lunes, 6 de octubre de 2014

Espléndido Potrerito primaveral

Día despejado, primaveral, fresco, ideal para ir a los cerros. Por eso debe ser que llegan los nueve que llegaron: Pancho Balart, Isabel, Dirk, José Manuel y la Lily, José, Marisol, Nelson Correa y yo, Gabriel.

José Manuel, Gabriel y Pancho, en el punto de encuentro
Pasa la María Elena, en un auto, con un grupo de gente. Se detienen, se baja y viene a saludarnos. Y luego sigue su camino, en otra dirección.

ascendiendo en fila india
Destino acordado, después de un breve debate, el Potrerito. Y para allá arrancamos en dos autos. Yo iba atrás del auto de José.

en el Potrerito, primer descanso
La Isabel está de cumpleaños, algarabía y abrazos. Aparte de que toda la mañana recibe llamados y whatsapp en abundancia. Hasta alguno le cantó sus feliz cumpleaños.

Nelson y Gabriel; más atrás José y Pancho
Vamos subiendo, en perfecta fila india y vemos que el cerro del frente está bastante nevado, de una nevada que José Manuel evalúa como local y del día anterior. Pues los otros cerros no muestra esa nieve a ese nivel. Ello le da una belleza adicional al paisaje espectacular.

Lily, Pancho, Isabel, Firk, Marisol, Nelson, José Manuel y José
José Manuel puntea y prácticamente no para nunca hasta el Potrerito mismo, donde hacemos el primer descanso. Sacamos fotos del grupo ahí.

Marisol
Nelson Correa es nuevo; primera vez que viene. Muy sociable, se encarga de aprenderse los nombres de todos y hablará, creo que con cada uno de ellos para conocerlo más. Se integra como pocas veces había visto alguien más pro activo. Quedo con la sensación que pasó a ser de una, un subecerros.
Bienvenido.

Nelson Correa
Seguimos por la vereda derecha, pasando el agua, hasta las grandes rocas, donde hicimos nuestro campamento de cumbre.




Nelson encaramándose a la roca

Sacamos fotos, comimos frutas frescas y frutos secos de varios proveedores. Yo aporté unos marshmellows chiquititos y unas mandarinas.

Isabel, Dirk, Pancho y la Marisol, en el descanso de la cumbre
Nelson se quiso encaramar a la gran roca, cosa que hizo con un poco de ayuda y mucha más a la bajada. Ayuda de José Manuel, que lo guió y calmó.

Pancho, Marisol, Isabel, José, José Manuel, Lily, Dirk y Nelson
La Marisol observó falta de aves y bastó eso para que apareciera un aguilucho sobrevolándonos y luego un hermoso cóndor pasó a la suficiente cercanía pata que sintiéramos el zumbido del aire que cortaba.
Más allá pescó una ascendente y observamos como se elevaba sin mover sus alas, glorioso.

José Manuel y Lily
Mientras bajánbamos y yo conversaba con José, observamos como todos venían detrás conversando en grupos de dos o tres. Este es un grupo muy social, le comenté. Una parte importante de lo que pasa aquí son esas conversaciones.

de vuelta por el Potrerito
Además, realizadas en un paraje tan bello, haciendo ejercicios en pintas en que no hay diferencias jerárquicas, somos todos iguales, incluso vestidos medio como cabros chicos. Genial.

en movimiento
Llegamos a los autos, sin novedad y ahí ya nos despedimos los de un auto de los del otro. Igual, nos encontramos en los autos allá en Santiago.

José, Marisol y Nelson sonriente

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