo certificador de las universidades y los rectores de algunas de ellas.
Una sensación de faltas a la integridad graves, en un ámbito tan sensible como es la Educación. Qué vergüenza ¡

Dirk frente a corral con caballos
piño de caballos que nos pasan al galope
La indignación debiera ir en aumento con este tipo de noticias. Pero como es posible que gente bien educada caiga tanto y tan gravemente en fallos a la integridad. Que pasa con los valores en este país o en esta cultura. Los valores han sido descuidados sin duda, fue nuestro acuerdo. Hace falta hacer algo.

Rápidamente llegamos a terreno conocido, a la pata de gallo, donde salen varios caminos y donde últimamente hemos estado tomando el de más a la derecha, para dar la vuelta al cerro de enfrente.
Bueno ese camino tomamos.

Pancho en el quillay donde descansamos
más adelante en la ruta de ascenso, Dirk y Pancho
Hicimos un breve descanso bajo un enorme quillay y seguimos sin parar hasta la puerta arriba y de ahí hasta un lugar cercado con una mesa, donde nos instalamos

en la mesa con vista a Santa Martina
Dirk y Pancho disfrutando del descanso y la vista
Los caballos fueron un personaje muy presente en esta subida. Al principio al verlos en un corral a un lote de ellos, con potrillos incluidos.
Después los sentimos venir al galope bajando de los potreros de más arriba, arreados por un baqueano que nos dijo que los llevaban para castrar a los machos jóvenes. Algunos de nosotros quedamos algo perplejos y cuando vimos que algunos potrillos se habían perdido, les gritábamos que se quedaran ahí, que no siguieran a la manada, pero no hubo caso. El cadalso los esperaba sin posibilidad de escapatoria. Pobres animales, fue la sensación.

de bajada
Dirk nos espera a la sombra de un enorme quillay

viernes, 23 de noviembre de 2012

Algunas Subecerros en la Patagonia


Paula, Janett, Chepa y Manena en el río Baker
Los muchos intentos porque resultara un paseo de los Subecerros a Mallin Colorado dieron un espléndido resultado este mes de noviembre. El fin de semana pasado llegaron hasta estas latitudes la Janet Fuentealba con su hermana Chepa, la Manena Fontova y la Isabel León, amiga de la Manena. Bajo la infatigable coordinación de la Janett, el grupo salió tempranito de Santiago, llegaron a mediodía a Balmaceda y comenzaron su aventura patagónica. Ese mismo día yo había salido de Mallin Colorado a las 6.30 de la mañana, me fui a Coyhaique a hacer múltiples compras y abastecimientos, cuando cruzando la calle principal me las encuentro muy sentadas a todo sol en un rico restaurant del centro. Grande fue la emoción de vernos, nos tomamos una linda foto bajo el sol coyhaiquino y nos despedimos hasta Mallin Colorado.
Bajo el radiante sol de Coyhaique
Luego de varios percances propios de la actividad, llegué cerca de las 12 de la noche de vuelta al lodge, así que nos encontramos al día siguiente en el comedor tomando desayuno. Las chiquillas habían llegado empolvadas enteras, habían visitado la catedral de mármol con mi amigo Pedro Contreras y habían sido muy bien atendidas por el equipo de Mallin Colorado. Estaban listas para comenzar con la primera caminata cerro arriba por el sendero que comienza al lado de mi casa. Con sus buenas aguas, zapatillas, bloqueadores, repelentes de mosquitos, anteojos de sol, bastones, etc etc. partieron y a los cinco minutos las veo de vuelta. La Janett se había enterrado en el barro, ¡es que ha llovido muchísimo últimamente!, y venía a cambiarse zapatillas. La subida no fue fácil, entre el barro y los mosquitos, reconocen que sufrieron, incluso  a los pies del precioso Cordón Contreras y muy a pesar de las bellas vistas que se aprecian desde el sendero. Como siempre, me imagino que las conversas fueron lo principal...bueno, no les paró la lengua durante todo el viaje, eso me consta. Y hubo un cargamento más o menos grande de tallas y risas.....


