lunes, 1 de diciembre de 2014

Sol y niebla por la ruta al revés de las Caballerizas

El día aparecía cubierto, pero al llegar al punto de encuentro se veían algunos orificios de cielo, lo que daba alguna esperanza de que despejara. El día anterior había llovido copiosamente, para sorpresa de muchos en esta época del año.

Pancho, Arturo, Gabriel, Isabel, Consuelo, Anne Marie, José
Llegan al punto de encuentro (8), Pancho, la Consuelo, la Isabel, Arturo y su hija Alejandra Kutscher, José, la Anne Marie y yo, Gabriel.

Anne Marie, Consuelo, Arturo, Alejandra y José
La Alejandra quiere ir al Pochoco; la Isabel, secundada por la Consuelo, se oponen. Pancho, sugiere las Caballerizas o el Huinganal y para allá partimos.

Dejamos los autos en el Líder de la esquina con Las Condes y seguimos en el auto de Pancho y el de José.

las mujeres
Haremos la ruta al revés, subiendo por la parte más escarpada y bajando por donde solemos subir. El piso está húmedo, por las lluvias del día anterior, lo que hace fácil el que los zapatos se agarren al piso.

Isabel y Pancho
Más adelante, esta humedad del suelo, hará que en la planta de nuestros zapatos se vaya acumulando un barro pegajoso, al punto que llegué a decir que sentía como que andaba con tacos altos. Había que parar y sacarse algo del barro de los pies, pues el peso hacía más cansador el andar.

la Isabel y Pancho
Subíamos con la Anne Marie punteando y de repente se detuvo a mirar como en un claro soleado, de los prados más adelante, avanzaban cantidades de vapor que al instante se evaporaban. Ahí estuvimos el grupo completo disfrutando el bello espectáculo que ese vapor en movimiento, las luces y sombras que en un día cerrado una apertura de cielo y sol producían.

quintral, parásito del cactus
En la cumbre, ya en la ruta a la banqueta del descanso, el día se había cerrado y caminábamos literalmente dentro de la nube. Todos los que se habían sacado polars y parkas, se los volvieron a poner.

soool (yo)
Al sentarnos en la banqueta, nos cruzamos con un grupo de ciclistas que van en sentido contrario.
Compartimos los alimentos, con sustanciosos aportes de la Anne Marie y ricos maníes de la Alejandra. Mandarinas en vez de naranjas ese día.

Alejandra y José
José contó que se tomó una semana de vacaciones y se las emprenderá solo, a un cerro en la zona de San Felipe, donde estará entre dos a tres días. Quedó comprometido a hacer un reporte de ello, para publicar en este espacio.

José, Alejandra y Arturo
Un tema que se me quedó prendido y con ganas de investigar, es uno acerca de las biodescodificaciones de que me habló Arturo, padre de la estudiante de medicina y que tiene que ver con el origen emocional inconsciente de las enfermedades. Para darle una vuelta por Google: (1), (2)

sacándose los peñascos de los zapatos
El descenso fue suave, con un breve descanso en ese quillay donde solemos parar en las subidas, exclusivamente para que algunos se sacaran los zapatos y los pedazos de barro que les habían entrado.

la Alejandra en vez de Arturo
De ahí a los autos, al Líder, despedidas y a casa.

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