lunes, 28 de julio de 2008

Hito de desarrollo de conciencia corporal en los cerros

Ayer, salimos al cerro con un día despejado, hermoso. Nos fuimos pal lado del frente de Vallecito. Fuimos 7: Pancho, Jorge Milla, Miguel Duran, la Rebeca, Anamaría, Andrés y yo. Nos topamos con Carlos Valdivielso, que iba por el mismo lado, pero por otra ruta, mas sencilla según él; andaba con un grupo con una principiante.

Caminábamos por el borde del primer canal, aguas arriba, conversando acerca del poder de la mente, especialmente cuando nuestro diagnóstico era negativo, tendencia hoy tan de moda; no vaya a ser que de tanto pensar para ese lado terminábamos atrayendo esas vibraciones a nuestras vidas, en la línea de la ley de la atracción de The Secret.
Varios participaban de esta conversación, aportando sus distintas miradas y fundamentos.

Pasamos el estero y nos encaramamos hasta el plateau donde hemos estado parando a hacer algunos ejercicios.
Partí yo, haciendo un ejercicio en parejas, para mostrar como la mente afecta a nuestra biología. No se si resultó muy bien; al menos quedó la inquietud. Esto fue extraído de mi asistencia al seminario de The Secret en espacio Riesco del sábado.

Luego, a pedido de Pancho, Jorge nos paseo por los 5 tipos de movimientos del cuerpo; movimientos que empiezan por la fluidez y terminan en la total quietud.
La idea era desentenderse de la mente y dejarse llevar por la propia y personal forma en que ese tipo de movimiento se despliega en cada uno.
Fueron 25 minutos de bien apreciado aprendizaje.

Este plateau se está convirtiendo en un centro de trabajo de desarrollo de conciencia corporal. Buena onda.

De ahí seguimos hacia arriba en línea recta, hasta el punto donde va la huella que cruza a Vallecito. Ahí descansamos y disfrutamos de la vista, incluidos unos majestuosos cóndores que nos merodearon todo ese día, el sol y una generosa bolsa de nueces, almendras y pasas, que trajo Reutter; aparte de una exquisitas naranjas de Pancho.

Estando ahí, llegaron los del grupo de Carlos Valdivielso, con los que departimos un rato.
Ellos siguieron hacia Vallecito y nosotros agarramos la ruta de vuelta por donde ellos habían venido.

Faltó la María Elena que espero no haya llegado atrasada a la ex bomba YPF, ya que ella se resiste a usar celular, que hoy salvan cualquier desajuste de coordinación.

Excelente paseo de un grupo, cada día mas rico en conversación y apertura a experiencias de aprendizaje de todo tipo.

1 comentario:

  1. Que alivio sentir que además de todo lo bueno que tienen estas subidas al cerro: conversaciones enriquecedoras, clases de expresión corporal, paisaje espectacular y muchas otras más, además me quedo con la maravilla de grupo que crece y se retroalimenta sanamente.

    Esto provoca cambios en cada uno y no sólo eso, sino que estamos provocando cambios en todo lo que nos rodea.

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