domingo, 2 de noviembre de 2008

Al Alto al trote (casi)





Hoy la clave de la caminata fué un pedido especial que tímidamente pronuncié en la Terpel, "hoy hagámosla cortita porque tengo un almuerzo", (ingenuamente) pensando que diciéndo esto, la ruta propuesta sería tranquila y bueno....más corta., !Ajaaa! sin titubeos ni dando tregua, la voz imponente del único masculino del grupo dijo ! entonces vamos al Alto y subimos rápido!!!. Nos miramos con la Mabel como implorando comprensión y compasión, pero bueno..igual somos valientes, choras y aperradas asi que partimos.


Nuevamente en cuarteto formado por Andrés y su hija menor la Clarita, la Mabel y yo, iniciamos el ascenso en trote (casi). Los primeros 25 minutos llegamos sin problemas aparentes hasta la primera parada oficial en donde NO paramos porque según las indicaciones de nuestro guía Andrés que asegura nos cansaría mucho más...Sin paradas hasta arriba, él propone.

En los siguientes 45 minutos ya estamos en la canaleta, otra parada oficial...bueno ya, (dijo Andrés),! tomemos agua!...un par de sorbos de la bebida especial que generosamente comparten con nosotras el compasivo dúo Reutter, para mejorar la capacidad del corazoncito que a estas alturas ya vá galopando ( tiquitac).


Más arriba y para mejorar los tiempos, nuestro guía nos enseña una marcha de poder que consiste en caminar en bloque pisando las huellas dejadas por el lider, 1. Buen ejercicio para mantener la atención, 2. Para cansarse menos 3. Para sostener el ritmo al caminar. Todo esto mientras nos contaba de Carlos Castañeda y sus viajes chamánicos con un grupo de mejicanos. La Clarita asombrada con sus historias se reía mucho y de cuando en cuando volaban adjetivos bacanes de hoy como: viejo cool, viejo frick...
(¿
quién lo diría no?... !qué hippie!).




Aunque el entusiasmo continuaba, la última parte de la subida la hicimos en dos grupos, el ritmo había que respetar asi es que como blancas y corcheas en la música del tambor, la marcha hasta el Alto sin parar ( casi ) en tiempos nunca antes tan medidos...en récord se convirtieron para estas aguerridas damas.

El dueto Reutter impresionado celebra nuestra premura y nos sale a recibir invitando a descansar por algunos minutos bajo la sombra del NO naranjo que tiene el Alto. Los mosquitos se encargan de hacernos sentir poco gratos y más que comedores, fuímos comidos por estos insectos que mientras escribo este posteo inevitablemente recuerdo mientras me rasco.

La bajada se hace al (casi) trote, con más de un tropiezo por las piedras y sin frenos para avanzar. Los minutos jugaron en contra de las rodillas nada menos que de nuestro lider, que después del acarreo se comienza a quejar y por momentos las mujeres (sin contemplaciones) tuvimos que presionar a continuar al ritmo alcanzado en rigurosa práctica impuesta por él mismo.

Mientras nuestros amigos Pancho y Gabriel se pasean por aires de arena y mar: en Santiago de Chile, camino a Farellones: un cuarteto de extenuados caminantes ha conseguido subir y bajar el Alto en 3 horas y media. !!Todo un récord!!

4 comentarios:

  1. Hola
    parece que fui afortunado no poder ir
    Me imagino como ese loco de Andres
    las machuco
    Saludos
    de un caminante normalito
    Francisco A. Balart

    ResponderEliminar
  2. Hola, asi me gusta el grupi, nada de paseos lentos.

    ME

    ResponderEliminar
  3. Buena ! pero si Pancho y la MElena están comentando ! tenía que renovarse la mano, me parece a mi.
    Oye Rebeca; iba donde dice ¡que hippie! y se acabó la música; tu sabes que lo que mas disfruto de tus posteos es la música que seleccionas; faltó poner una segunda melodía como a esa altura.
    Yo me sigo rascando del domingo anterior; así que los mosquitos abundan en este tiempo de florida montaña.
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Te pasaste Rebeca; veo que pusiste música y preciosa a medio camino del texto. Escucho mientras escribo .. oh, que deleite.
    Saludos

    ResponderEliminar