Al día siguiente partimos junto a los chiquillos que trabajan en Mallin Colorado a conocer el río Baker, la confluencia del Baker con el Neff, cruzamos el puente colgante sobre el Baker Pasarela El Manzano y volvimos a cruzarlo en la barcaza llegando  a Cochrane que tiene un ingenioso sistema de avance mediante la corriente del río. Por la tarde hicimos una buena caminata a orillas del río Cochrane, en el Parque Tamango, donde habita una pequeña población de huemules, que están en extinción. Partimos cuales turistas en safari en busca del animal que decora nuestro escudo nacional, en absoluto silencio, hasta que en la punta de un monte, enmarcado en unas blancas nubes, vimos a un ejemplar de pie observando su entorno.

Fue tanta la emoción y tan clara la vista del animalito, que se produjo una suerte de silencio admirable, nos mirábamos con caras de sorpresa y emoción, a puras muecas para no hablar y terminar con ese momento sublime de observación de la naturaleza. El huemul es un animal patagón, lento, pacífico a destajo, atento, silencioso, amigable. En un momento se movió, bajó a tomar agua y quedó a pocos metros del atónito grupo. No se movía, así que con más confianza nos acercamos y sacamos muchas fotos de bastante cerca, todas en silencio, hablando con muecas,  jejeje entre emoción y ganas de no querer perder un segundo de ese momento único.
La presa del día, el manso huemul

La caminata continuó cerro arriba, cerro abajo, por un sendero muy bien marcado y con preciosas vistas sobre los áridos cerros de Cochrane y hacia abajo sobre el río Cochrane de profundo color azul. Con un ánimo infatigable, las chiquillas Subecerros llegamos a una roca alta, con una excelente vista sobre río y sus tonos azules, verdes, calipsos en las orillas....los jóvenes que trabajan en Mallin Colorado, bajaron al río y se bañaron....desnudos, según dijeron. Por cierto no había un alma en los alrededores, éramos prácticamente los únicos en el parque.
La Janett y la Manena en el parque Tamango
La Chepa saludando con el lago Cochrane al fondo y el río Cochrane más cerca
Cada caminata dio para risas, conversas, tallas y emociones ...también hubo silencios el fin de semana, silencios rodeados de mucha belleza, y mucha admiración, por el colorido del Baker, la cercanía del huemul, el calipso de las catedrales de mármol. 


Yo disfruté de ver a mis amigas Subecerros en mi lugar, en mi Mallin Colorado. Espero que haya muchos caminantes y amantes de las montañas y buenas conversas que se vengan a conocer esta hermosa región de Chile. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

La vuelta del Club Ecuestre al revés

Diez nos reunimos al lado de la ex YPF, que hoy se encuentra con trabajos fuertes de movimiento de tierra, por lo que la apertura de la bomba, creemos es cosa de poco tiempo.

Añadir leyenda
Pancho, firme ahí, yo con las Duracel al 20% después de dos trasnoches seguidos bien comidos, la Isabel con Eugenio, la Marisol Rozas, la Antonia Staforelli, Blanca, una amiga de la Marisol, la Consuelo, y esta pareja de la que en este momento no me acuerdo de sus nombres, que llegaron en moto.

Optamos por la misma vuelta del domingo pasado pero en sentido contrario. Dejamos parte de los autos en el estacionamiento del Mall de La Dehesa y nos fuimos al estacionamiento del Club Ecuestre Internacional.


La primavera sigue bullendo, con una vegetación a nivel de piso robusta, alta y florida. Los bichitos que vuelan en abundancia y los pájaros felices con tanto alimento. Sol radiante, brisa fresca, calor amistoso.

Lo principal del día serán las conversaciones.


La más importante para mi fue esta de SER, de que te dejen ser, y algunos que van quedando que tratan de imponerte como debes ser, según reglas estrictas que vienen de otro lado en relación al propio ser.

Esto me recuerda esa antigua frase de la época de Shakespeare, To be or not to be. Y pienso, la verdad seguimos en los mismos temas. No nos dejan SER. Nos dicen "bien" o "mal" a todas tus conductas. Hasta cuando !


Dejémosnos SER de una vez por todas !

Esa fue una.


