domingo, 2 de mayo de 2010

Refrescante aire otoñal


Muchos nuevos invitados madrugaron esta mañana de domingo para acompañarnos a realizar una muy entretenida y apacible caminata por los cerros camino a la Diputada a 22 kilómetros desde la Terpel. Nos juntamos un buen lote repartidos en 3 vehículos  hasta el letrero cada vez más retorcido de "no entrar" por el que iniciamos la subida. Aprovechamos de acordar ya para el otro domingo hacer cambio de horario de verano a invierno, es decir, el domingo nos encontraremos en la Terpel a las ssocho y media.

Voy más contenta y sorprendida porque también nos acompañan mi hijo Martín y su polola Javiera, de los viejos subecerros viene el Tito, también Pancho, la Consuelo y Gabriel, la Carmen Gloria y su amigo Rodrigo y el infaltable "cachupín" que se deja regalonear con las exquisitas galletitas.



Gabriel recibe  a sus invitados Miguel Castro y Verónica Peña, arriba nos enteramos que ambos son coachees de nuestro querido "maestro" coach y al parecer el entrenamiento en los cerros favorece la conversación, tema que para los que hemos sido "coacheados" por Gabriel, sabemos muy bien que el lugar y el ambiente es ideal: porque el relajo de la mente deja fluir los sentimientos más profundos y honestos. Atrás quedan las máscaras, las estructuras y rigideces mentales nos abandonan  y los pensamientos dejan de bombardearnos el cerebro. Además la consulta sale gratis en los cerros, bueno...por lo menos hasta ahora.

El rigor del esfuerzo corporal y el maravilloso paisaje natural junto a la charla amistosa y amable hacen la pega desde el comienzo., como una caricia de vida que invade todo nuestro ser, el resultado queda a la vista... nos deja blanditos, livianos y energizados dando pie al reencuentro con uno mismo junto a los otros en diálogo armónico perfecto.

La subida es suave caminata con sendero claro matizado con los colores otoñales de árboles y plantas, hojas secas y tierra suelta nos hacen desear un poco de lluvia para que los zapatos pisen tierra firme y compacta. Abril lluvias mil ya no fué! será entonces mayo el de las mil lluvias...??? puede ser pero no rima.


Arriba vienen las presentaciones de los nuevos que vienen asombrados de sus logros deportivos como caminantes. Siempre es novedoso e interesante conocer personas que quieren venir a los cerros, pero cuando los escuchas en presente, de alguna manera también se agradece infinitamente su compañía y confianza. El hecho de venir tanto de unos como de los otros, se transforma en experiencia de aire nuevo que  refresca y retroalimenta   una y otra vez.



Tito con GPS en mano, nos aclara que hemos subido 450 metros hasta la roca  y que en total estamos a cerca de 1.200 metros sobre el nivel del mar. Nos queda muy claro que el tsunami no nos alcanza. En medio de presentaciones, risas y carcajadas, la tierra se mueve y tiembla la roca en que estoy sentada. El tema móvil es demasiado recurrente últimamente y me recuerda por instantes lo frágil y diminuto que somos cada uno en medio de este grandioso escenario que está aquí ahora, y permanece aquí todos los dias mientras estamos en nuestras labores cotidianas de la semana.


Bajada lenta sin apuros, sonido del agua, brisa de otoño, nubes jugando a tapar el sol y contraste de colores rojos verdes y amarillos de los álamos y pinos conforman una  imagen  potente y me sorprendo meditando espontáneamente, imposible dejar algo sin mirar, aprovecho de respirar a todo pulmón antes de volver a la ciudad. Vuelta en el auto de Martín escuchando bellísimas canciones de The Beatles que nos llevan directo a las empanadas de la Rosalía en el Arrayán, ponen punto final a esta gozosa mañana compartida con los mejores, preciados y amigos nuevos de la vida plena al aire libre.

2 comentarios:

  1. Rebeca , subiran el domingo , el dia de la madre , me gustaría unirme al grupo este fin de semana
    gracias , PAE

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  2. Anímate, claro que subiremos!!!

    Te esperamos

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