Pasé al par de arquitectos que iban en animada conversación de temas de urbanismo, que pensé por suerte que hay gente que se ocupa de todos los temas de la vida en comunidad, pues yo con ellos, pasé de largo.
Si podríamos habitar ciudades como ... (se me borró de aquí para adelante)


domingo, 11 de noviembre de 2012

Club Ecuestre, vuelta completa

Subiendo por la Kennedy recibo un telefonazo de la Marisol, que me cuenta que a la altura del Mall del Deporte (ex), está cortado y hay miles de ciclistas. Después sabremos que hay carreras hasta Farellones y se esperaban 3.000 ciclistas.

Acordamos reunirnos en la Petrobras de Canta Gallo. Llamo a Pancho que ya está en el punto de encuentro y le digo las noticias. Esperará un rato por si llega alguien más y bajará a nuestro encuentro.

Paula, Dirk, Antonia, Marisol, Pancho
Dirk llamará también y lo pauteo. Al final seremos la Marisol Rozas, Antonia Staforelli, Paula Nordenflicht, Pancho, Dirk y yo, Gabriel.

En vista de los cierres de caminos, optamos por el Club Ecuestre de la Dehesa. Dejamos parte de los autos en el Portal de la Dehesa y seguimos en dos autos.

Pancho, Antonia, Paula, Gabriel, Dirk
Arrancamos cerro arriba por la calle de más a la izquierda. Hasta un cruce de tres caminos donde había unos ciclistas que nos sugirieron la huella de más a la derecha.
El cerro florido, con el pasto verde frondoso y alto como nunca. Manchones amarillo de flores. Paisaje hermoso, el canto de los pájaros abundante. Cielo completamente despejado.

un alto a contemplar un potrillo
close up a la escena
La Marisol contó un buen pedazo de su envidiable viaje a Europa, con escala en Suecia y llegando incluso hasta San Petersburgo. Contaba y nosotros escuchábamos, imaginando quizás las escenas que ella describía, mientras caminábamos.

La pendiente aumentó y el grupo se silenció. Suele pasar, cuando la pendiente es fuerte las energías se concentran en el esfuerzo del ascenso.

Antonia Staforelli
Antonia maravillada con este cactus con flores rojas
Llegamos a una cumbre después de una buena caminata sin parar y vimos el otro lado, siendo este para nuestra sorpresa, Santa Martina, muy cercana.
Paramos un rato a descansar, tomar agua, algunos se sentaron.

Las tres mujeres y un cactus
Dos psicólogas en el grupo y un coach, favoreció ciertos temas más profundos del alma, las parejas y la sexualidad humana. Conclusión, los formatos de parejas después de los 50 son cualquier cosa, que sea del acuerdo de la pareja y donde cada parte sienta que su ser puede ser y tiene el apoyo del otro para su crecimiento. Eso.

Pancho, Antonia y de pie Paula
Rodeamos el cerro por detrás en relación al Club Ecuestre, yendo hacia el oriente. En un punto el paisaje era tan hermoso, la vista tan fantástica que buscamos una buena sombra con esa vista e hicimos nuestra detención de cumbre. Comimos naranjas y frutos secos de la Antonia.
Pasó un tipo a caballo y nos dio las señas para retornar al Club Ecuestre, sin tener que devolvernos.

Paula y Marisol
Marisol trae a colación una invitación que hizo Javier Cox (javiercox76@gmail.com), subecerro y Director de América Solidaria, para una cena en la Casona de Las Condes, mañana lunes a las 19:30 con entradas a $13.000, de celebración de los 10 años de un lote de organizaciones solidarias. Si alguien quiere más antecedentes se puede comunicar conmigo o con Javier Cox.

hombre a caballo
Continuamos nuestro camino hasta encontrar el sendero de descenso, justo donde había un padre con su hijo, que nos dieron las últimas indicaciones.

El descenso fue pausado por la pendiente y lo resbaloso del terreno en ciertas partes, pero la conversación en dos grupos de tres, hizo que llegáramos al Club Ecuestre antes que los temas se hubieran completado.

Un grupo perfecto, una ruta perfecto, un día perfecto, una época del año perfecta. Hasta se me hizo corto.

descenso

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Saludos de la Mabel desde Rancagua

Nuestra querida amiga Mabel Ruidiaz que migró a Rancagua, nos manda saludos a los subecerros y envía fotos de un viaje que hicieron a Yosemite Park en EEUU, en que muestra que sigue subiendo cerros.

Sergio y Mabel
Mabel y Sergio, luego Felipe, hijo de la Mabel, con Denise su polola